Estaban sentados en una mesa de mármol en algún lugar de Vancouver en Canadá los líderes del Clan de ojos rojos pensando en estrategias definitivas para lograr acabar con los hijos de Elizabeth Evans.
Zev Williams uno de los amigos más cercanos de Elizabeth Evans, quién sabía del odio que les tenía a sus propios hijos, por razones que eran desconocidas para el pero respetables desde su punto de vista.
Elizabeth Evans por razones desconocidas para la mayoría del Clan de ojos rojos, seguía instalada en Australia, pero su acompañante Bruno Evans, se encontraba con ellos sentado al lado de Zev Williams en la mesa de mármol.
Tengo noticias impactantes señores-. Un acompañante lacayo perteneciente alguno de los líderes entró a la habitación en donde se encontraba la junta azotando las puertas gigantes de madera-. La señora Samanta Evans junto con su acompañante, ha despertado del envenenamiento en el que había caído.
Con esta simple noticia había alarmado a toda la junta quienes ya tenían estrategias planificadas para lograr ganar la guerra en la que estaba por definirse.
-No se alarmen señores tenemos que pensar también de nuestro lado tenemos la suficiente gente para lograr igualar las fuerzas de los cuatro hermanos Evans-. Zev Williams se levantó tratando de tranquilizar a los respetables hombres que estaban totalmente asustados-. Podremos ganar la guerra.
- Pero no tenemos que olvidar que además de los hermanos Evans también, están los lobos y al parecer lo que mis espías me informan, es que hay varios acompañantes, al igual brujos que están también de su lado-. Uno de los convertidos habló mientras acariciaba la cicatriz de su rostro, una que Samantha Evans le había provocado varios años atrás.
-También estado reuniendo aliados poderosos de nuestro lado mi queridísimo convertido-. Dijo Robert Juls mientras todos le prestaban atención a sus palabras y lanzó una carpeta con varias fotos de diferentes rostros.
Los cuatro sujetos tomaron las carpetas observando las fotos con datos que venían dentro de ellas, en ellas se encontraba el nombre de Leona Lewis que fue analizado a profundidad por Zev, ya que su cara le sonaba de algún lado.
Leona Lewis interrumpió dentro de la reunión ante la mirada atónita de los representantes del clan de los ojos rojos, tomó asiento en un viejo tronco de la decoración y guardó silencio, observó a cada uno ,detuvo su mirada en Robert Juls y se levantó a tocarle el hombro.
Leona sintió el miedo por los presentes en cuanto entró a la sala, pero la esencia se intensificaba en Robert Juls, así que decidió ver que era lo que le causaba tanto miedo, al tocar el hombro de Robert lo comprendió.
Prácticamente su esencia olía a Samantha Evans, encendiendo todos los sentidos de Robert, a Leona le interesó el comportamiento que en ese momento estaba teniendo el vampiro, y pensó en el parentesco que tenía con algún Evans.
Robert era un vampiro noble y para esto tenía que haber sido transformado por alguno de los seis originales, sabía que conocía a Elizabeth pero no si conocía a los hijos, sabía que no había estado asía antes, ya que el acompañante de Elizabeth estaba prácticamente a un lado quien tenía la misma esencia de su dueña y no había reaccionado así.
-Señor Robert.- Leona habló quitando el silencio que había en la reunión.- Necesito que salga un momento por favor.
Robert Juls se levantó tan pronto a bruja dio la orden y salió de el cuarto en donde se estaba teniendo la reunión, sintiendo la mirada de los integrantes del clan.
-¿Qué ocurre?.- Preguntó Robert con cierta incomodidad encima.- ¿Qué necesita de mí?
-¿Cuál es tu relación con Samantha Evans?.-Leona Lewis dijo con total libertad.- Tienes un miedo que se puede oler a metros de distancia y me da mucha repulsión.
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EVANS
FantasyLa diosa luna, creadora de el universo decidió que una de sus más bellas creaciones, los humanos, estaban empezando a descontrolarse y decidió enviar mensajeras capaces de ayudarlos a mejorar, hechiceras buenas. Con el tiempo existieron hechiceras r...
