Anne cerró su casillero con sus cosas mientras observaba que en su mano tenía la nota que Samantha le había dado junto con el platillo de comida, podía ausentarse por uno o dos días más, pero no más, ya que sería una montaña de trabajo y papeleo.
Anne salió pensando en las opciones que tenía cuando salía de su lugar de trabajo sin prestar atención cuando sintió como alguien la observaba desde el interior de un carro negro, Samantha se bajó del carro negro al ver que Anne ya había salido por fin.
-Hey.- Samantha vio como su aliento provocó que formara como humo.- Te llevaré a casa hoy.
Anne subió a la parte trasera del carro sin decir una palabra, mientras colocaba su cinturón de seguridad observaba el cielo, la noche era particularmente bonita, el cielo estaba despejado y permitía ver las estrellas en toda su inmensidad, Samantha solo mantenía su mirada hacia enfrente, la carretera estaba tranquila, había pocos carros.
-Estuve pensando en lo que me escribiste en la nota, iré contigo.- Samantha dobló un momento y detuvo el carro.
Samantha desabrochó su cinturón y se acercó a dar un beso a Anne, quien lo aceptó gustosa, de un momento Anne comenzó a deslizar sus manos por la espalda de Samantha quien se espantó un poco por lo frías que estaban las manos de Anne.
-Perdón.- Anne se recargó en su asiento mientras frotaba con su mano la sien.- No sé que es lo que me pasa, estoy extraña, estoy muy delicada.
-¿Delicada?.- Samantha preguntó mientras observaba a Anne quien sintió la intensidad de la mirada de Samantha.- ¿A qué te refieres?
-Es algo extraño, es como si estuviera más sensible de lo normal con cualquier toque que tengo contigo.- Anne se sonrojó al decirle eso a Samantha.
-Pero no tiene nada de malo.- Samantha logró pasarse al asiento trasero en donde estaba Anne y se colocó encima de ella recargándose en sus piernas.- A mi me gusta mucho.
Comenzaron a besarse dentro del auto como si de dos amantes se tratara, Anne comenzó a quitar las prendas superiores de Samantha mientras ella buscaba una posición más cómoda que en la que estaba, Anne sin perder el tiempo comenzó a desabrochar el pantalón de Samantha.
Estaba por deslizar sus manos en el pantalón de Samantha cuando alguien tocó el vidrio interrumpiendo a ambas, entre maldiciones por parte de Samantha y nerviosismo de Anne, apretó un boton que bajaba la ventana trasera par ver quien era.
-Miren que tenemos aquí.- Ezequiel era quien había tocado la ventana.- ¿Qué están haciendo chicas?
-Ibamos a casa.- Dijo Samantha.- mientras Ezequiel observaba el estado e el que estaba su amiga la vampira.
-Surgió un contratiempo, ¿no?.- Dijo Ezequiel sarcástico.- Samantha sal, tengo que hablar contigo.
-No puedo en este momento.- Samantha habló mientras apretaba sus dientes fuertemente.- Saldré en un momento dame tiempo.
Ezequiel se recargó en su bici, había sentido la presencia de Anne en el vehículo, el cual nunca había visto en su vida, así que se encargo en seguirlo, por que había escuchados ciertos chismes e indirectas que Margaret luego le decía a sus amigas acerca de Anne y que ya existía alguien en su vida amorosa.
Se sentí en parte herido y decepcionado de Samantha ya que según él tenían una buena relación para que al menos le dijera que había empezado a salir con Anne, pero aparamente eso existía solamente en la mente de Ezequiel.
Samantha salió casi a trompicones del carro en donde estaba con Anne, esta era la peor situación de todas, la razón de que Samantha no le hubiese dicho nada a Ezequiel fue por que Anne se lo pidió, no por otra razón.
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EVANS
FantasyLa diosa luna, creadora de el universo decidió que una de sus más bellas creaciones, los humanos, estaban empezando a descontrolarse y decidió enviar mensajeras capaces de ayudarlos a mejorar, hechiceras buenas. Con el tiempo existieron hechiceras r...
