El trago agridulce pasa quemando su garganta, con la mirada perdida, con el corazón adoloridalo.
Sus ojos se oscurecen al recordar todo, todos los momentos que pasaron juntos, desde que adoptaron a Peter, hasta el día que se entregó a él.
Maldice una y otra vez su corazón, sus sentimientos, sus ilusiones.
Ese castaño entró en el cuando su mundo estaba abajo, ahora él es el que derrumbó el nuevo mundo que tanto le costó construir.
Está perdido, completamente perdido. Aunque lo dude, Tony fue su guía en su senda perdida.
Pasó la mayor parte de su vida tratando de ganarse el corazón del castaño, y ahora tiene que pasar la vida tratando de olvidarlo.
¿Curioso no?.
Pasas media vida buscando tu otra mitad, para pasar la otra media intentandola olvidar.
Vaya regalos que te da la vida.
—Fuiste igual a mi padre, llegaste, me ilusionaste, y luego me abandonaste —susurró para si mismo, con el alcohol apoderándose de él.
Soltó un chasquido al ver que la botella de whisky yacía vacía en sus pies.
Se quedó ahí, solo, pensando en que hizo mal, quizás su error fue creer en las mentiras.
—Intenté de mil maneras encender la llama, intenté llegar a tu corazón, pero, ahora solo lloro, recordando como le falle la realidad con cuentos de fantasía, en aquellos cuentos donde yo era tuyo, y ahora, soy solo de mi soledad —murmuró. Parece que necesita estar alcoholizado para soltar frases de desamor.
Ríe para si mismo, dándose cuenta de las cosas que suelta, y en medio de eso, un sollozo se hace presente.
—So-sólo, quiero... Ser feliz, si de verdad existes. ¿Qu-qué te cuesta hacer que me sienta bien por una puta vez? —farfullo mirando el cielo oscuro por la ventana.
Agacha la mirada y llora en silencio, ya no puede actuar como el fuerte, porque no lo es, se deja liberar, llora dejando ir todo lo que siente.
Dejando libre todo ese odio, ese rencor, que siente por el castaño.
Los sentimientos no pueden cambiar de la noche a la mañana, pero ahora, es su turno de hacer el siguiente movimiento del juego. Un movimiento que, quizás, pueda cambiar todo por completo, todo. Incluso las reglas.
~×~
—Jamás pensé tener el honor ver en estas condiciones al gran Stark —el tono de burla hace que abra con molestia los ojos, la luz del lugar le empaña la vista y cierra los ojos al instante, quejándose del dolor de cabeza.
Si, Bruce no fue el único que bebió anoche.
—¿Qué haces acá Post? —formuló incorporándose en en sillón.
—Vengo a llevarme a Peter —responde simple.
—¡¿Qué?!.
—Creí que Bruce ya te lo había dicho —rueda los ojos.
—Tu no puedes llevarte a mi hijo, Bruce no tiene el derecho de dejarlo con cualquiera —se queja.
—Soy su tía, no cualquier desconocida, y sabes que Bruce si puede. Ya que Peter no puede verte en esas condiciones, ¿qué clase de educación le das a tu hijo?.
—Lo que yo haga con mi hijo es mi problema, y si no te gusta ahí tienes la puerta —farfulla levantándose.
—Ya estoy listo tía Pepper —la voz del pequeño se escucha detrás de él.
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Una difícil decisión ©
RandomUno lo ama y el otro lo desea por la tentación En colaboración con Marijo_LR
