—No.
—Sí.
—No.
—Sí.
—No.
—Que sí
—Que no —gruñe la rubia.
¿Venita de amor?
Venita de desamor he de corregir.
Bueno, tal vez tenían una venita de amor pero que iba en diferentes —muy opuestas, demasiado —direcciones. Parecían tener ideas, pero la otra siempre le contradecía o decía que estaba mal y así sucesivamente.
Fue así, como el resultado de la pelea matrimonial, era que llevábamos mucho tiempo sentadas en la cafetería. Es más, lo que habíamos pedido seguro ya estaba frío, lo que era triste. Y lo único que yo había hecho, era alternar la mirada de la una a la otra. Ya empezaba a marearme y a perder la sensibilidad de mis posaderas.
—¿Por qué no? —pregunta la castaña cruzándose los brazos.
Era obvio que empezaba a cansarse de las oposiciones de Katy.
—Porque no a todos les gusta el chocolate.
—Pero...
—¿Y si a él no le gusta? —le pregunta interrumpiéndole —Que a ti te guste no significa que a él le vaya a gustar.
—Tú no sabes eso, y si no le gusta, él se lo dirá.
—¿Quieres hacerle pasar por ese bochornoso momento?
La castaña me miró y como respuesta me encogí de hombros. Katy tenía un punto a su favor.
—Esa no es mi intención —murmura algo abatida —¿Y si le regalas flores?
Asiento. No parece una idea tan descabellada.
—¿Y si es alérgico a ellas? —pregunta viéndose las uñas Katy, la castaña abrió la boca para responder o seguramente quejarse, pero la rubia volvió a hablar —Además, creo que esos detalles lo dejamos para él, creo que se ve más romántico que los hombres les regalen las rosas a las mujeres. Aunque no sé porque se mueren algunas por las flores, a mí no me gusta recibir flores —hace una mueca —pero a Abi parecen encantarle.
Son lindas...
—No tiene nada de malo que ella quiera regalarle flores —frunce el ceño Pamela no concordando con la rubia —Y que a ti no te gusten no significa que a él no vaya a gustarle.
—Yo solo di mi punto de vista.
—¡¿Punto de vista?! —chilla Pamela levantándose —¡Lo único que has hecho ha sido encontrar todo lo malo en lo que he dicho!
Sí, está irritada.
—Eso no es verdad.
—Lo es, al igual que me has llevado la contraria.
—No.
—¡Sí!
—No.
—¡¿Lo ves?!
—No.
—¡Agh! ¡Eres increíble! —masculla.
—Lo sé —sonríe de manera socarrona.
Pamela entrecierra sus ojos hacia Katy. Y por un momento creo que ella de verdad desea que existiera lo de matar con la mirada. Bien, hora de intervenir. No quiero alternar mi tiempo entre un cementerio y una prisión.
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Te enamoraré (EDITADO)
Teen Fiction¿Cuál es el peor error que has cometido ebrio? Unos se casan en las Vegas, otros amanecen en la cama de alguien más, y los que corren con mucha suerte, solo terminan con resaca y siguen conservando su celular. No fue el caso de Abigail. Eso explic...
