Capítulo 45 (Estúpidamente me gustas)

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Estúpidamente me gustas

—Hola...novia.

—Hola...novio.

—Y hola Hailey —interrumpe Hailey abriendo la ventana de la puerta —¡Están tarde, así que dejen de coquetear en mi puerta y váyanse! Ay, está juventud tan descarrilada e irresponsable...

Y así, murmura quejándose mientras se aleja como si fuera una viejecita, dejando atrás a un tomate, y si antes estaba sonrojada, supongo que me faltaba intensidad, porque ante las palabras de Hailey logro subir unos tonos más. Cooper por su lado ríe levemente, pero también está algo sonrojado.

—Vamos, Martins, dejemos de coquetear en tu puerta y vayamos al colegio a ser una juventud responsable.

—¡Oh, cállate! —me quejo tomando su brazo para enredar mi mano y caminar hacia su moto.

Por mis palabras suelta una risa entre dientes y cuando nos detenemos frente a la moto me coloca el casco celeste. Ya sé hacerlo, pero de verdad me encanta que pese a ello, él continúe haciéndolo.

Oh, ahora que lo pienso...

—Cooper, una pregunta.

—Una respuesta.

—¿Antes...antes...quién usaba este casco?

El broche es ajustado y sus manos bajan mientras da un paso hacia atrás para verme. Puedo sentir que me sonrojo, así que bajo la mirada y empiezo a balbucear sobre que olvide lo que dije, sin embargo el responde.

—Un maniquí.

—¿Qué?

—Lo usaba un maniquí —se ríe entre dientes y baja mi visor —No puedo creer que estés celosa de aquello.

—¡Nunca dije eso!

—Tal vez no, pero tus ojos si lo hicieron —dice divertido mientras se sube a la moto y me extiende su mano —Vamos, niña tonta, ¿o llegaremos tarde por tus celos?

—No estaba celosa...

Murmuro tomando su mano y subiéndome.

—Sí, tienes razón.

—¡Cooper!

—¡Martins! —ríe y toma mi mano para que rodee su cintura haciendo que choque suave contra su espalda —Voy a ir un poco rápido porque estamos tarde, pero dime si es mucho y bajaré la velocidad, ¿de acuerdo?

—Ajá, y en caso de que no lo hicieras, no es por amenazar, pero te informo que podría saltar.

Suelta una risa entre dientes negando y encendiendo el motor.

—Bueno, me alegra recibir la información de forma anticipada.

—Soy muy generosa, ¿verdad?

—Tonta.

Río por ello y finalmente le dejo de molestar. En silencio, veo como en efecto, vamos más rápido que otros días, pero extrañamente estoy tranquila. ¿Tal vez me he acostumbrado a su monstruo de dos ruedas? Ya ni siquiera cierro los ojos, y menos parezco un gato electrizado. Suspiro y sonrío.

Sentir por fin esta tranquilidad, es tan hermoso...

***

Ah, olvidé esto.

Al ver que llegamos y todos voltean a vernos empiezo a querer bajarme de la moto, pero estar temblando me hace tropezar y que Alan me sujete y me atraiga hacia su pecho con fuerza.

—¡Lo siento! —grito desapegándome y de inmediato mis manos van a las correas del casco —¡Voy, voy a quitarme esto y...!

—¡Martins! —me llama Cooper tomando el casco y haciendo que lo vea.

Te enamoraré (EDITADO)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora