Abigail: 1
¡Oh, mira el bello sol que me está llegado a la cara! ¡Oh, también el increíble techo al despertar y a la hermosa Cleo que está en mis brazos!
Me levanto con una sonrisa y doy dos vueltas estilo princesa soñada antes de dirigirme a la ventana. Apenas la abro, me recibe la realidad del porque me he despertado en contra de mi voluntad un sábado por la mañana.
—¡Y hola gran bulla de los camiones mudanza! —ironizo malhumorada.
La sonrisa falsa se desvanece y mi cara se distorsiona conforme escucho que viene otro camión más. ¡Maldición! ¿No se supone que cuando te mudas llevas lo necesario y vendes el resto? ¡Puedo ver un baño entre sus cosas!
Y sí, señores, así como lo oyen. ¡Tenemos vecinos nuevos! Y no, no estoy emocionada por eso, sobre todo cuando veo el reloj y veo que son...¡Las siete de la mañana!
Siento que me voy a infartar, así que coloco mi mano sobre mi pecho mientras tomo bocadas de aire y me trato de controlar. ¡Pero, maldición! ¡¿Quién madruga un jodido sábado?!
Dios, ¿es por qué este año he maldecido mucho?
¿Debería dejar de hacerlo?
Mientras me quejo escucho una risa infantil, así que subo la mirada y veo a una niña dando saltitos en la calle mientras toma la mano de una señora. Al menos hasta que la niña entra al patio y la madre suspira soltándola y estabilizando las cajas que tenía en su mano.
No le doy importancia y voy a obligarme a dormir de nuevo hasta que noto algo. La casa de al lado es donde vivía Celina antes de que sus padres murieran en un accidente. No puedo recordar los años que han pasado porque desde que tengo memoria esa casa ha estado abandonada.
Y ahora...¿la había vendido? ¿O era arrendada?
Cualquier pregunta que fuera respondida seguía siendo una sorpresa. Celina estaba muy aferrada a la casa que sus abuelos no se atrevieron nunca a entrar porque ella reaccionaba.
¿Ella...había asumido su duelo?
Mi piel de forma inconsciente se pone de puntas y me obligo a borrar la imagen de Holden Martins de mi mente.
No recuerdo a los padres de Celina, no sé si ella lo haga, solo sé de ellos por rumores. Sonrío sin gracia al recordar que un pueblo chico, siempre es un fango sucio lleno de rumores.
Dicen que eran la pareja más querida del pueblo, el modelo a seguir que todos envidiaban. No solo por su forma de demostrarse afecto, sino como eran con el resto. Su historia en realidad es algo cliché, ya que se conocieron porque él era alumno de música del padre de ella y prácticamente crecieron juntos y se enamoraron. Al finalizar la universidad se casaron, tuvieron a Celina y seguían creando música.
"Escucharlos es oír a los pajarillos cantar" "Las notas más dulces y las voces más acertadas" "Cuando ellos cantaban transmitían tanto, que la tristeza se contagiaba, la alegría se compartía, y la calma arrullaba"
Comentarios que todos hacían en referencia a sus voces y canciones.
Pero...poco se habla de lo mucho que amaban a Celina, sé por la abuela Margot y don Ángel que siempre la protegían y el pueblo la amaba porque era fruto de su música, y que ella naciera con ojos violetas, hizo que el pueblo pensara que sin duda, el dúo estaba bendecido por el cielo.
Al menos, hasta que aquel accidente sucedió...
Y de verla como una bendición, pasó a ser la maldición de sus padres. Es así como los rumores de: "La niña que perdió a sus padres" "La huérfana de ojos morados" "Fueron sus ojos los que trajeron mal augurio a sus padres", se sumaron a su existencia.
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Te enamoraré (EDITADO)
Jugendliteratur¿Cuál es el peor error que has cometido ebrio? Unos se casan en las Vegas, otros amanecen en la cama de alguien más, y los que corren con mucha suerte, solo terminan con resaca y siguen conservando su celular. No fue el caso de Abigail. Eso explic...
