23: god, no.

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—¿Y...por qué tienes esa cara?

Jinho acomoda la mochila en su hombro y le sonríe a su mejor amigo.

—¿Qué cara?

—No te hagas el desentendido.—Yuto alza una de sus cejas, incrédulo—Hablo de tu cara de feliz cumpleaños.De eso hablo.

Al final, él ya no consigue contenerse más y le cuenta todo lo sucedido durante la mañana en el tren sin escatimar en detalles.Una vez que termina, la expresión atenta y pensativa de Yuto se transforma en una sonrisa pícara.

—¿Y? ¿Qué crees?—Le pregunta el mayor, incapaz de soportar por más tiempo el silencio.

—Que eres feliz con muy poco, amigo.—Yuto le da una palmadita en la espalda, animandolo a seguir su recorrido por el pasillo—Pero te diré algo: lo conseguiste.Ahora mismo Kang Ha Ra sabe que existes.

Los ojos de Jinho se transforman en dos pequeñas medialunas, haciéndolo ver increíblemente adorable, incluso para Yuto.Sin embargo, él no puede contenerse a la hora de molestarlo.

—Pero...

—¿Pero?

—¿Qué sigue ahora?

La expresión de Jinho se congela al oírlo.Luego, parpadea al menos tres veces seguidas antes de balbucear:

—¿C-cómo que qué sigue?

—Sí, me refiero a qué planeabas que sucediera después de que ella supiera de tu existencia.—Yuto alza sus cejas—¿Qué sigue? ¿Cuál es el siguiente paso?

Jinho mordisquea su pulgar durante varios segundos, mirando hacia el vacío, antes de murmurar:

—No lo sé.Jamás pensé que lograría pasar del primer paso.

—Aigoo...—Incapaz de contenerse, Adachi se echa a reír—Eso intuía.

El silencio se perpetua entre ambos.

—¿Debería hacer una nueva lista ahora?

—Dios, no.

The list » JinhoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora