Cuando Hara le señala a Jinho, con algo de pena, que habían olvidado escuchar el anteúltimo track de la playlist juntos en el tren, él recuerda la lista y tiene una idea brillante.
La primera parada es uno de los karaokes más conocidos de Seúl.Fue difícil para ambos encontrarlo, pero con ayuda de algunas personas y un Google Maps con pésima recepción, dieron en el blanco.
Las luces azules y violetas que se encuentran dentro de la pequeña y pintoresca sala maravillan por completo a Hara.No puede dejar de mirarlas mientras la amable mujer les explica cómo utilizar los micrófonos y cómo seleccionar las canciones.Jinho intenta escuchar las instrucciones con atención, pero no puede evitar sonreír con gracia cuando sus ojos van a parar a la expresión de la chica.Ella se ve como si estuviera en un sueño, con la boca semiabierta.
—Bueno, eso es todo.—Concluye la mujer, haciendo una breve reverencia—Si necesitan algo, por favor no duden en consultarme.
Como respuesta ambos imitan su gesto.Luego ella se marcha, dejándolos solos.
—Bueno...—Los ojos de Hara dejan de mirar por los rincones y se fijan en él, causando que una pequeña risa se le escape.Claramente ella nunca había estado en un karaoke y no la culpa por la reacción, ya que es uno bastante bonito—¿Te gustaría que ponga una canción?
Cuando ella asiente rápidamente, con los ojos iluminados, Jinho esconde una sonrisa bajo la palma de su mano y busca una canción con una pista alegre.
En cuanto la música comienza a resonar en todo el lugar y él comienza a hacer el payaso, cantando mal a propósito, Hara empieza a doblarse de la risa.Varias veces le pide que se detenga pero él no lo hace, causando que sus orejas se pongan rojas y las lágrimas amenacen con salir de sus ojos debido a las carcajadas.A medida que se aproxima el fin de la tercera canción, de alguna forma ella termina derribada sobre el sillón, sin poder soportar las caras y los ridículos bailes de Jinho.
—¡Basta, basta, por favor!—Se ríe, secando la esquina de sus ojos—Ya fue suficiente.
—¿Tan mal la estás pasando?—Jinho contiene una risa y seca el sudor en su frente, aproximandose a ella con el micrófono en la mano.
—Terrible.—Su boca tiembla ligeramente—Esto es horrible.
—Entonces...¿quizás deberías cantar tú?
—¡No!—Chilla, escapando del micrófono en cuanto se lo extiende.
—Vamos, no seas así.—Se ríe él, mirando su cara de horror—¿Entonces? ¿Te gustaría que ponga la canción de la playlist?
Hara lo piensa durante un momento, pero luego asiente, complacida por cualquier idea que no la involucrara cantando.
—De acuerdo.
Jinho se voltea hacia la pantalla y busca entre las canciones con una expresión concentrada, la cual Hara no se pierde y le parece algo graciosa.Cada vez que el chico fruncía su entrecejo ligeramente o dejaba caer de una forma casi imperceptible su labio inferior hacia afuera, todo eso ella comenzaba a notarlo y le parecía algo adorable.Muchas veces él podía comportarse de una forma extrovertida, muy diferente a su forma de ser, pero sus expresiones muchas veces le recordaban a un tímido niño.Tenía una nota inocente que, creía ella, provenía de la bondad de su corazón.Una bondad que él le había dejado entrever en varias ocasiones.
Por alguna razón, el corazón de Hara comienza a latir más rápido cuando la dulce melodía comienza a sonar y él se gira hacia ella.Su rostro está iluminado parcialmente, escondiendo pésimamente una pizca de nerviosismo y picardía.
—¿Sabes qué estoy pensando?—Dice.
Hara contiene el aliento porque repentinamente el pecho le duele un poco.
—¿Qué?
Jinho deja a un lado el micrófono y le extiende una mano.
—Deberíamos hacerle honor a la canción del chico de la Playlist.—Pronuncia—Estoy seguro de que a él le hubiera gustado bailarla con esa chica especial.
—Es...es un poco tonto, ¿no crees?
Las palabras salen antes de que ella pueda pensarlas y se arrepiente al instante porque no quiere ofenderlo.Sin embargo, la mano de Jinho no titubea.
—Bueno...¿cómo dice? Ah, sí, mientras bailemos no tendremos que hablar y sé que es algo en lo que ambos somos pésimos.—Alza las cejas—¿Qué opinas?
Hara quiere decir que no, porque él de verdad, de verdad, hace que su corazón se acelere mucho y no cree que eso sea algo bueno.Pero en cuanto sus labios se abren, nada sale de ellos.En lugar de eso se encuentra a si misma tomando su mano y dejando que la saque de su zona de confort en el sillón.
—Quizás esto sea mala idea...—Balbucea cuando pisa por accidente su pie y lo ve hacer una discreta mueca—Yo no sé bailar...
—Eso no importa.—Jinho sostiene sus manos—No hay técnica alguna para esto.Sólo tienes que mover los pies con la música y dejar que yo te guíe.—Sonríe, causando que sus mejillas se vuelvan ligeramente más redondas—Confía en mí.
Puede que sea su imaginación, pero en cuando obedece a Jinho y deja que él los mueva suavemente por el lugar, un inmenso sentimiento de paz la llena.
Un recuerdo bastante distante de su madre cantándole nanas y arropandola le viene a la mente sin razón aparente, como si el cálido sentimiento se entremezclara con el de este momento debido a su similitud.Es algo casi visceral que la invita a cerrar sus ojos y bajar sus guardias por un segundo, dejándose envolver por la ligera respiración de Jinho y la melodía de fondo.De un momento a otro ella olvida todo.Incluso la diferencia de altura, mientras se inclina ligeramente para reposar su cabeza como puede en el hombro del chico.Se siente como si estuviera flotando, siendo despojada de su realidad y preocupaciones cotidianas por un momento.
Por otro lado Jinho no puede cerrar sus ojos.No, teme que de abrirlos nuevamente descubra que todo se trata de un sueño.Tiene las manos sudorosas y el cuerpo entero le tiembla suavemente, como si algo que proviniera desde adentro lo movilizara a sostener a Hara como si fuera una pieza de cristal a punto de quebrarse.Es algo que jamás ha sentido y no quiere perderse un segundo de ello.Por eso es que, cuando ella levanta la mirada de su hombro y lo mira de una forma extraña, él reacciona al instante.
—¿Qué?—Le pregunta, con la voz estrangulada, como si ella pudiera ver todos sus sentimientos expuestos.
Hara no contesta y eso lo deja algo intranquilo, porque algún tipo de realización parece centellar en aquellas profundidades pardas.
—¿Por qué, Jinho?—Pregunta de imprevisto—¿Por qué me prestaste tu walkman? ¿Por qué me ayudas con la lista? ¿Por qué me trajiste aquí?
Él se confunde en el próximo paso debido a los nervios, pero enseguida consigue remontar la situación.
—¿No lo dijiste tú en el tren?—Pronuncia con dificultad, diciendo lo primero que se le viene a la cabeza—Bueno, sólo se vive una vez.Además, me interesa mucho terminar de escuchar la playlist.Me da mucha curiosidad.
Es una pésima excusa y durante un segundo Hara no se ve complacida con ella.Ambos saben que eso no respondió nada.Sin embargo, con el pasar de los segundos, ella ligeramente se relaja y deja caer su cabeza en su posición original.
—Gracias, Jinho.—Cree oírla decir mientras la canción termina, dándole lugar a un profundo silencio.
Y luego ella lo abraza con gran sentimiento, algo que deja al chico completamente congelado durante varios minutos.
—No tienes por qué agradecerme, Hara.—Susurra en cuanto se repone.
—Aún no tenemos por qué escuchar la última canción.—Le susurra.
—No...—Jinho sonríe suavemente, pensando en que cuando ese momento llegara él tendría que tomar una decisión o perder a Hara para siempre.Para entonces, las excusas ya no bastarían—Esa puede esperar.
Canción: “Dance with me” de beabadoobee.
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The list » Jinho
FanfictionHara es una chica diferente: ella no cae tan fácil por los adorables y caballerosos modales de Jinho, a los cuales él creía infalibles.No importa lo que haga, ella no se voltea a verlo ni una vez. Ya cansado de su indiferencia, nuestro testarudo pro...
