Quiet.

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Durante el fin de semana he decidido darme un respiro en cuanto a chicos, alcohol, fiestas y sexo, dedicándome únicamente a hacer de vez en cuando lo que me mandaba mi madre y descansar. Pero por desgracia ya estamos a lunes y como sigo sin poder coger el coche, de nuevo llego media hora antes a clase.

El aula 260, como todos los días, ya estaba abierta. Entro en ella pero esta vez no hay nadie más, observo las filas de asientos, la segunda y la última. Sé que él no tardará en llegar así que camino entre la fila dos y la tres hasta llegar a su asiento a lado de la ventana, aparto la silla y me siento sobre la mesa sacando mi móvil para pasar el rato hasta que escucho la puerta abrirse. No levanto la mirada del móvil hasta que escucho un bufido, lo miro, lleva una camisa de cuadros negra y blanca, todavía tiene las gafas de sol puestas. Se acerca a su asiento y se sienta la silla como si yo no estuviera allí, pone sus carpetas de mala gana sobre la silla de a lado y me mira o eso creo, porque no se quita las gafas.

- Cuando quieras puedes dejar de hacer el gilipollas y bajarte de mi mesa.-Yo me sorprendo ante su actitud.

- No tienes que ser tan borde.- Él sonríe y se arremanga la camisa hasta los codos.

- Déjate de juegos y vete a tu sitio.- Bajo de su mesa de un salto y en cuanto lo hago llevo mi mano a su cara para arrebatarle las gafas. Bajo los ojos tiene unas sombras negras que denotan lo poco que ha dormido durante tal vez todo el fin de semana.

- Así que tu mal humor se debe a que no has dormido.- Luke resopla y extiende una de sus manos esperando a que le devuelva sus gafas pero en lugar de hacerlo, las pongo sobre mi cabeza a modo de diadema.

- No te importa. Haz el favor de devolvérmelas.- Yo me paso la lengua por los labios sin apartar la vista de él.

- Parece que alguien necesita un polvo como el del viernes para alegrarse el día.- Luke sonríe de forma arrogante y se pone de pie con los brazos cruzados bajo su pecho.

- ¿Qué polvo? Yo no recuerdo haber hecho nada el viernes.- Su sonrisa se hace más grande, hoy tiene los ojos más claros que la última vez que lo vi y con la claridad que hay en esta clase, sus pupilas son casi inexistentes.- Ahora ¿puedes darme las gafas? Si no es mucha molestia eh.- Luke alarga su brazo hacia mi cabeza y yo doy un paso hacia atrás.

- La verdad es que me gustan.- Él niega con la cabeza mientras se muerde el labio inferior.

- ¿Puedes dejar de comportarte como si tuvieras 10 años?- Esta vez la que niega soy yo, las quito de mi cabeza y las pongo en el escote de mi camiseta, doy media vuelta y me alejo de él hacia la puerta, pero antes de llegar su mano sujeta con fuerza mi brazo.

- ¿Puedes no agarrarme tan fuerte? Me haces daño.- Luke me gira para que quede mirando hacia él y después me empuja contra la puerta de la clase sujetando con fuerza mi muñeca contra la madera.

- ¿Por qué te comportas así hoy? El viernes querías que lo olvidara todo y hoy vienes con jueguecitos, no estoy de humor para tus mierdas de niña mala que juegan con el corazón de todas las personas que se le ponen por delante, yo no me voy a convertir en tu perrillo como lo has conseguido con Michael, así que deja de intentar volverme loco.- Luke me suelta la muñeca haciendo que mi brazo caiga hasta un costado de mi cuerpo, no hace nada más, se queda de pie mirándome con la respiración acelerada y uno de los botones de su camisa, en medio de su pecho, desabrochado.

- Luke...- Hablo en un tono de voz bajo para intentar no volver a alterarlo peor no parece funcionar.

- ¿Qué quieres Kaytlin? Yo he olvidado lo del viernes, ahora olvídalo tú y déjame tranquilo.

- No te entiendo, es como si tuvieras dos personalidades distintas.- Él sonríe de nuevo, da un paso hacia mi colocando una de sus piernas entre las mías, pone su frente contra la mía y puedo oler perfectamente su aliento a menta por el chicle que tiene en la boca.

- Y te encanta esta.- Yo niego con la cabeza y él se muerde el labio inferior, toca una de mis mejillas con el dorso de su mano y dirije su mirada a mis labios.- Te mueres por que te bese ahora mismo simplemente porque parezco un chico problemático, pero no lo soy. Métetelo en la cabeza, no soy como ellos ni como tú, a mi me importan las personas que me rodean.- Vuelve a separarse de mi y da media vuelta para volver a su mesa, todavía tengo las gafas conmigo, camino tras él un tanto nerviosa, los chicos con los que suelo estar, sé perfectamente por donde van a salir siempre, sé las reacciones que tendrán, incluso lo que van a decir pero, Luke me desconcierta por completo.

- Tus gafas.- Él se gira antes de llegar a su mesa, yo estoy en el pasillo entre los dos lados de la clase. Él sonríe de nuevo.

- Traelas ¿o te doy miedo?- Niego con la cabeza y me acerco a él, extiendo el brazo y le ofrezco las gafas, él sujeta mi muñeca y tira de mi hacia él rodeándome la cintura con el otro brazo.- Nunca se ha dado la vuelta a tu juego ¿verdad? Siempre consigues lo que quieres.- Él habla en un susurro mientras baja su cabeza hasta casi rozar sus labios con los míos.- ¿Qué te pasa? Parece que te ha comido la lengua un gato, o tal vez una tortuga... O dos.- Luke termina con la distancia entre nosotros y pega sus labios a los míos, yo no puedo evitar llevar mis manos a su nuca para intentar profundizar más el beso, echaba de menos sus labios aunque durante todo el fin de semana seguía sintiendo su tacto sobre mi boca, pero en cuanto mis manos tocan su cuello él me aleja.- Esto no ha pasado, tú y yo nunca volveremos a besarnos, así que haz como si no hubiera pasado nada.- Me guiña un ojo y se pone las gafas de sol antes de darse media vuelta y volverse a sentar en su silla dejándome allí de pie sin saber que coño acaba de pasar.

Fucking exhausting ( Luke Hemmings )Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora