Creo que nunca nadie me había hecho sentir tan mal en tan poco tiempo y con tan pocas palabras. He dicho ya cien veces que siempre consigo lo que quiero, sobretodo respecto a los chicos pero, Luke es tan raro, durante unos minutos es adorable, un segundo después se vuelve casi agresivo, al siguiente está intentando besarte y después dice que no eres parte de su vida. Me pregunto si igual de desplazada é insignificante que me sentí yo con esas palabras, se sienten todos los chicos a los que usado para pasar un buen rato y después he alejado de mi.
He pasado dos días un poco extraños, o tal vez no, he vuelto a lo que hacía el año pasado, le he dicho a mis padres que tenía que hacer trabajos y como llevaba unos días comportándome bien, no han dudado de mi palabra, por lo que me he pasado dos días enteros de fiesta, yendo de una a otra, liándome con tíos de los que no recuerdo ni sus caras, tomándome cosas que tal vez no debería haber tomado y sobretodo esquivando a Michael en cada una de ellas.
La noche pasada he vuelto a casa y mis padres han decidido no hacer preguntas, no sé si es que están perdiendo la paciencia conmigo y piensan que ya es imposible intentar que razone o simplemente son tan ingenuos de pensar que he estado haciendo trabajos de verdad. Me he despertado tarde y como mis padres trabajaban esta mañana tampoco se han dado cuenta, así que he ido a la universidad a eso de las 12 porque tenía clase de economía de primero pero, resulta que el día anterior habían avisado de que se cancelara. Por lo que, como he recuperado mi coche he decidido ir a coger mi bolsa de deporte y aprovechar que está el cielo completamente nublado para hacer el deporte que no he hecho estos dos días.
Camino hasta el vestuario en el que hace cuatro días había estado con Michael y en realidad fue la última vez que lo vi. Me pongo unos pantalones cortos de deporte y un top que se ajusta perfectamente a mi cuerpo hasta un par de centímetros por encima del ombligo, ambas prendas de color negro. Recojo mi pelo en una cola alta y ato bien los cordones de mis zapatillas antes de salir del vestuario. Voy hasta la pista de atletismo y tras hacer un par de estiramientos empiezo a correr, hace la temperatura perfecta pero hay tanta humedad que empiezo a sudar y sentirme agobiada a los quince minutos, tal vez también influya la borrachera en la que he vivido estos días. Durante una de las vueltas, ya con la respiración completamente descontrolada, me parece ver a alguien sentado en las escaleras de las gradas, no hago mucho caso y sigo corriendo pero, cuando vuelvo a pasar por delante, sigue ahí, bajo la velocidad poco a poco para no parar de golpe. Está sentado en el medio de la escalera con el brazo apoyado en el escalón superior y una pequeña sonrisa en la cara. Lleva puesta una camisa similar a la del primer día que lo vi pero los cuadros de esta son un poco más pequeños y oscuros, además parece que la tela es más gruesa que la de la otra pero, como siempre, la llevaba abrochada hasta el último botón. Desde donde estoy no se le diferencian las ojeras y parece estar un poco mejor que la última vez que lo vi.
Yo me acerco al último escalón y miro hacia el lugar en el que está él, tengo la respiración completamente acelerada y apoyo mis manos en mis rodillas para intentar recuperar el aliento, él no se mueve ni un centímetro, me mira fijamente y sigue sonriendo.
- ¿Cómo sabías que estaba aquí?- Por fin se mueve, deja de estar con la espalda apoyada en la escalera e inclina su cuerpo hacia delante apoyando sus brazos sobre sus piernas y entrelazando sus manos.
- Te vi ir hacia los vestuarios con la bolsa de deporte, supuse que vendrías hacia aquí.- Yo tomo grandes bocanadas de aire para intentar recuperarme lo antes posible.
- ¿Cuánto tiempo llevas ahí?- Él se encoge de hombros y se muerde el labio inferior, incluso a esta distancia consigue que ese gesto me excite.
- Aquí poco, pero te he estado viendo desde otro sitio.- Yo sonrío notando como mi respiración vuelve a la normalidad.
- Te noto de mejor humor que la última vez que hablamos.- Él asiente y se pone en pie tirando de su camisa mientras empieza a bajar las escaleras lentamente.
- Ya, a veces un par de mentiras pueden arreglarte la vida.- Termina de bajar los dos escalones que lo separan de mi y se apoya contra la barra que hace de pasamanos metiéndose una de sus manos en el bolsillo y con la otra sujeta su brazo.
- Tú mintiendo, no me lo creo.- Luke se encoge de hombros y moja sus labios con su lengua.- ¿A quién mentiste y por qué?- Sonríe y me mira fijamente.
- A mi gran novia, es que resulta que estos días tuve que estudiar mucho para un parcial y no tenía tiempo para verla.- Yo asiento.
- Igual que los trabajos que tuve que hacer yo...- Él suelta una carcajada y suelta su brazo para pasarse la mano por la nariz.
- Solo que tú usarías tu mentira para poder emborracharte, yo solo para poder dormir tranquilo. Me chupa la energía.- Doy un paso hacia él y pongo mi mano en su pecho jugando con uno de los botones de su camisa.
- No será lo único que te chupa.- Él pone su lengua entre sus dientes mientras sonríe con su mirada fija en mis pechos.
- La verdad es que eso solo haces tú ella es "una señorita que no puede hacer esas cosas" pero eso si, cuando ella lo recibe no dice que no.- Yo suelto una pequeña risa que se une a la de él.
- ¿Te gusta la vista?- Él mueve sus ojos rápido hasta mis ojos y noto como se sonroja.
- Lo siento, es imposible no mirar.- Doy otro pequeño paso hacia él para hacer que nuestra distancia sea todavía más corta.- No me provoques, tengo novia.- Luke se muerde el labio inferior y vuelve bajar la mirada soltando un gran suspiro, saca su mano del bolsillo del pantalón y pasa su dedo índice por encima de mi clavícula.
- Claro y tú nunca le serías infiel ¿verdad?- Él niega con la cabeza llevando su dedo al tirante de mi top haciendo que caiga por mi hombro.- Además dijiste que nunca nos volveríamos a besar.- Yo llevo mis manos al primer botón de su camisa desabrochándolo, sus ojos vuelven a centrarse en los míos, completamente serio. Desabrocho el segundo y me acerco más a él para besar el trozo de pecho que queda al descubierto.
- Y tú dijiste que nunca nos volveriamos a acostar.- Yo asiento mientras paso la punta de mi lengua por su pecho subiendo hacia su cuello, Luke mete su mano dentro de mi top y yo me separo. No sé que es lo que ha cambiado en él en estos días pero, sin duda este es el Luke que quería ver.
- ¿Me estás tocando una teta en un sitio donde nos podría ver cualquier persona?- Él deja escapar una carcajada y me guiña un ojo.
- ¿Qué propones?- Luke saca su mano de mi pecho y yo agarro el cuello de su camisa con mis manos tirando de él hacia mi.
- ¿Por qué no me sorprendes?- Él me rodea con sus brazos para pegarme a su cuerpo y pone su frente contra la mía.
- Esto no va a acabar bien.- Luke roza sus labios con los míos.
- Eres incapaz de resistirte, te ponen las chicas malas.- Él besa mis labios pero, solamente para atrapar mi labio inferior entre sus dientes y tirar de él.
- Y tú eres incapaz de resistirte a mi.
- Nadie se puede enterar de esto.- Luke asiente y vuelve a unir sus labios a los míos al mismo tiempo que se agacha para elevarme del suelo haciendo que enrede mis piernas en su cadera.
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Fucking exhausting ( Luke Hemmings )
FanfictionLa complicada historia de una relación extraña que no puede ser descubierta.
