He decidido dejar a un lado el tema de Luke porque el tono de voz de Michael era demasiado serio y cortante, exactamente el tono que se pone antes de empezar una discusión y me niego a pasar por eso, una de las razones por las que no me gusta tener pareja es tener que discutir por cosas por las que ni siquiera tú tienes culpa, quiero decir, ¿qué puedo hacer yo para que Luke me mire de otra forma? ¿Insultarlo? ¿Hacer que me odie? Me parece absurdo, sobretodo simplemente para que Michael esté contento.
Las horas de clase que tenemos Michael y yo seguidas, él ni siquiera me mira, está completamente serio observando cada movimiento del profesor con los brazos cruzados sobre su pecho, yo no puedo evitar sonreír al verlo, es como un niño pequeño, cuando no le das lo que quiere, se enfada e intenta hacerte sentir mal, lo que pasa es que yo no soy como su madre, a mi no me importan sus enfados, ni pienso ir detrás de él.
Cuando termina la última clase, recojo mis cosas y camino fuera del aula, Michael me sigue en silencio y en medio del pasillo tira de mi brazo para que me gire y lo mire.
- ¿Qué quieres? ¿Se te ha pasado ya el enfado? Porque si no es así, tengo prisa.- Él me suelta y se pasa la mano por el pelo, hoy parece más claro que el primer día que lo vi, seguramente esté perdiendo ya el color.
- Solo quiero saber qué es lo que pasa con Luke.- Yo me cruzo de brazos sin apartar mi mirada de la suya, intentando reprimir una sonrisa.
- No pasa nada.- Él bufa y se muerde el labio inferior pero, no de forma juguetona como lo hace normalmente, si no que lo hace con rabia, incluso parece como si se fuera a hacer daño.
- Vi la química que había entre vosotros cuando follamos.- Yo niego con la cabeza y doy media vuelta, lo último que quiero es una escenita de celos en medio del pasillo y que todo el mundo se entere de lo que pasó en aquella habitación.- Os habéis vuelto a ver ¿verdad?- Escucho su voz cuando estoy a lado de la salida, justo a lado de las escaleras, miro hacia arriba y veo a Luke observándome desde el último escalón.
- Lo veo todos los días que tengo clase.- Luke sonríe y me guiña un ojo antes de que me gire de nuevo para ver como Michael se acerca a mi con pasos acelerados.
- Sabes que no me refiero a eso.- Michael sujeta de nuevo mi brazo cuando ve que me voy a girar.- Deja de huir.
- No llevamos juntos ni una semana, te dije que no te iba a prometer fidelidad, ¿a qué viene esto?- Michael se encoge de hombros y suspira, yo espero paciente su respuesta.
- Es simplemente que no pensaba que te gustaban los chicos como él.- Él juega con sus manos y las mira para evitar que su mirada se centre en la mía.
- ¿Y cuál es el problema? ¿Qué más da el tipo de chicos que me gusten o con quien me acueste? Estoy contigo y punto.- Michael niega con la cabeza y tira de mi brazo de una forma bastante brusca hasta salir del edificio, una vez fuera me suelta y vuelve a ponerse frente a mi. Yo me apoyo contra la pared sobándome en brazo que me habría agarrado.
- Lo siento.- Niego con la cabeza en silencio esperando a que él termine de explicarse.- Es solo que... Joder, si te follas a mil chicos más como yo, puedo competir contra ellos, es decir, soy la mejor versión de un chico malo que te puedas encontrar y lo sabes, además estoy seguro de que ninguno podría follar como yo.- Ladeo la cabeza sonriendo porque está empezando a desviarse del tema y es entrañable la facilidad con la que se despista.- Lo que quiero decir es que... Si él te llegara a gustar más que yo, yo no podría competir contra él.
- ¿Qué? ¿Por qué dices eso?- Michael suspira y baja la mirada mordiéndose el labio inferior con mucha más delicadeza que la vez anterior.
- Porque, él es un buen chico y sabe hacerse pasar por alguien como yo, tiene lo mejor de las dos partes.- Niego con la cabeza y busco sus manos con las mías haciendo que con el tacto él vuelva mirarme a los ojos. Su piel está helada, tal vez no haya sido una buena idea que hoy viniera con una camiseta de tiras.
- Pero es que yo no quiero un buen chico, yo no quiero alguien que se ofenda cuando no me acuerde del día en que empezamos a salir o de la primera vez que nos acostamos o de como fue nuestro primer beso, ni quiero alguien que me regale mierdas que amontonaré en una esquina de mi habitación por San Valentín. Yo quiero un chico que me provoque, que me haga gemir su nombre aunque estemos en un sitio público, que me deje hacer lo que quiero, que esté siempre dispuesto a echar un polvo y sobretodo, que no se comporte como un novio.- Él sonríe y se acerca más a mi, sin soltar mis manos me rodea con sus brazos por mi cintura, haciendo que los míos queden unidos por sus manos a mi espalda.
- Entonces soy el hombre de tus sueños.- Él roza sus labios con los míos durante menos de un segundo.
- Lo serás siempre y cuando no te vuelvas a comportar como un paranoico obsesivo.- Él suelta una risa profunda acercando su cara a mi cuello.
- En el fondo te pone jodidamente cachonda que lo haga.- Yo niego con la cabeza y noto sus labios rozar la piel de mi cuello haciendo que toda mi piel se erice.
- No, para nada.- Noto su risa chocar contra mi piel e inmediatamente sus manos sueltan las mías y se separa lentamente de mi.
- ¿Ah no?- Yo niego con la cabeza sonriendo y él humedece sus labios con su lengua.- Iba a pedirte que me llevaras a casa y como mis padres no llegarán hasta dentro de un par de horas podríamos pasarlo bien, tengo una cama muy cómoda pero...- Niego de nuevo y pongo mis brazos alrededor de su cuello tirando de él hacia mi, de forma casi automática sus brazos rodean mi cintura y se forma una pequeña sonrisa en su boca.- ¿Puede contar esto como nuestra primera pelea y nuestra primera reconciliación?
- Si eso te inspira para follar mejor, si.- Él suelta una carcajada que se corta en cuanto mis labios hacen presión contra los suyos, inmediatamente su lengua se introduce en mi boca de forma salvaje. Paso mis manos de su cuello a su pecho y lo separo despacio.- Vámonos.- Él asiente y pasa uno de sus brazos por mis hombros para empezar a caminar hasta mi coche.
Michael se sube en el asiento del copiloto tras pedirme más de veinte veces ser él quien conduce pero, obviamente, no dejo a nadie conducir mi coche y él no será una excepción. Durante el principio del trayecto él se mantiene serio hasta que, tras decirme que gire a la derecha en un cruce, noto su mano sobre mi muslo, dirijo una mirada fugaz hacia él, intentando apartar la vista de la carretera lo menos posible, él está mirando al frente con una sonrisa en la cara. Su mano empieza a subir por mi muslo y yo intento tensarme lo menos posible, la mueve hacia el interior y lo aprieta ligeramente, yo intento ponerme lo menos tensa posible. Él mueve su mano hacia el centro y empieza a jugar con la cremallera de mi pantalón.
- Michael, ni se te ocurra.- Aprovecho el tener que parar en un semáforo para poder mirarlo, él me mira un segundo y me guiña un ojo antes de volver su vista al frente.
- Ya está en verde.- En cuanto el coche se empieza a mover de nuevo, noto como él baja la cremallera y desabrocha el botón de mi pantalón.- Intenta relajarte o nos estrellaremos.
- Deja de tocarme y no tendremos problemas.- Él suelta un pequeña risa y noto sus dedos jugando con el inicio de mi ropa interior.
- Te dije que me dejaras conducir.
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Fucking exhausting ( Luke Hemmings )
FanfictionLa complicada historia de una relación extraña que no puede ser descubierta.
