"Pregúntale al destino por qué nos enamoró. Pregúntale al camino que por qué nos separó. Tú sabes la respuesta, siempre he sido tuya"
(Greeicy Rendón ft. Nacho)
Lunes 23 de Octubre de 2017
—No.
—¿Cómo que no, Giovanni? ¡Es sumamente importante que des esa entrevista a Eloy Rivera!
—No quiero.
—¡¿Cómo que no quieres?!
—Estefanía, no voy a dar una entrevista, estoy cansado de esas mierdas. Además, ¿qué necesidad constante la de estar en el ojo público? Ya he saturado a todos los españoles con mi cara en su televisión. No, no quiero. Paso. ¿Necesitas algo más?
—Pues la columna del New York Time de ese estúpido periodista te ha dejado en la cuerda floja —Giovanni no le prestó atención, siguió escribiendo un documento en su computadora, porque que le nombrara a Andrés era despertarle esa rabia y celos que tanto se esmeraba por ocultar. Sentía ganas de ahorcar con sus propias manos a ese imbécil y no precisamente por Melina, al menos no al 100% por ella, pero se había metido con su hija. De hecho, se había metido con las dos mujeres más importantes para él—. ¡Te acusó del menos peor! ¿Es broma? No tienes que ser el menos peor, Giovanni, tienes que ser el mejor, maldita sea. ¡Tu tienes que ser el mejor para ganar la presidencia!
Giovanni se alejó de la computadora, se refregó el rostro con cansancio y finalmente se llevó ambas manos a la nuca para preguntar:
—¿Y por qué a Eloy? Te recuerdo que él hizo una investigación contra mi padre y lo acusó de corrupción.
—La denuncia contra tu padre no te salpica.
—¿Cómo que no? Es mi papá, Estefanía. Si su gobierno estuvo manchado por malversación de fondos, que te hace creer que la opinión pública no crea eso de mí y mi gobierno.
—Eloy es el mejor analista político de España, por no decir de Europa, y lo sabes bien. Es la estrella de GOE, el periodista mejor pago del país, el más respetado y sabes que él no te pondrá contra las cuerdas.
—¿A qué te refieres con eso?
—Eloy es amigo de Melina, no se meterá en tu vida personal, como haría cualquier otro periodista. ¡Demonios! Todos mueren por saber cómo es que Melina y tú son los tutores de una niña. Pero él no, ¿sabes por qué? Porque tiene una muy buena amistad con ella.
—No.
—¡No me lo pongas difícil, Giovanni! —gritó Estefanía y Giovanni abrió los ojos, sorprendido—. Lo siento, no te quise gritar, pero... ¡eres bastante insufrible cuando te lo propones! Tengo a los medios bombardeando mi móvil por esa columna. Necesito que frenemos las aguas con una entrevista hablando de lo que realmente le importa al ciudadano. Estoy cansada de frenar tus escándalos y tu vida personal, Giovanni. No me pones nada fácil mi trabajo.
Las palabras de su asesora comunicacional le hicieron ver que ella, quizás, tenía algo de razón. Meneó la cabeza y se volvió a llevar las manos al rostro. Quería que las elecciones fueran de una maldita vez, estaba cansado, harto, agotado de las especulaciones, las encuestas, entrevistas y todo lo que representaba la carrera electoral. A veces pensaba en tomarse unos días, irse en medio de la montaña, rodeado de la naturaleza, de la nada misma, pero era imposible considerando el poco tiempo que quedaba para obtener la presidencia.
—Si solo así dejaras de fastidiarme por un buen rato, entonces concédele la entrevista a Eloy, pero no iré a GOE, que sea aquí mismo y en media hora.
ESTÁS LEYENDO
Miradas eternas
General FictionMelina dejó Madrid tras una serie de eventos desafortunados y puso tierra de por miedo con Giovanni, sin embargo, una repentina y dolorosa muerte la obliga a permanecer a España. Mientras que Giovanni, lucha día a día por conseguir la tan ansiada ca...
