Tome asiento en el banco, entre Shawn y Peter, mientras que Raul me observaba recargado en la encimera. los analizaba frecuentemente, juzgando sus humos, midiendo su reacción hacia mi pero parecían tranquilos.
—Te queremos.-Dijo Shawn bruscamente, tomándome por sorpresa. —Y es una forma en la que nosotros nos sentimos atraídos por ti.
—¿Qué?.-Dije mirándolo con el ceño fruncido.
—Lo que Shawn quiere decir es que... queremos que te quedes con nosotros.-Peter acaricio mi brazo. —Que te conviertas en nuestra esposa y ser la madre de nuestros hijos.
Era como si ellos vivieran esta situación todos los días, sacudí la cabeza mientras analizaba cada una de las palabras ,¿cómo podía funcionar esa clase de relación? Los celos serían inevitables y las cosas serian más difíciles para mi que para cualquiera de ellos, ellos tendrían solo una esposa que satisfacer pero yo tenia tres.
Tres hombres para satisfacer, conocer y todos diferentes, la mera idea de las complejidades involucradas en la situación, hizo que me diera un fuerte dolor en la cabeza.
Raul, ciertamente, era el mas fácil de los tres hermanos. Me sentía relajada a su lado, era una reacción natural. Hasta donde sabía, Shawn era el mayor, era tan claro como si estuviera escrito en su frente y aunque hacia un gran esfuerzo para hacerla sentirse cómoda, sabia que él podía ser peligroso cuando estaba enfadado. Emanaba poder y autoridad que lo cubrían como una manta.
Mi mirada se dirigió a Peter, era un enigma. El único de quien no tenía formada una idea. Era quieto y serio pero aún mas que eso, vi dolor en sus ojos. Como yo, él había visto el lado oscuro de la vida y apostaría hasta su ultimo dólar en ello.
—¿Estas bien?-pregunto Raul.-Lo mire
—Estoy bien, es solo un dolor de cabeza.
Raul Caminó hasta uno de los cajones, encontró un frasco de ibuprofeno, sacó varias píldoras y Me las entregó. Solo un ejemplo mas de cuidarla, me calentó y asusto al mismo tiempo.
—¿Que te preocupa cariño?-pregunto Shawn
¿Era tan fácil de leer? ¿Podrían leer su mente y su alma? Mis manos se tensaron sobre la mesa y por un momento, pense en negar si hubiera algo en mi mente pero la honestidad de Shawn me obligaba a ser igual de honesta.
—La dinámica de esta relación que proponen es...es bastante confusa, no consigo entenderla.-Admití.
Percibi las sonrisas triunfantes de los hermanos, ciertamente para ellos eso era una señal de que estaban haciendo progresos y quizá tuvieran razón, aunque fuera una locura, incluso comprenderlo.
—¿Quieres discutir sobre algún aspecto en particular?-pregunto Shawn
—Todo es muy extraño para mi, ni se por donde comenzar.-Continue esperando a que me digan que todo es un chiste, que están bromeando,Peter puso una mano en mi rodilla.
—No es un chiste, ahora dinos lo que estas pensando
Inspire profundamente, me dije a mi misma que estaba completamente loca y luego comence a decirles honestamente lo que estaba pensando.
—Es lo siguiente: tienen a una persona de la que ocuparse en esta relación, yo tengo tres. Tres hombres dominantes, sobreprotectores y bastante grandes y no veo como pueda ser remotamente posible que los complazca a todos al mismo tiempo..-Sonrisas engreídas y seguras adornaban los rostros de los hombres.
—No creo que ninguno de nosotros espere la perfección.-dijo Raul.—Aunque.-agrego recorriéndola con la mirada de arriba abajo. —No estoy descontento con lo que tenemos.
—Discutimos muchas veces el asunto.-Dijo Shawn en tono serio.—sabemos que no siempre sera fácil, ni siempre fue fácil para nuestra madre y padres pero si todos trabajamos juntos, no existe ninguna razón para que no podamos vivir en armonía.
—Imagino que simplemente no entiendo el concepto.-dije.—no consigo hacer que mi cerebro lo absorba.-Peter llamo mi atención, haciéndome volverse hacia él.
—Entonces piensa lo siguiente. Tres hombres completamente dedicados a tu felicidad, tres hombres adornando tu cuerpo con los suyos, tres hombres protegiéndote y apreciandote...para siempre.-lo mire con la boca abierta.
—Bien, cuando lo pones de esa manera...-murmure
—Maldita sea Peter, ¿porque no hablaste antes?-dijo Raul divertido
—Nuestra primera tarea es ir a la ciudad y comprar algo de ropa para ti y cualquier otra cosa que necesites.-declaro Shawn, cambiando de tema.
—Pero yo no requiero nada-Proteste. Bueno, eso no era del todo cierto pero no quería que ellos le compraran cosas.
—Peter te importaría repetir aquella parte de los tres hombres dedicados a su felicidad, adorándola, etc.-le pidió Raul.—porque estoy seguro que asegurarse de que nuestra mujer esta vestida y abrigada, preparada para el invierno, entra dentro de esta categoría.-Me sonroje.
—Peter y Raul ¿quieren llevarla a la ciudad? necesito verificar los caballos y quitar el heno, se supone que nevara de nuevo esta noche.-se giro hacia mi.—hay una tienda country en la ciudad, no es mucho pero podrás conseguir botas, jeans y algunas camisas y un abrigo. Necesitas un abrigo decente, la semana que viene iremos la ciudad para comprar el resto de las cosas.
—No creo que sea buena idea salir de casa.-Dijo Peter mirándolo fijamente.—Si ella sale puede que el hombre que la busca está esperándola.
—Tienes razón.-Shawn puso su mano en mi barbilla.—Entonces... es hora de que nos divirtamos los tres, ¿No es así chicos?.
—¿A qué te refieres?.-Dije sintiendo mi labio temblar.
—Es hora de que seas nuestra.-Peter Me miró con ojos deseosos.
—Demostraste cuanto nos gustas.-Raul suspiro pesadamente.—Si, Ya es hora.
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Los Trillizos Mendes
Fanfiction-Es una completa locura.-Dije al borde de desmayarme. -Es nuestra locura.-Dijo Peter. -Serás de nosotros.-Shawn sonrió. -Para siempre.-Raúl Me abrazo.
