Capitulo 4

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Salimos de la ducha, Andrea se vestía tímidamente mientras yo estaba tratando de contener la enorme sonrisa de mi rostro. Suspiré y la miré fijamente, era hermosa.

—¿No estabas haciendo tú el desayuno?.-Dijo frunciendo el ceño.

—Deje a Shawn a cargo.-Me encogí de hombros.

—Estoy segura de que habrá escuchado mis gritos.-Se sonrojo.

—Descuida, Por ellos no hay ningún problema.

Asintió con la cabeza, por su cara pude ver que estaba preocupada; me acerqué a ella y junté sus labios con los míos.

—Eres muy hermosa Andrea.

Ella solo miró al piso y mordió su labio, Salimos de la habitación para dirigirnos a la cocina.

—¡Ahí están!.-Shawn colocó los panqueques en la mesa.—Pensé que tardarían más.

La cara de Andrea se tornó roja, Yo solo Sonreí y le guiñe el ojo.

—¿Peter ya viene en camino?.-Dije mordiendo un panqué.

—Se encontró con Sharon en el pueblo.-Bufo.—Vendrá en un momento.

Por el rabillo del ojo pude como Andrea apretaba el tenedor entre sus delicados dedos.

—¿Tuviste una buena ducha Andrea?.

—Si.-Sonrió.—Gracias.

Desayunamos en silencio, Las mejillas de Andrea se tornaban de color roja cada vez que ella miraba a Shawn o a mi.

—Buenos días.-Peter entro con una enorme sonrisa en su rostro.—Buenos días Andrea, Traje algo para ti.

Andrea lo miró confusa, Peter depositó frente a ella una bolsa de color marrón y unas rosas.

—Espero y te quede.-La miro embobado.—Estuve varias horas esperando a que me entregaran la ropa adecuada para ti.

—Guau.-Dijo.—Gracias Peter.

—No tienes nada que agradecer.-Sonrió.—Ve a cambiarte, Daremos un paseo.

La figura de Andrea desapareció de nuestras vistas, Fue entonces cuando Shawn golpeó la cabeza de Peter.

—¿Estás loco?.-Dijo mirándolo enojado.—No puede salir, Ella sabrá como irse y no podremos recuperarla.

—No lo pensé.-Dijo sobándose el golpe.

—Ya sabemos que no piensas.-Dije rodando los ojos.—Tenemos que hablar.

—Cuéntanos, ¿Como estuvo la ducha Raúl?.

—Estuvo bien.-Suspiré.—Es estupenda.

—Es la indicada.-Peter Sonrió.

—Es tu turno.-Dijo Shawn mirándolo fijamente.

—Yo prefiero esperar.

Los pasos de Andrea resonaron por el pasillo, Entró con un overol rosa y una manga larga blanca.

—Te ves hermosa.-Dijimos los tres al unísono.

—Gracias.-Sonrió.

Unos toques en la puerta nos hicieron despertar de nuestro ensueño, Shawn Nos miró confundido.

—¿Esperamos a alguien?.-Pregunto poniéndose de pie.

Lo seguimos de cerca, Procurando que no sean los hermanos Thompson y una de sus pesadas bromas; Al momento de abrir la puerta un hombre vestido de negro nos miró con impaciencia.

—Estoy buscando a esta señorita.-Nos mostró una foto de una chica.

Los inconfundibles ojos azules y esa boca redonda y rosada de Andrea lograron que todo en nosotros se tensara.

—No la hemos visto.-Dijo Peter sereno.

—Pero es una Pena.-Shawn mordió su labio.—Es una chica muy atractiva.

—Es una fugitiva.-Dijo el hombre con enojo.—Si alguno de ustedes la ve.-Nos entregó una tarjeta.—Llámenme.

—Lo haremos.-Dije mirando con atención la tarjeta de color Gris.—Espero y la encuentren.

Shawn cerró la puerta y nuestra mirada se desvió hacia donde Andrea se encontraba hace unos minutos, Ella no estaba.

—¿Andrea?.-Dije caminando por el pasillo para encontrarla.

—Está bien.-Dijo Peter.—Él ya se fue.

Abrí el armario encontrándome con la mirada asustada de Andrea.

—¿Estas bien?.-Dije agachándome a su altura.

—Debo irme.-Dijo jadeando.

—No puedes irte.-Shawn la tomo en sus brazos y la deposito en la cama.—Él todavía anda por allí afuera.

—Está esperando a que salgas de tu escondite.-Dijo Peter.

—¿Nos quieres explicar qué pasó?.

Andrea nos miró consecutivamente, temiendo abrir la boca de más.

—Él Mato a mi madre.-Suspiro.—Lo vi hacerlo.

—¿Quien era ese sujeto?.

—Vicent.-Dijo.—Es el hombre el cual mi madre amaba, el que estaba en la puerta era Josh su empleado.

—No dejaremos que nada te pase Andrea.-Dije abrazándola.

—Por favor ayúdeme.-Susurró.

—Iré a prepararte un Té.-Dije soltándola.

—Recuéstate un poco.-Dijo Shawn tomando su chaqueta.—Iré a hablar con Sharon, tal vez ella pueda ayudarnos a mantenerte a salvo.

—Me quedaré con ella.-Dijo Peter sentándose en su cama.

Shawn le dio una mirada severa, "Ahora no, Peter".

—No haré algo que ella no quiera.-Murmuro.

Los Trillizos MendesDonde viven las historias. Descúbrelo ahora