Capitulo 25

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Llegaron a Toronto a mediodía y Shawn paró en el pequeño aparcamiento de la oficina del sheriff.

Andrea parecía menos contenta, cuando se dio cuenta en dónde pararon.

—Necesitamos decirle a Camila que está pasando, para que busque a Vicent -explicó él—. Si lo ve, nos puede avisar. Protección adicional.

— ¿Pero lo hará? —preguntó Andrea suavemente, mirándole—. ¿Nos lo va a decir?

La pregunta flotaba entre ellos.

—No veo por qué necesitamos implicarla — Peter dijo lo que pensaba.

Shawn lo ignoró.

—¿Confías en mí, cariño?

—Sabes que sí —contestó Andrea.— Pero en ella, no.

—Entonces sabes que nunca haría algo que te ponga en peligro.

Andrea lo miró fijamente un largo momento, y asintió.

La satisfacción lo envolvió. Le alcanzó la mano y la apretó.

—Vamos, no llevará más que un segundo.

Andrea inspiró hondo y abrió su puerta. Personalmente, prefería arrancarse las uñas una a una, que tener que enfrentarse a la celosa rubia.

Los cuatro entraron en el pequeño edificio y Camila levantó la mirada de donde estaba sentada, detrás del escritorio. Irguió una ceja interrogativamente, mientras que Shawn se le acercaba.

Andrea dudó, y Peter deslizó el brazo alrededor del cuello, dejando la mano oscilando por su hombro.

Camila se puso de pie, echando una mirada cautelosa a Shawn y más allá, en donde Andrea, Peter y Raul se pararon.

—Shawn—lo saludo con un movimiento de cabeza—. ¿Qué puedo hacer por ti?

—Tenemos un problema, Camila. Necesitamos tu ayuda.

— ¿Qué tipo de problema?

—Vicent Carter —dijo Chris con dureza— Tenemos razón para creer que está intentando matar a Andrea.

Camila se apoyó en la mesa y cruzó los brazos.

— ¿Estás seguro de ello,Shawn?

—Estoy seguro. ¿Podemos contar con tu ayuda?

Miró a Andrea de arriba abajo, antes de volver a mirar a Shawn.

—Sí, lo que pueda. Sabes eso.

—Tengo que saber si lo ves —dijo
Shawn—. Inmediatamente.

— ¿Quieres qué lo detenga? — preguntó Camila — ¿Quieres prestar cargos?

—No tenemos pruebas. Aún —agregó él.

—¿Así que van a esconderse en la cabaña?

Shawn asintió.

—Por ahora. Hasta que estemos seguros de que Andrea está a salvo.

Algo que parecía como dolor, destelló en los ojos de la mujer. Andrea sintió una punzada de lastima. Era obvio que Camila sentía algo por Shawn, e igualmente obvio que él no sentía lo mismo.

Los Trillizos MendesDonde viven las historias. Descúbrelo ahora