Parecía una noche perfecta. La nieve cesó finalmente, dejando el paisaje cubierto por una sábana blanca. El fuego ardía en la chimenea, y Andrea estaba sentada en el suelo jugando Monopoly con Raul y Peter. Shawn apagó el ordenador y deambuló perezosamente hasta sentarse detrás de Andrea.
Acarició su pelo, disfrutando de verla entretenida con sus hermanos. Sí, era una noche perfecta. Por lo tanto no debería haberse sorprendido cuando el teléfono sonó.
Suspiró con disgusto y quitó la mano del pelo de AndreaZ
—No contestes —dijo ella roncamente, sonriéndole con dulzura.
Por un momento, él casi atendió su pedido. Pero podía ser Robert llamando con noticias, o podían ser sus padres.
—Vuelvo enseguida —dijo, dándole un beso en los labios.
Terminó de levantarse del suelo justo cuando el teléfono dejó de sonar. No había llegado a acomodarse de nuevo cuando su celular empezó a zumbar.
Mierda. Lo que quiera que fuera, debía ser importante.
Se sentó en la silla del ordenador y abrió el teléfono.
—Shawn.— Dijo atendiendo.
—Soy Camila. Mira, necesito tu ayuda. La de todos, si pueden. Tengo un niño desaparecido. Con toda esta nieve fresca es imposible encontrar el rastro. Me vendría bien vuestra experiencia.
Shawn suspiró y se pasó una mano por el pelo. Maldición. Lo último que quería hacer era salir con aquel frío, pero no podía dejar que un niño perdido se congelara hasta la muerte.
—¿Dónde debemos ir? —preguntó con resignación.
—Encuéntrenme en la ciudad. Estamos organizando la búsqueda aquí, en el cuartel general. Y escucha, Shawn. Traigan sus rifles. Tenemos razones para creer que se trata de un rapto.
Shawn cerró el teléfono y se encontró con tres pares de ojos fijos en él.
Andrea estiró las piernas y se levantó. Caminó hacia él, la preocupación frunciendo su frente.
— ¿Qué está mal? —preguntó.
Detrás de ella, Peter y Raul también se levantaron, toda su atención puesta en Shawn.
—Era Camila —dijo él. Observó la reacción de Andrea.
Frunció ligeramente el ceño, pero no dijo nada.
— ¿Qué quiere? —preguntó Peter.
—Necesita nuestra ayuda. Están buscando un niño perdido y con la nevada, no consiguen hallar el rastro.
—No sé... —comenzó Raul.
—Tienen que ir —dijo Andrea suavemente—. Quiero decir, tienen que encontrar al niño.
Peter asintió.
—Vayan. Yo estaré bien —continuó, abrazándose a sí misma.
—Uno de nosotros debería quedarse —Peter esperó la aprobación de los hermanos— Andrea no puede quedarse sola.
No quería alarmarla, pero de ningún modo la dejarían desamparada con su esposo suelto por ahí. El incidente en Denver estaba aún muy fresco en su memoria.
—Yo me quedaré —se ofreció Shawn —. Tú y Raul pueden ir.
Peter asintió.
—De acuerdo.—Envolvió a Andrea en sus brazos.
—Volveremos en cuanto podamos, muñeca.
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Los Trillizos Mendes
Fanfiction-Es una completa locura.-Dije al borde de desmayarme. -Es nuestra locura.-Dijo Peter. -Serás de nosotros.-Shawn sonrió. -Para siempre.-Raúl Me abrazo.
