Shawn espió dentro de la habitación y observó a Andrea durmiendo profundamente. Sonrió. Parecía un gatito, con los brazos enredados alrededor de la almohada. Era sorprendente que en tan poco tiempo ya no pudiera imaginar la vida sin ella.
Siempre supo, por su propia educación, que una situación así podía funcionar y funcionar bien para todas las partes involucradas, pero verlo y experimentarlo de primera mano lo confirmaba.
Y hablando de ello, debía telefonear a sus padres. Estarían interesados en saber sobre Andrea, y ni él ni Raul o Peter habían conversado con ellos desde hacía más de un mes.
Silenciosamente, se retiró de la habitación y se encaminó hacia la sala de estar. Raul levantó los ojos del ordenador.
—¿Continua durmiendo?.-Shawn asintió.
—Creo que la dejamos exhausta.
Raul sonrió y Shawn se maravillo ante lo satisfecho y contento que se veia su hermano.
—¿Has visto a Peter? Pensé que deberiamos llamar a mamá y contarle sobre Andrea.
La preocupación relampagueo en los ojos de Raul.
—Salió al granero. Creo que hoy sufre mucho, aunque él no lo admitiría. Se puso bastante grosero conmigo cuando le pregunte.
Shawn blasfemó. Peter había mejorado tanto últimamente. La oscuridad en sus ojos casi se había desvanecido, y él sabia que Andrea tenía mucho que ver con ello, pero además, Peter había mejorado físicamente desde su retorno de Irak. Estaba lejos de ser el herido cascarón de hombre que Shawn y Raul habían recogido en el Hospital del Ejército hace un año, aunque ocasionalmente, su pierna todavía le daba problemas.
Shawn se volvió y camino a pasos largos desde la sala de estar hacia la puerta de atrás. Sin molestarse en coger el abrigo, cruzo la pequeña distancia entre la cabaña y el granero. Entró y vio a Peter sentado en una bala de heno. Al acercarse, pudo percibir el rostro de Peter contraído de dolor. El sudor perlaba su frente y estaba pálido.
Peter estaba inclinado, masajeando el aérea encima de su rodilla. Cuando Shawn estaba a un metro de distancia, levantó la vista y lo vio. Dejo caer las manos y se levantó. Gimió cuando la pierna se le agarrotó. Shawn se acercó y sostuvo a su hermano contra su cuerpo, para impedirle caer.
—Estoy bien.-mascullo Peter.
—No, no estas bien, maldita sea. Deja de intentar ocultarlo al resto de nosotros, por el amor de Dios.
—Olvidalo, Shawn. Puedo lidiar con esto por mi cuenta.
—Podrías.-Acepto Shawn. —Pero no seas idiota. Raul y yo estamos aquí para ayudarte. Y ahora también esta Andrea.
—No quiero que lo sepa.-Dijo ferozmente Peter.
Shawn parpadeó sorprendido.
—Siéntate aquí.-Dijo, empujando de vuelta a Peter sobre el heno —Ahora, ¿cual demonios es tu problema?
Peter restregó distraídamente su pierna..
ESTÁS LEYENDO
Los Trillizos Mendes
Fanfiction-Es una completa locura.-Dije al borde de desmayarme. -Es nuestra locura.-Dijo Peter. -Serás de nosotros.-Shawn sonrió. -Para siempre.-Raúl Me abrazo.
