Peter se sentó, meditando en silencio, sus pies apoyados en la repisa de la ventana de la habitación de hospital. Después de que el abogado de distrito terminó y salió del cuarto, Andrea se quedó dormida, claramente exhausta por el encuentro.
El hospital entró en un frenesí de actividad, dirigida por los dos agentes. Aún ahora, un policía estaba vigiando la puerta, y solo el personal del hospital y los hermanos Thompson tenían permiso para entrar.
Peter podía sentir el reloj marcando, y no le gustaba nada. Miró el pálido rostro de Andrea.
Estaba demasiado delgada, no estaba suficientemente recuperada para enfrentar su bastardo esposo. Necesitó descansar, recuperarse.
- ¿Qué crees qué está pasando?. -Raul murmuró, sentándose a su lado.
-No hablen en voz baja, pensando que no los voy a oír. -dijo Shawn resentido.-. Si discuten algo, quiero escuchar.
-Intentamos no despertar a Andrea. -dijo Peter deliberadamente. Se giró hacia Raul-. Quiero saber que está pasando en su cabeza. Se culpa de lo que le pasó a Shawn, y actúa movida por ésa culpa.
Shawn juró algo que habría hecho a su madre que le lavara su boca con jabón.
- ¿Entonces qué hacemos? -preguntó Raul.
Peter agitó su cabeza. Se sentía tan impotente.
-No lo sé. Tiene que ser su decisión. No podemos decidir por ella.
-No quiero perderla -dijo Peter en voz tensa.
- ¿Crees que nosotros sí? -preguntó Raul. Ira y frustración hervían en sus ojos.
Peter se frotó la cara. Estaba hecho un manojo de nervios. Cansado. Frustrado. Y muerto de miedo de perder a la mujer que significaba todo para ellos.
- ¿Cómo podríamos dejarla marchar? -Exigió Shawn-. ¿Quién va a asegurarse que el bastardo de su marido no volverá a hacerle daño?
Peter giró la cabeza hacia la cama cuando oyó a Andrea moverse y suspirar suavemente. Sus ojos temblaron y se abrieron, y él se le acercó.
- ¿Cómo te sientes, cariño?
-Cansada -susurró ella.
Él se sintió culpable de lo que iba a hacer, pero no la dejaría marcharse sin luchar. No necesitaba ser presionada, pero era eso lo qué él iba a hacer.
- ¿Qué está pasando, cariño? ¿Por qué llamaste a D.A.? No me gusta lo que implica esto.
Lo miró fijamente con sus hermosos ojos. Ojos que estaban cargados de tristeza. Y miedo. Como si tuviese miedo de cómo reaccionaría cuando contestara a sus preguntas.
Su tripa se apretó incontrolablemente.
-Se tenía que hacer -dijo ella.
-No, no se tenía que hacer -refutó Shawn.
Lágrimas llenaron sus ojos.
-Casi moriste, Shawn. Por mi causa. ¿Tienes alguna idea de lo que me hizo? ¿Cómo me hirió? No puedo aceptar el pensamiento de perder a alguno de ustedes. Los amo demasiado.
Peter miró a Shawn Su hermano estaba cerca de perder el control. La ira y el pesar lo consumían.
-Yo soy el que te falló -dijo Shawn casi en grito-. ¿No lo entiendes? He dejado que aquel bastardo entre en nuestra casa. Lo dejé llevarte. Lo dejé casi matarte. Te fallé igual como fallé.
Las lágrimas bajaban por el rostro de Andrea.
-Shawn...
-No te dejaré hacer esto, Andrea. No te dejaré sacrificarte para nosotros -dijo Shawn ferozmente.
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Los Trillizos Mendes
Fanfiction-Es una completa locura.-Dije al borde de desmayarme. -Es nuestra locura.-Dijo Peter. -Serás de nosotros.-Shawn sonrió. -Para siempre.-Raúl Me abrazo.
