Estrés
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- Lo hare después, no me grites. ¡Estas exagerando!
- Lo has hecho otra vez, mira esto. ¡Lo limpias o no habrá Chocorobot por una semana! ¿Me has oído?- Decía Kurapika a un neko Killua, que hacia oídos sordos al taparse las orejas.
- Me voy, me voy. Eres insufrible.
- ¿Pero qué?- Ver a Killua escapándose por la ventana no le cayó en gracia- ¡Vuelve aquí!
- Volveré cuando estés soportable. Bueno, eso sería nunca.
- ¡Killua, regresa!
Desde entonces, Killua no aparecía ni para saludar. Gato abusador y malagradecido, siempre huyendo cuando tenían problemas y ni la cara daba para disculparse.
Profundamente molesto, Kurapika decidió seguir como todos los días, quedándose en el trabajo para despejar su mente. Pero su humor debía ser horrible, porque hasta su compañero Pokkle estaba temeroso que le fuera a gritar.
- Desde hace unos días, estas hecho un zombie- comento el pelirosado, señalando sus ojeras- ¿No duermes bien?
- Ayer, Killua me dejo la sala echa un desastre.
Intento no recordar el desastroso episodio, el llegando tarde de la oficina y su gato en medio de la sala, colmado de envolturas de dulce, gaseosa pegajosa sin portavasos y basura inorgánica por doquier.
- Tu mascota es activa. ¿Por qué no lo llevas a pasear?
- Él se pasea cuando no estoy.
- Tiene mucha energía, seguro esta en esa temporada rebelde.
- ¿De cuál temporada hablas?
- Tú sabes, la temporada de celo.
El cerebro de Kurapika hizo cortocircuito.
- No me quiero imaginar a Killua en ese plan.
- O es eso o esta alterado por la energía negativa, los gatos la sienten y enloquecen- El rubio levanto una ceja- Deberías ver el programa "Curiosidades felinas" en Animal Channel de vez en cuando, tocan temas muy interesantes.
"Como si Killua fuera un gato normal", contradijo Kurapika en su pensamiento.
Esa noche, Killua si apareció.
En vez de acompañarlo a cenar, el albino se llevó su plato para comer lejos de él. Kurapika no pregunto de donde venía, se aguantó las ganas de regañarlo, tomarlo en brazos, darle un baño caliente, vestirlo con ropa limpia y hablarle hasta quedar dormidos. Pero no, Kurapika tenía su orgullo y por eso decidieron seguir separados.
Otro día en la oficina y Pukkle, cada vez más asustado de su nivel de irritación, intento calmar las aguas.
- Debe ser cosa de principios felinos ofendidos.
- ¿Principios felinos?
- Vive contigo hace unos meses, ¿no? Gracias a Pariston, ahora debes trabajar doble turno y eso influye...
- Ve al grano- pidió, un tanto impaciente porque quería saber que intentaba decirle.
- A un gato no lo puedes forzar a adaptarse a tu vida, tu vida es la que se adapta al gato.
- ¿Y eso que significa?
- ¿No conoces el dicho "Si quieres un gato, traes un rey a la casa"? Es lo mismo y si no puedes seguirle el ritmo, no eres un buen amo.
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Extrañas fijaciones
FanfictionDrabbles de momentos secretos donde se sienten en plena libertad el uno con el otro. (HunterXHunter) (Kurapika Kuruta x Killua Zoldyck)
