En el camino lunar

10.7K 1.5K 126
                                        

El humano de Tigre y el sabio habían emprendido un viaje juntos hacia el palacio de la Luna Menguante, Jimin y su huevo habían sido dejado

- Vamos Yooon - decía saltarin Hoseok - no puedes cansarte tan pronto.

- Hemos estado subiendo esta montaña hace una semana - contestó - muero de dolor y sueño.

- Sí fueras una deidad no sufrirías de aquello - respondió.

- ¿Como te hiciste uno? - le preguntó, él cabello de Hoseok se encendió en fuego que no quemaba.

- Le pedí a Diana que no me hiciera volver - así nomas soltó - sufri cuando vine aquí, recuerdo que no pude hacer una pareja.

- ¿Cómo? - Hoseok tapó su boca.

- No debería contarte el secreto de los destinados - se volteo y adelantó.

- Vamos cuéntame - decía Yoongi juguetón - quiero saber como alguien tan lindo como Minnie es mi pareja.

- Cuando vuelvas a ascender lo sabrás.

- ¿Ascender? - Hoseok volvió a golpear su boca.

- Aish, no me preguntes más, la sapiencia te hace hablar hasta por los codos.

- Qué es ascender...

- Es como cuando mueres, llegas al cielo y regresas.

- ¿Me estás jodiendo? - dijo Yoongi, ambos seguían caminando sobre las rocas blancas  en forma de fases lunares.

- Nope - contestó - en realidad es asi de simple, cuando la pareja muere se reúnen de nuevo en el palacio lunar y parece ser que sucede algo allí.

- ¿Qué sucede?

- No lo sé - alzo sus hombros - no pase por aquello por que no tuve una pareja las veces que viví.

- Fiuuuu - chiflo - pensé que mi vida era miserable pero la tuya lo es mas.

- Lo es - suspiro - hable de algo con ella.

- ¿Sobre qué? ¿Ya casi llegamos?

- Sí, estamos a dos días más, hablé sobre que me deje vivir de nuevo.

- ¿Y que te ha dicho? - preguntó mientras a lo lejos miraba 8 lunas sobre una construcción alta y de mármol, estrellas adornaban la misma y el sólo quería llegar.

- Que no - respondió - porque seguramente no volveré a tener una pareja.

- Uhmmm, quiza lo dice por algo - Hoseok asintió - crees que pueda pasar?

- Al palacio - preguntó con la mirada - claro, cualquier hijo de Diana puede pasar.

- Por eso - respondió.

- Mira, cuando lleguemos solo no actúes como mortal.

- ¿Por qué? - preguntó.

- Por qué hay diosas y dioses - contestó - lujuriosos qué darían lo que fuera por una pareja de carne y hueso.

- ¿Y?

- Robarian tu alma y la guardarán para ellos, son unos bastardos pero es lo  que hay.

- Bien, y ¿Diana no me correrá?

- No, seguro se enfadara porque te he traído.

- ¿Te castigará?

- Posiblemente me quite años de magia.

- ¿Cuántos años haz vivido?

- Desde el inicio del tiempo.

- ¿Tanto así? - dijo sorprendido - entonces debes conocerme.

- Lo hago mejor de lo que crees - le sonrió - ¿por qué?

- Quisiera saber sobre mis otras vidas, pero no creo que sea prudente preguntarte.

- Mmmm puedes hacerme tres preguntas - señaló con sus dedos - y contestaré pero sólo tres...

- ¿de verdad? - asintió.

- ¡vamos! - lo animó.

- ¿Siempre hemos sido pareja?

- Sí, desde su creación ha sido así.

- ¿Nuestro amor siempre ha sido así de trágico?

- Sí - contestó - en su primera vida Jimin al inicio no te quería, en su segunda vida, tu no lo querías.

- Uhmm en esta ambos nos queremos - contestó.

- ¿alguna más?

- ¿Siempre he tenido que hacer cosas sobre - naturales para llegar a marcarlo?

- Uhmm no lo llamaría sobre natural pero si han pasado por un par de cosas por allí...

- Entiendo - suspiró y sonrió - entonces puedo intuir que esta vida terminará bien.

- Sí - lo interrumpio - puedes pensar aquello.

- ¿podemos descansar?

Hoseok asintió, el no estaba cansado pero entendía que el humano si, después del todo llevaban una semana o más en el camino lunar, era una cosa horrorosamente larga, aunque era muy bonito.

El camino lunar también tenía árboles a sus costados de pero estos eran de hojas blancas o grises, además de que corrían animales místicos como ahora el ciervo del sueño.

El ciervo del sueño es un pequeño alce bebé color blanco con su nariz azul y manchones grises en su lomo, este era la mascota y recolector de los buenos sueños de Morfeo.

Cuando alguien quería dormir, este llegaba al sitio para observar su sueño y si le gustaba tanto se comía el sueño y al llegar con Moefeo lo recitaba, si a Moefeo le gustaba hacía aquello realidad.

Así se hacían los sueños realidad, en pocas palabras.

Y ahora ese ciervo bebé veía a lo lejos a Yoongi acostarse sobre las rocas hechas de nube.

HOMELESS | YM. | EDITANDODonde viven las historias. Descúbrelo ahora