Después de la leyenda

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Lo sacó y seco en el baño y lo llevó a su recamara.

- Gatito, quedate aquí voy por la carne - el Tigre asintió somnoliento, Jimin salió y corriendo fue por la carne para regresar.

- Puedes, dejarla allí y no te me acerques cuando como - Jimin lo miro confundido volteando su cabeza a la derecha.

- ¿Por qué?

- Porque me pongo muy agresivo con el olor de la sangre de mi presa - dijo el Tigre bajando de la cama - soy un delta pero eso no me quita mi naturaleza depredadora, pollito.

- Bien, pero... ¿Puedo hablarle?

Él asintió mordiendo el primer filete y echandoselo a la boca, hilos de sangre salían de su boca que se encargaba de lamer antes de que cayeran al suelo.

- ¿Cómo es el palacio lunar? - preguntó el rubio desde la puerta.

- Pues, no lo sé, nunca lo he visto pero me han contado que es totalmente blanco, que las ventanas representan las fases de la luna, que tiene un lago azul marino con destellos plateados y que sus jardines tienen arbustos que dan de flor a las estrellas.

- Woow, debe ser bonito.

- Dejame recordar, una vez me mostraron una imagen... Ah si, en realidad es un edificio muy grande, compuesto como por 3 capillas y la ciudad lunar alrededor, de la capilla principal es donde brota el río si no me equivoco, en el centro de la plaza esta la estatua de Diana.

- ¿Diana? - preguntó el omega.

- Ese es el nombre de la diosa lunar.

- ¿De verdad? - el Tigre asintió mordiendo otro filete - wow que lindo.

- Supongo, ella debe ser linda igual, digo... Es una diosa.

- Nadie nunca la ha visto, ¿verdad?

- La vemos siempre pollito - rio el Tigre - incluso aquí, en nuestro planeta, la luna brilla junto al sol.

- ¿Por qué?

- Porque dicen que la luna se enamoro del Sol.

El Tigre le contó la leyenda de los hijos lunares y de cómo el sol se enamoro de la luna, también sobre el primer gran Tigre blanco.

- wow, es una bonita historia - Suga asintió.

- Si, pero es solo eso, una historia, una leyenda que en realidad dicen que no es real, los únicos que saben son los ancianos.

- ¿Y en Daegu están? - Yoongi negó.

- A Daegu debo ir a la casa líder por los papeles donde ubican el templo lunari aquí - dijo el Tigre - pero no podré ahora, estoy muy débil y Yoongi... Seguro no querrá ir.

- Uhmm tiene razón - Jimin se echó sobre el cuando el Tigre hubo terminado de comer - ¿Cree que habrá alguna manera de convencerlo?

El Tigre negó.

- Conzco al Yoongi de esta vida y es casi tan terco como el de la anterior.

- ¿Anterior? - preguntó Jimin - ¿Te acuerdas de tu vida pasada? - el Tigre asintió.

- Si, me acuerdo un poco...

- ¿Me quieres contar? - pregunto - así yo sabré que fui también, por que somos destinados... ¿Cierto?

El Tigre bostezo y cerró los ojos.

- ¡Vamos gatito cuéntame! - dijo el pollito - Prometo guardar nuestro secreto.

El Tigre aún bostezando abrió el ojo izquierdo y lo miró, cerró la boca y pego en ella con su pata.

- Bien - siseo - te contaré... - Jimin a sentía emocionado.

- Yo lo escucho - le dijo aplaudiendo.

- En nuestra vida pasada ambos fuimos perros - Jimin puso cara de asco - bueno bueno... Lobos, mas bien canidos.

- Eso no es lo mismo que un perro - le dijo divertido.

- Bueno como sea, yo fui un lobo pelirrojo y tu uhmmm - el Tigre parecía pensar pues le costaba recordar - me parece fuiste un zorro ártico muy mono.

- ¿Fui un depredador? - Suga asintió y Jimin intento gruñir pero salió un pío forzado.

- Sí algo así... Pero eso es otro tema, ahora no importa porque no tiene nada que ver con esta vida, pequeño pollito.

- Gatito, seguro de lobo eras igual de bonito - Suga asintió.

- Así es, forme... Parte de la realeza, o eso recuerdo, la verdad no me acuerdo de muchas cosas, solo de lo que fui y fuiste tu...

- Ahh yo quería preguntarle como fue nuestro amor.

- Veras que de eso yo no me acuerdo - dijo el Tigre - supongo que nos quitan el recuerdo de como enamoramos a nuestras parejas.

- Ahhh, debe ser eso - Entonces Jimin salto - y si usted recuerda, ¿por qué yo no?

El Tigre alzó sus hombros.

- No lo sé, sé que recuerdo eso pero yo no sé porque puedo hacerlo.

- Mmmm - dijo Jimin entrecerrando sus ojos - quizá eres un Tigre ¡mágico!

El Tigre se echó de espaldas y empezó a reír alzando sus bigotes y haciendo saltar a Jimin que estaba acostado en su peludo pecho.

- ¡Seguro pollito!

HOMELESS | YM. | EDITANDODonde viven las historias. Descúbrelo ahora