nueve

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Dante abrió la puerta de la habitación y observó a la castaña que se encontraba allí de espaldas a él, estaba mirando por el gran ventanal hacia la noche estrellada de Nueva York.

— Olivia — el vampiro pronunció solemnemente mientras cerraba la puerta detrás, su rostro dejaba claro que no esperaba verla.

La chica giró y le sonrió levemente.

— Lo siento por aparecer así, no es mi intención molestarte.

Dante hizo una señas con su mano derecha para restarle importancia antes de volver a hablar.

— No seas idiota, no me molestas en lo más mínimo y lo sabes. ¿Qué ha pasado? Creí que no te gustaba Nueva York.

— No me gusta, estás en lo correcto pero — Olivia hizo una mueca —, he tenido unos problemas en Chicago con el jefe del clan y quiere matarme.

— ¿Estás aquí buscando refugio? ¿Por qué no fuiste a Francia con Camille? Son mejores amigas, ¿no? — Dante se cruzó de brazos y frunció el ceño.

— No quiero meter a Camille en esto, sería peligroso para ella.

El rubio frunció el ceño y dió dos pasos hacia ella, el enojo saliéndole por los poros.

— No quieres poner a Camille en peligro pero vienes aquí a poner en peligro a todos los demás, a Raphael y a mí.

— ¡No se a dónde ir! No tengo dónde ir, Dante, por favor — la chica de ojos oscuros imploró, apoyó sus manos en los hombros de Dante —, házlo por Willow.

— Créeme que quiero ayudarte pero no puedes quedarte aquí, Liv — Dante se encogió de hombros para retirar las manos de su acompañante —, tenemos un vampiro nuevo que viene de parte de los cazadores de sombras, si algo le sucede a él estaremos en problemas.

— Creí que no te daban miedo los cazadores de sombras — Olivia se burló.

Dante rodó los ojos antes de responder.

— No me dan miedo, sólo estoy tratando de mantener un perfil bajo desde hace 50 años.

Olivia abrió la boca para contestar cuando dos golpes en la puerta la interrumpieron, Dante giró para observar la entrada y pronunció un “pase” esperando que fuera Tauriel la que estuviera del otro lado pero no era así, Simon miraba a la pareja con el ceño fruncido y una mirada de confusión. 

— Perdón, estaba buscando a Tauriel y pensé que estaría aquí — mintió Simon y Dante se dió cuenta, pero no dijo nada para no comenzar una escena que pondría incómoda a su ex novia.

— Ella no está aquí, como puedes ver — el vampiro mayor contestó para luego suspirar innecesariamente —, Simon, ella es Olivia, la abuela de Tauriel y mi ex novia. Es una larga historia.

— Una larga y triste historia diría yo — Olivia se burló y luego posó su mirada en Simon, le sonrió levemente —, Tauriel me contó sobre tí, ¿el chico nuevo, eh? Le agradas.

— Es lindo saber que le agrado a alguien — Simon hizo una mueca aparentando una sonrisa, de repente ya no tenía ganas de conocer a quién estaba con Dante —, como Tauriel no está aquí, creo que mejor me voy.

— No, no — Liv frunció el ceño y en menos de tres segundos estuvo al lado del menor, le tomó el brazo y le sonrió amablemente —, por favor no te vayas, he querido conocerte desde que Tay me ha contado de tu presencia ¿crees que podemos hablar? ¿ser amigos? Creo que necesitas una amiga, cariño.

Simon rió por lo necesitada que ella sonaba y asintió, sabía que era poco probable que fueran amigos pero no quería ser descortés.

— No quiero sonar rudo pero, ¿te quedarás aquí? — preguntó sonriéndole de lado a Olivia, tratando de que no tomara para mal la pregunta.

— Sí.

— No — Dante interrumpió a la castaña —, Olivia tiene otras cosas que hacer y pasará la noche en otro lado de la ciudad o en otra ciudad, ella aún no se decide, ¿verdad, James?

— La verdad es — la chica comenzó a hablar haciendo que Simon la mirara atentamente —, no tengo a dónde ir y creí que podría estar aquí un tiempo, no me gusta estar sola. La eternidad es demasiado tiempo y sin nadie con quien interactuar se pone peor.

Dante rodó los ojos al ver la empatía en el rostro de Simon, sabía que Olivia no estaba mintiendo ya que ella le había repetido esas palabras desde hace años pero la chica sabía cuándo decirlas y cuando no.

— Olivia — el rubio amenazó.

— ¿Puedes dejar que se quede? — Simon inquirió —, no creo que le haga mal a alguien aquí y si no tiene dónde ir, no deberíamos dejarla sola.

El vampiro mayor frunció los labios en desacuerdo, no entendía cómo Simon podía sentir empatía por alguien a quien acaba de conocer no hace más de cinco minutos. Tal vez deberían trabajar en eso, los vampiros no son empáticos. Finalmente terminó asintiendo y la pareja frente a él le sonrió, le devolvió la sonrisa en una mueca sin mostrar sus dientes y Olivia arrastró a Simon afuera de la habitación.

— Diablos — Dante pronunció cuando Simon y Olivia abandonaron la habitación —, ahora tendré que aguantar a Simon, el vampiro sin talento y a Olivia, mi ex novia vampira manipuladora-codependiente.

VAMPIRE, simon lewis².Donde viven las historias. Descúbrelo ahora