Eran las 7 de la mañana, conducía de la manera más rápida posible hacia la universidad porque si, una vez más me había quedado dormida, mi cabello aún seguía húmedo y bebía un poco de café para tener al menos algo en el estómago, llegue al estacionamiento, tome mis cosas con torpeza por la prisa que tenía y me dirigí rápidamente al edificio, mi celular comenzó a sonar y lo ignore, me importaba más llegar a la clase, pero la llamada no desistió así que conteste
-Bueno- dije irritada
-¿Una mala mañana?- dijo Tim del otro lado de la línea
-Oh amor, lo siento, es que voy tarde – dije apenada
- ¿Mi culpa de nuevo?
-No, esta vez fue mía, no puse mi despertador, me levanto escuchar pasos en el pasillo, nadie se levanta antes que yo en esa casa así que cuando vi para ver qué pasaba era Erick a punto de ducharse, eso me hizo darme una idea de lo tarde que era y como cereza del pastel no encontraba mis llaves- dije entre risas algo agitada por la rapidez con la que caminaba
-Bueno eso ultimo no me parece extraño- rio-en fin, solo llamaba para decirte que ayer la pase magnifico- dijo con un tono como si contuviera algo
-Pero...-añadí
-Pero quiero algo más a solas- rio- así que no se si quieras tener tu primera cita oficial conmigo el día de hoy- Me detuve en seco al escuchar eso, mi estómago se revolvió y para ese momento estaba segura que la razón no era que no llevaba más que café en el
-Me parece perfecto- dije atónita
-Bien y otra cosa- contesto Tim
-Lo que sea- dije un poco más tranquila, su voz me tranquilizaba
-Si ya no te dejan entrar a clase, ven a el lugar- dijo haciendo énfasis en esas dos últimas palabras- estoy aquí leyendo un poco, a mí se me hizo un poco temprano
-De acuerdo, pero espero que no, ya tengo muchas faltas en esa clase- dije desesperada
-Bueno, éxito- Tim termino la llamada
Camine hacia el lugar que me había enseñado el día que lo conocí, lugar que me atrevería a decir que ya era más bien nuestro lugar, él estaba ahí sentado, tan sonriente con dos cafés en la mano y una pequeña bolsa a lado de él.
- ¿Cómo sabías? - dije derrotada
-__, eran 7:15 am, era muy obvio- dijo haciendo un pequeño puchero como solidaridad a mi genuina tristeza
-Voy a reprobar esa materia- dije sentándome a un lado de Tim y recargando mi cabeza en uno de sus hombros, escuche una pequeña risa de su parte, después me ofreció uno de los vasos de café el cual tome con gusto
-Sabe muy bien- dije después de darle un sorbo a aquel café
-Lo sé, lo compre con amor- ambos reímos ante su comentario
Pasé las dos horas de mi clase con Tim, él decidió no entrar a la suya para hacerme compañía a lo cual me negué al principio, pero como siempre termino convenciéndome.
Escuchamos música, vimos videos, hablamos de series y platicamos de la vida, estando con él todo fluía tan bien, tan fácil, con Tim podía hablar de cosas como mi serie favorita, como discutir acerca de un tema relevante o simplemente decirle que no sabía que vestido comprar y pedir su opinión, Simón era mi mejor amigo pero Tim sin duda me complementaba y en esos momentos la consideraba mi persona inmediata, o así me gustaba pensarlo ya que cuando mi vida iba bien o iba mal o simplemente iba la primera persona que se me venía a la mente para contarle todo era él.
