De acuerdo, te veo en la entrada a esa hora, gracias
Mensajes
Timothée C.
Nos vemos, __.
Al final decidí no ser más aprovechada con aquel chico, y de una vez por todas ser valiente y empezar a dejar todo atrás.
Después de ver ese último mensaje del joven Chalamet, deje mi celular a un lado, tome los tennis de los que me había desecho momentos antes, mi mochila y subí a mi habitación.
Puse algo de música en la bocina de mi habitación, idontwannabeyouanymore de Billie Eilish sonaba de fondo, mientras entraba al baño que tenía en mi habitación, quitaba mi ropa encendía la ducha y me ponía bajo el chorro aun frío de agua.
Comencé a llorar una vez más de tan solo pensar en las posibilidades que tenía de encontrármelo al día siguiente, mis lágrimas esta vez eran de coraje, coraje por saber que, aunque él me había lastimado aún tenía poder sobre mí incluso para poder moverme con tranquilidad en el campus.
Salí de la ducha, lavé mi cara y pude observar en el espejo que estaba súper hinchada de tanto llorar, sin darle mayor importancia ya que realmente no podía hacer nada.
Me puse el pijama, y me dispuse a hacer algunas tareas que tenía pendiente, esperando poder distraer mi cabeza de todo aquel coraje, lo cual por suerte funcionó.
El despertador sonó justo a las 5:30 am, mi clase era hasta las 8:00 am pero tenía que recuperar mis llaves, así que me levante y me arregle, el mental breakdown de la noche anterior como por arte de magia me había hecho amanecer empoderada, como si mi alma grita un "ya no más" así que me arregle como hacía un tiempo no lo hacía, con unos skinny jeans negros, unas botas de combate del mismo color,un suéter oversize color guinda y unas lindas ondas muy al natural además de un maquillaje poco producido, tomé mi mochila y me dirigí a la escuela con el fin de volver a tomar el lugar que me pertenecía.
Llegue al estacionamiento de mi edificio, y después de tomar un poco de aire, saque mi cartera de la mochila, las llaves del auto y mi celular esto con el fin de no cargar con todo, y salí del auto rumbo al lugar que Timothée me había indicado un día antes.
Me detuve justo en la entrada del edificio donde estudiaba aquel chico que se había convertido en mi héroe estos últimos días, no lo vi así que empecé a sentir nervios, no quería estar mucho tiempo ahí sola, mucho menos encontrarme con el innombrable, mi cabeza comenzó a acelerarse y pensar que había tomado una mala decisión, estaba por irme cuando una voz llamó mi atención.
- ¡__! - grito el diminutivo de mi nombre aquel chido alto de cabello ondulado, volteé enseguida y con una amplia sonrisa me dirigí hasta él
-Hola, Timothée- lo salude un poco tímida
-Hola- extendió su mano la cual tome en forma de saludo- por fin nos conocemos, bueno de mejor manera- río
-Oh, en verdad sigo muy apenada- baje mi cara en símbolo de vergüenza
-No pasa nada- rio nuevamente mientras tomaba mi mentón con su dedo índice para levantar lo y quedar con nuestras miradas a la par
-De acuerdo, tratare de superarlo- reí un poco apenada, el chico no me interesaba en lo absoluto, pero debo aceptar que me imponía y eso me ponía nerviosa
-Bueno, aquí están tus llaves- dijo mientras sacaba el juego de llaves de la bolsa de su pantalón que hasta hace unos días había estado extraviado y me lo dio
-Muchas gracias- lo tomé- me salvaste- reí y el me acompaño
-Bueno...- dije cuando estaba a punto de despedirme, pero fui interrumpida
-¿Ya desayunaste? Lo que pasa es que mi clase empieza a las 7:30 y bueno aún queda tiempo- dijo mirando su teléfono- podemos ir por algo antes de empezar nuestras clases- me dedico un gran y bonita sonrisa
- Bueno, vamos, solo dime algo- cuestione con mucha curiosidad- ¿Por qué nos vimos entonces a esta hora?
-Lo que pasa es que mi clase comienza a las 7 pero hoy tenemos una prueba importante, solo que la presentaremos de manera individual por horarios y a mí me tocó a las 7:30, solo que lo olvidé y hoy que mi mejor amigo me recordó me dio pena cambiarte la hora, lo siento- dijo avergonzado
- No hay problema- solté una pequeña risa- solo fue curiosidad
Él soltó una pequeña risa también mientras nos pusimos en marcha hacía la cafetería. Era tan temprano que al llegar esta estaba casi vacía lo cual alivio aún más mis nervios.
Nos acercamos al mostrados y pedimos 2 capuchinos, Timothée insistió en pagar, así que después de discutirlo termino convenciéndome, tomamos nuestras respectivas bebidas y cuando estaba por ir a tomar lugar en una de las mesas me detuvo.
-No, tengo un mejor lugar- me sonrió
Seguí a Timothée a un lugar que sinceramente desconocía que existiera cerca de ese edificio, pero confié en él.
-Llegamos- me dijo orgulloso y entendía el porqué, el lugar era hermoso, tranquilo y además estaba vació.
-Es hermoso- dije sorprendida, y lo era, en realidad no había mucho más que pasto y un par de bancas, pero eso lo volvía perfecto, ya que al estar tan despejado el cielo se veía a plenitud
-Me gusta venir aquí cuando estoy estresado, como queda bastante lejos del edificio nadie viene para acá, se supone que es un lugar de lectura- rió- así que guarda mi secreto, no quiero que esto se vuelva popular y se arruiné- bromeo para después regalarme una mirada de complicidad- confió en ti.
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