Capítulo ochenta y cuatro

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Al día siguiente desperte gracias a los pequeños rayos de luz que atravesarón la ventana, la cabeza me dolia pues me había pasado un poco con las copas de vino la noche anterior, aunque me reconfortaba que a todos nos había pasado.

Eran las 9 de la mañana, todo seguía en silencio así que me levante sin hacer mucho ruido y me meti a la ducha, cuando sali me encontre con un Tim despierto, que posaba sus ojos en mi y a la vez soltaba una pequeña sonrisa

-Buenos días- dije mientras me acercaba a él para darle un pequeño beso

-¿Quien te hizo tanto daño como para ya estar despierta y bañada a estas horas?- dijo con la voz tempranera más dulce del mundo

-No lo sé, tal vez solo soy una persona de palabra- dije alejandome de él y encogiendome de hombros mientras me acercaba al pequeño tocador para comenzar a maquillarme un poco

-¿De que hablas?- pregunto confundido- mierda...- dijo casi de inmediato

Se levanto rapidamente y se dirigio a la ducha, supongo que supuso que habiamos hecho una promesa y que ese día visitariamos Nimes sin importar que pasara.





Un par de horas despues, los 5 salimos de casa y a pie nos dirigimos a los lugares más emblematicos de aquel lugar. Fuimos de aqui allá viendo el anfiteatro de Nimes, La Maison Carrée,Les Jardins de la Fontaine hasta llegar al casco antiguo y ver la hermosa Catedral basílica de Nuestra Señora y San Castor.Llegó la tarde y despues de muchas fotos, muchos kilometros caminados y un cansancio mortal decidimos parar en uno de los varios restaurantes que había y comer algo.

Los padre de Tim no me dejaron pagar mi comida y encima me invitaron un riquisimo postre el cual termine aceptando, la tarde conociendo aquel lugar había sido perfecta pues la ciudad me parecio preciosa.

Regresamos a casa cuando la luz se había escondido completamente, estabamos tan cansados que cada quien se fue a su habitación a descansar, Tim se "puso el pijama" que en realidad era su boxer y su torso desnudo y en cuanto toco la almohada se quedo dormido, yo por mi parte espere hasta que él cayo en un sueño profundo y poco a poco me escabulli de la habitación

Toque la puerta de mi vecina y segundos despues me abrio.

-Pasa- me dijo Pauline curiosa- ¿Que te trae por aca?- me dijo sonriente

-Bueno pues, necesito tu ayuda- sonrei con complicidad- quiero hacerle una sopresa a tu hermano

Y fue así como despues de vera una pareja muy acaramelada cenando en una de las terrazas del centro de la ciudad se me ocurrio la idea de hacerle una cena privada en alguna parte del gran jardin de la casa, pero para la decoración y la comida necesitaba la ayuda de Pauline pues yo no tenía ni idea de como conseguir lo necesario en ese lugar.

En cuanto le conte la idea a mi ahora cuñada acepto, estaba hasta más emocionada que yo así que inmediatamente saco una libreta y una pluma y comenzamos a escribir lo que necesitariamos para despues planear exactamente que hariamos y así evitar que Tim sospechara de que tramabamos algo.

Dieron las 12 de la noche y despues de ajustar los ultimos detalles regrese a la habitación, me puse el pijama, entre a la cama y despues de acurrucarme a Tim me quede dormida, lo cual agradecí pues al día siguiente necesitaba levantarme temprano para que todo saliera de acuerdo al plan.

Sweater WeatherDonde viven las historias. Descúbrelo ahora