Capítulo noventa y cinco

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Era el día de la boda, como buena dama de honor (y única) me había levantado muy temprano y me había dirigido al hotel en donde Alexa se hospedaba para prepararse antes de la boda.

El hotel era un hotel de lujo y siendo que la boda sería en uno de los grandes salones que había ahí pues a ella le resultó conveniente hospedarse ahí desde una noche antes para evitar cualquier retraso.

Fer mientras tanto se encontraba con Simón en casa de este y aunque el necesitaba mucho menos ayuda que mi amiga el apoyo emocional no estaba demás en momentos así.

-Hola- dije en cuanto Alexa me abrió la puerta de su habitación- he traído café y rosquillas

-Te amo- Me dijo haciéndome soltar una carcajada

Entre a la habitación y teniendo en cuanta lo temprano que era decidí poner una buena película de acción (porque si ponía una romántica seguro le caía de peso), y me dediqué a ponerle un buen tratamiento en el rostro y cabello a mi mejor amiga, para prepararla antes de que llegara la maquillista y el peinador.


Eran las 12 de la tarde, la boda era a las 3, Alexa estaba en los últimos detalles mientras que yo (ya lista) me aseguraba de que todo estuviera listo y perfecto pues con los nervios que tenía en ese momento la futura novia, si algo salía mal seguro explotaba.

-Ya quedó- dijo la madre de Alexa quien también se encontraba ahí y había terminado de abrocharle el vestido

Cuando gire la mirada casi me pongo a llorar, pues mi mejor amiga se veía hermosa, no podía creer que la chica que me había hablado hace casi 5 años en un salón de aquella Universidad estaba a punto de casarse y que además me había dado un papel tan importante como el de ser su dama de honor.

Me acerqué a ella y con los ojos llenos de lágrimas la abracé, al separarme un poco de ella me di cuenta que estaba al igual que yo apunto de llorar así que la solté de inmediato y le dije.

-No llores o te mato- exclamo seriamente señalándola amenazadoramente

-No no- dijo echándose aire con las manos - ya está

Las dos nos sonreímos ampliamente, le di mi brazo, está lo entrelazo con el mío y salimos camino a la ceremonia.

Todo salió perfecto, para ese momento ya estábamos en la fiesta, yo estaba sentada con mi familia a la que Alexa también había invitado, Simón y su familia también estaba en nuestra mesa así que todo fue bastante ameno.

Cuando llego la hora del baile de los novios, no pude evitar llorar todo lo que había aguantado (sin perder el glamour) pues ver a mis dos queridos amigos bailando al ritmo de Adore you de Miley Cyrus, era bastante conmovedor.

Después de muchos una buena tanda de baile me dirigí al baño, el baile del novio para la novia comenzó haciendo que me distrajera y provocando que chocara con alguien.

-Lo siento, yo...- dije pero no pude terminar pues la persona con la que había chocado era nada más y nada menos que Timothée

-__, yo...- trato de decir pero lo interrumpí

-Tengo que irme- Me aleje rápidamente al baño pues aquello no me lo esperaba y ese fue el primer lugar en el que se me ocurrió refugiarme

Cuando regrese con Simón (que en ese momento era mi pareja de baile) traté de estar lo más normal posible pero a partir de aquel encuentro no dejé de sentir la mirada de Tim siguiéndome en todas partes.

Sweater WeatherDonde viven las historias. Descúbrelo ahora