Al día siguiente desperté como a eso de las 10 am, había tenido una noche magnifica, descansé como hace días no descansaba. Tomé mi celular y pude ver un mensaje de Tim.
Mensaje
Tim
No puedo dormir, así que te escribo porque bueno, ya te echo de menos, avísame cuando te desocupes mañana para poder verte.
Una sonrisa se dibujó instante mente, puse música mientras me dirigí a tomar una ducha y alistarme.
Hacía un buen clima en la ciudad, así que opté por vestir con algo fresco, salí para tomar algo de desayunar y encontrarme con mi padre y Erick, ya que después de eso iríamos a hacer los trámites que nos habían traído a Nueva York.
El desayuno fue algo raro, casi no hablábamos y cuando hubo algún intercambio de palabras fue solo entre papá y yo sobre cómo me había ido una noche antes. Erick se apresuró a comer para después levantarse de la mesa y limitarse a decir que cuando estuviéramos listo le dijéramos, después se encerró en su habitación.
Unos 40 minutos después ya íbamos camino a las oficinas legales, en donde se arreglaría todo. No sabía que esperar, pero sin duda sabía que por la actitud de Erick todo sería incómodo y estresante.
Llegamos y durante las siguientes dos horas y media, no hicimos más que subir y bajar de piso, ir y venir a diferentes oficinas, firmas, por un lado, firmas por otro, papá y Erick peleando y gritándose sobre la actitud que manejaba mi hermano desde que habíamos llegado, y de lo muy injusto que todo le parecía a Erick. Por fin firmamos los últimos papeles y en cuanto mi padre dio luz verde para indicar que ya estaba todo arreglado, tome mi bolso y sin decir nada escape de aquel lugar.
Estaba sumamente estresada, no quería volver a saber nada acerca de dinero y firmas, saque mi teléfono y sin pensarlo, de manera mecanica, le marque a Tim
-¿Bonita? Vaya, que sorpresa- dijo emocionado
- ¿Qué haces? - intente distraer mi mente de todo el estrés que sentía
-Nada, platicaba con mi hermana mientras vemos The office, ¿todo bien? - Tim sospechaba que no era el mejor día de mi vida
- Si, solo que todo esto fue muy estresante- dije desanimada
-Lo siento, bonita... ¿quieres venir? Podemos ver alguna serie junto a Pauline, pedir pizza...
-Llego en 30- colgué
Tome un taxi porque, aunque había estado un par de veces en la ciudad, no la conocía del todo. Le indique al taxista el destino y 35 minutos después llegamos. Baje del taxi y toque el timbre, un par de segundos después ahí se encontraba, abriendo la puerta viéndose tan lindo como siempre
-Hola- me sonrío y enseguida me abrazo, sin duda ya me sentía mucho mejor- pasa
Entre a su casa y después de que el cerrara la puerta caminamos juntos a la sala en donde se encontraba Pauline.
- ¡Hola!- exclamo Pauline feliz
-Hola- dije algo apenada- ¿Cómo estás?
-Muy bien, espero que te guste la pizza de pepperoni porque pedimos dos- rió
-Claro, es mi favorita- reí
Pauline era una gran anfitriona, no sé en qué momento saco una bolsa de papas y varias golosinas, además de una botella fría de coca cola. Nos dispusimos a ver una serie, Friends para ser exactos, reíamos, comentábamos de momentos mientras esperábamos que llegara la pizza lo cual no tardo en pasar.
