De regreso a la "normalidad"

229 15 2
                                        


El lunes de vuelta a clases, fue lo peor, no porqué fuera Lunes, sino que regresar al colegio era lo peor. Estaba harta ya de este, incluso antes del viaje de emergencia, no le gustaba estar encerrada en un lugar por ocho horas, obligada a compartir con las mismas personas, de lunes a viernes de las ocho de la mañana hasta la cuatro de la tarde. No los odiaba pero después de doce años siguiendo la misma rutina, claramente agotaba. Sabía que la universidad, no era mucho mejor, ya que Simón le había contado su experiencia en esta y ahora él estaba por terminar, solo tenía que terminar su tesis, que para él, era lo mismo que sentía ella, al ir a clases, lo peor. Britta, sabía que tenía que vivir todas estas etapas, porqué no se podía vivir toda la vida de vacaciones ¿o sí?

En fin, ese Lunes, no le había avisado a Sam que estaba de regreso, aún sentía muy intimo lo que había sucedido con Robert y no quería ensuciar mucho el recuerdo con comentarios mal intencionados de esta. Las chicas, no iban en los mismos cursos, algo que agradecía Britta, de niña no mucho, ya que le costaba bastante hacer amigos pero ahora de grande, disfrutaba de su reducido grupo de "amigas" del colegio. Sabía que al momento de dejar el colegio para siempre, jamás volvería ha saber de ellas y estaba muy a favor de ese trato.

Camino tranquilamente a la entrada del colegio, en sus audífonos sonaba Brandon Flower con su banda, en momentos de crisis, él siempre estaba ahí, era su mejor amigo aunque el no lo supiera. Subió las escaleras sin ánimos, doblo en el pasillo a la derecha, entro a la sala de clases y ahí estaban los mismos idiotas de siempre. Se sentó en su puesto que daba a la ventana, sacando su cuaderno, su estuche y el libro elegido del momento, esperando que llegara su profesora. Al pasar el día, todo trascurrió normalmente, hablo de su viaje con sus compañeras, le comentaron que habían tenido exámenes sorpresa, para variar, pensó Britta. Sus profesores, le preguntaron el porqué de su ausencia y ella, musitó que eran temas personales. No quería que todos sus compañeros se enterarán que su hermano tenía el corazón roto y por eso tuvieron un viaje de emergencia familiar. No querían, ni necesitaban saber eso.

Simón, se encontraba mucho mejor del corazón, no le había mandado un mensaje avisándole de su llegada a Lucía, no quería parecer un perro faldero, no todavía. El viaje le había sentado bastante bien, realmente cambiar de aíres sirve para cuando se tiene el corazón roto, no es que se deje de pensar en la persona amada pero por lo menos, la mente tiene una nueva escenografía para recordar el dolor.

Como su padre y Britta, no estaban en la casa, porqué tenían responsabilidades, él fue el encargado de ordenar y cocinar ese día. Limpió la casa, le cambio el agua a Lucas y lo alimentó, luego lo tomó en brazos para que lo acompañara mientras escribía su maldita tesis.

Quien si era compañero de salón de Britta era Tomy, que claramente no se llamaba así pero como todos iban en el mismo colegio desde que eran unos críos, la mayoría tenían sobrenombres, ella era Bita, porqué de niños, ella no podía pronunciar la erre y se había presentado como Bita, desde el jardín del infante muchos la conocían como bita, lo cual ella detestaba pero ya quedaba poco para escuchar menos ese maldito sobre nombre. Mientras su profesora de historía, hablaba de la caída del muro de Berlín, ella ojeaba sus redes sociales, hubiera deseado con todo su ser haberle tomado una foto a Robert, porqué no tenía redes sociales y ahora en la ciudad, todo si parecía un sueño.

– Entonces, Britta – había dicho la profesora – ¿ Cuando cayo finalmente el muro de berlín?

La habían pillado, maldición, exclamó para sus adentros.

– 1989, Miss – respondió

– nada mal,para alguien que no me ha tomado atención, en ningún momento

Aquí conmigoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora