Capitulo 57

1.4K 40 0
                                        

Por Dios esa chica es una idiota, uno ya no puede ni equivocarse, bueno como sea, salí de la habitación y llame a Caro, le conté todo lo que pasó con Ainara y le dije que se duerma y que nos quedaríamos hoy en la clínica, al terminar la llamada regrese a la habitación y su amiga estaba hablando por teléfono.

— si, no te preocupes, está en buenas manos, yo la cuidare – decía la muy irritante mirándome.

Ignore lo que decía y me senté en el sofá que estaba alado de Ainara, aquí en Ecuador si que hace frío o por lo menos en Quito donde nos encontramos actualmente, mire a los bebés de Ainara que estaban en su vientre y sonreí, me sentía mal ya que aquí está presente la que si es su tía, haré lo posible para convencer a Ainara que se lo diga, tanto Paulo como su familia merecen saber la verdad.

— sos sordo o que, te estoy hablando – hablo la Argentina esa sacándome de mis pensamientos.

— que pasó – respondí mirándola.

— iré a comprar algunas cosas para comer, te traigo algo – preguntó aún más seria de lo que es.

— un café y unas galletas gracias, si puedes que el café este quemando por qué hace mucho frío – respondí riendo – también consigue algunas mantas por qué dormiremos con mucho frío – susurré y me miró con mala cara.

— no querés algo más – reí y me miró con cara de "sos tonto o que".

— no gracias, solo eso – dije mirando a Ainara.

Dolores o Loli como le dice Ainara salió de la habitación y pues me quedé sentado mirándola, poco a poco empezó a moverse y se despertó.

— a no puede ser, que no estaba yo en el sofá y ahora aparezco en una puta clínica – dijo abriendo los ojos y sentándose.

— ay pues te desmayaste, mejor dime qué pasó, que hacías antes de que te desmayaras – respondí sentándome a un lado de la cama.

— pues no se, primero me dieron ganas de vomitar y fui al baño, hice lo que tenía que hacer y como no podía dormir salí a el living, veía algo de TV pero un celular sonaba alado mío – mi miró y después bajo la mirada – no sabía de quién era así que contesté, era Paulo – sonrió con un brillo en sus ojos.

— y que paso – pregunté emocionado.

— le respondí dos cosas y le colgué – reímos los dos.

— aún lo amas verdad – pregunté.

— tu sabes que una persona no se la olvida de un día a otro así que obviamente aun lo amo – sonrió y se puso sería – pero, lo que el me hizo no se perdona así que, ni todo el amor que le tengo me hará olvidarlo – termino de hablar algo triste.

Horas después (10:00 am).

En este momento estamos siendo atendidos por la ginecóloga de Ainara que le está revisando a sus bebés, su amiga se quedó afuera y pues como yo soy el papá falso de estos bebés tengo que estar ahí presente.

— cómo están mis bebés doctora – preguntó Ainara.

— no te preocupes, están bien – la miró sonriendo.

— por qué fue el desmayo que tuvo hace unas horas – pregunté yo bien curioso.

— por lo que Ainara es muy delgada, ella tiene que estar en reposo, hay un 10% de posibilidades de que tú parto sea en el séptimo mes, tus bebes pueden nacer prematuros, también tiene que ver la puñalada que tuviste en el vientre, pueda que en el parto se presenten muchos problemas, los bebés ahora están bien pero no sabemos si es que puedan estar bien hasta que los tengas contigo – Ainara la miró preocupada – tienes que cuidarte al máximo o tus bebés no se desarrollarán bien – hablo preocupada.

— que, doctora tiene que ayudarme, usted sabe por lo que he pasado, ayúdeme, no puedo perder a mis bebés – hablo Aini muy alterada.

— cálmate, yo hablaré con la doctora – dije tomándole la mano.

— Ainara no sabemos lo que pueda pasar, por eso tienes que cuidarte al máximo, reposo absoluto, tus bebés saben y sienten tu dolor, tienes que mantenerte positiva, salir adelante, hacer cosas productivas, estar bien y no recibir cosas que te pongan mal – sonrió y me miró – tus bebés nacerán sanos y salvos, tu novio, tu y yo nos vamos a encargar – sonreímos todos muy felices.

— no se preocupe doctora, yo la cuidare – respondí riendo y muy feliz.

— ya puedo saber que serán – preguntó Ainara mirándonos algo triste y feliz.

— claro, ya tienes casi siete meses, es el momento – respondió la doctora.

Empezó a aplicar un gel en el vientre de Ainara y lo movía de manera, Ainara y yo mirábamos a la pantallita en donde había dos bebés casi formados, más bien eran unas manchitas grandes, esto me recuerda a cuando Davi estaba en la panza de Caro, que buenos recuerdos.

— ya lo tengo – dijo la doctora muy feliz y emocionada – tendrás mellizos Ainara, son niño y niña – grito alegremente.

— enserio – grito Ainara parándose de la camilla.

— tendrás mellizos, tendremos – grite abrazándola y sonriendo.

Después de unos minutos quedamos en qué no se lo diríamos a nadie de los bebés de Ainara, o por lo menos hasta navidad, estamos preparando como decirles a todos la sorpresa....... Salimos del hospital y fuimos hacia su auto, le dijimos a Dolores lo que la doctora dijo y pues se sentó junto a Ainara en la parte de atrás, las dos reían y se sacaban fotos, minutos después llegamos al gran edificio, estacione el auto y fuimos al elevador, después de otros minutos más entramos al departamento y ahí estaba Carolina jugando con Davi y dándole de comer a Valentín.

— llegamos – grite cargando en mis brazos a Valentín.

— que pasó – preguntó Caro sonriendo.

— pues nada, muy pronto vendrán dos bebés más – respondió Ainara emocionada – necesitaré la ayuda de todos ustedes, ya saben no he tenido hijos y mucho menos he cuidado bebés – reímos todo por lo que dijo.

— a mi no – hablo Dolores riendo – yo no sé ni qué es un bebé, así que yo aprenderé de Caro y Ney – dijo igual riendo.

— Ainara tiene que mantenerse viva y muy alegre, también tiene que repasar, es lo que dijo la doctora – dije caminando con Valentín y jugando con mi Davi Lucca.

Fin de la narración.



𝙹𝚞𝚗𝚝𝚘 𝙰 𝚃𝚒 - 𝐏𝐚𝐮𝐥𝐨 𝐃𝐲𝐛𝐚𝐥𝐚Donde viven las historias. Descúbrelo ahora