La semana pasó en relativa calma. Poco a poco los confusos sentimientos de su destinado se calmaron, dejándolo un poquito más tranquilo. Esperaba que Zero hubiera solucionado el problema que le aquejaba.
Sin embargo, Zero había tomado la inquietante costumbre de observarlo sin disimulo. Bueno, no es como si buscara disimular cuando lo observaba, pero ahora sentía su mirada constantemente. Cada cambio de turno se le quedaba mirando hasta ponerlo nervioso; tenía que luchar contra su alocado corazón. Si bien, no le transmitía hostilidad, Kaname se preguntaba qué demonios había hecho mal.
Incluso, llegó a preguntarle a Yuuki sobre la actitud de su destinado. Ella se encogió de hombros sin saber que responder; Zero no le había dicho nada así que poco podía decir al respecto.
Su mente, inevitablemente, comenzó a hacer teorías al respecto. ¿Se dio cuenta de su marca? ¿Cross le habría dicho que eran destinados? Suponía que no. Después de cuatro años, el sujeto había demostrado ser lo suficientemente confiable para guardar el secreto. Takuma, tampoco era una opción; mucho menos, Seiren.
Después de darle mil vueltas al tema, Kaname se dio por vencido. Tarde o temprano se enteraría que ocurría, o, al menos, eso esperaba.
Por el momento, seguiría luchando por contener sus vergonzosos sonrojos.
—Entonces, esto es lo último.— Takuma extendió la carta con el emblema de la familia Aido.
A Ichijo le hubiera gustado regañar a su amigo por estar distraído durante su reunión, pero no tenía corazón para hacerlo. A leguas se notaba que su preocupación tenía grabado el nombre "Zero". En su opinión, las cosas serían mucho más fáciles si Kaname le dijera a Zero que eran destinados; pero entendía que para su amigo no era sencillo simplemente actuar, no cuando se arriesgaba a una mala reacción por parte de su alma gemela.
—Es la invitación al baile anual de los Aido. Esta vez se realizará antes de vacaciones.
Kaname tomó la invitación. Los bailes siempre le resultaron desgastantes. No estaba hecho para eso, por mucho que los demás así lo pensaran. Su gracia al hablar, sus movimientos elegantes e incluso sus expresiones faciales, habían sido cuidadosamente trabajadas a lo largo de los años. Tuvo que aprender, con mucho esfuerzo, a moverse en los círculos sociales, entre esas fiestas agobiantes donde los asistentes buscaban demostrar su superioridad con dinero e influencias.
Él prefería encerrarse con sus libros y experimentos, o disfrutar perezosamente el pasar de las horas.
Lamentablemente, le era imposible negarse.
—Aquí tienes la lista de los invitados y los cazadores que resguardaran el lugar.—Ichijo le pasó los documentos, siendo el primero la lista de cazadores.
Kaname leyó rápidamente la lista, un nombre en específico fue marcado con resaltador. Entendió porqué Takuma pasó la lista.
La exhalación que dio, no concordó con la frustración que sintió.
¡¿Tanto les costaba dejar a su destinado en paz por dos semanas?!
—Yagari Toga también va, así que no estará desprotegido.—Takuma se apresuró a explicar, para darle un poco de tranquilidad a su amigo.—También lo cuidará Seiren, y nosotros estaremos allí. Todo saldrá bien.
Kaname asintió. La fiesta era en tres días, ya no había tiempo para meter sus manos en ello. Además, la Asociación de Cazadores era la encargada de asignar a sus miembros para custodiar las fiestas de los nobles; que eligieran a Zero sólo podía significar el descontento de los cazadores con su destinado.
ESTÁS LEYENDO
Crisantemo
FanfictionKuran Kaname se resignó a ser uno de los muchos "sin vínculo", personas destinadas a la soledad. Él jamás pensó que, tras miles años de existencia, conocería a su destinado, y mucho menos que ese destinado estuviera convirtiéndose en un nivel E. *...
