Él, es un reconocido escritor.
Yo, una aspirante.
8 años de tiempo nos separaron y mismo número nos vuelve reunir.
Porque, Clarence Montero.
Viene por mí...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
LULÚ
Al salir afuera y por más que el hombre de siempre y como se lo dijo al resto.
Esta respuesta, sí, va ser vía celular y por un mensaje dentro de las 36h.
Me quedo por un segundo y ya con la puerta cerrada.
Contra ella, algo apoyada y con ayuda de mi mano.
Porque, por solo un momento.
Un pequeñito segundo.
Y por eso miro la madera de la misma, sin comprender a eso.
Yo, sentí.
Creo.
Dos cosas.
Que alguien suspiró.
Me parece.
Pero lo que más me desequilibró y por eso, me apoyo todavía en la condenada puerta.
El aroma de Clarence.
El perfume de siempre de él y dudo que esos tres hombre lo llevaran, ya que a metro de distancia, nunca lo percibí, siendo suficiente y como una suave estela, llegar a mí, al terminar mi entrevista y poniéndome de pie para irme.
Fue ínfimo.
Casi intangible.
Pero, como una caricia familiar y después de tanto tiempo, volver a sentirlo y hacer ante el recuerdo y por eso, no solamente querer con mi alma a Clarence cerca.
Incluso, que me ponga algo triste, mientras al fin doy los primeros pasos para irme rumbo al ascensor.
Ya en la parada de autobús y tomando asiento a su espera, porque no vine con mi chachita.
Busco mi celular y entrando a mi mail, buscando el suyo, le escribo.
A Afrik38 siendo el que concretó esto, para decirle que ya terminó la entrevista como agradecerle por la oportunidad.
Me pongo de pie como otros, al ver que llegó el corredor que debo tomar.
Arriba y tomando otra vez asiento, noto que me respondió.
No acepta mi agradecimiento, pero me pregunta.
《¿Crees, que te fue bien?》
Me encojo de hombros como si pudiera verme y me río por eso.
Tecleo.
《Ojalá, fui honesta.》
Le respondo, seguido a un emoji de fuerza y lo hace con otros, pero de aplausos.
Vuelvo a reír.
Y algo que tengo muchas ganas, pero me contuve, sigo.