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Jaemin

No había vuelto a tener sueños normales, no desde que Jaehyun murió.  Simplemente eran lapsos en completa oscuridad, sin pensamiento algunos. Solo un vacío inmenso absolutamente negro que a veces se convertía en una aterradora pesadilla.

Mayormente eran recuerdos de mi hermano mayor en ese día. No eran más que momentos repitiéndose una y otra vez en un loop infinito. A veces oía gritos desgarradores, otras veces era un silencio condenadamente doloroso. Pero de una forma u otra despertaba bañado en sudor, con la respiración agitada y los ojos llorosos mientras mi corazón latía desenfrenado.

Dormir junto a Jeno no fue la excepción, solo que mi abrupto movimiento cuando desperté no logró sacarlo del mundo de los sueños, él seguía tan sumido en los brazos de morfeo que me pareció aterrador la forma en que no se percataba de nada. Lo tenía pegado a mi espalda, sintiendo como su corazón, que a comparación del mío, latía lenta y rítmicamente. Uno de sus brazos estaba sobre mi cintura mientras que nuestras piernas estaban entrelazadas.

No tenía ni la menor idea de cómo habíamos acabado así, aunque no era tan incómodo como creí en un principio. Me acerqué más hacia su pecho y me hice un ovillo junto a él. Cerré los ojos intentando volver a dormir cuando su mano dio un leve apretón sobre el hueso de mi cadera.

— No estás durmiendo ¿No? — su mano se deslizó sobre mi vientre y tiró de mi, volviendo completamente nulo el pequeño espacio que nos separaba.

— Te movias mucho y estabas sudando.  — murmuró contra mi nunca y sentí el aire caliente que exhalo. — ¿Fue una pesadilla?

— Solía tener terror nocturno cuando era un niño, Jaehyun aprendió a tocar el piano para que pudiera dormir mejor y con el tiempo desapareció. Pero desde que ya no está las pesadillas volvieron.

Su nariz se acercó a la piel de mi cuello y respiró allí, mientras que su brazo se cerraba sobre mi en un extraño abrazo.  No respondió por unos minutos y la vergüenza por haberle contado eso trepó por mi mente rápidamente.

— Puedo cantar para ti si quieres. — murmuró.

— ¿Cantas?

— En Corea era parte del club de coro. — presumió orgulloso de algo tan simple. Su risa vibró sobre mi piel y reí a la par de su voz.

— Espero que no me decepciones, Lee Jeno. —  respondí mientras mi cabeza se recostaba sobre el brazo que había extendido debajo de mi.

Se tomó unos segundos pero cuando su voz revoloteo sobre el vacío fue como si las musas estuvieran cantandome al oído. Por supuesto que la voz de Jeno no se comparaba en nada a como creería que eran la de las Diosas, pero si podría considerarse uno de sus hijos. La voz rasposa y ronca lleno lentamente el silencio de la noche y rebotó haciendo eco contra las paredes de la habitación, haciéndolo sonar más irreal y pacífico.

No estaba cantando, más bien tarareaba una canción de la cual no tenía idea de donde venia, ni mucho menos cual era. Sonaba como una canción de cuna y era encajaba tan bien con la voz del muchacho rubio a mis espaldas que podría considerarse hecha para él. El ambiente cambió por completo, se sentía tan liviano y cómodo que era casi irreal. Demasiado tranquilo y pacífico, todo lo contrario a como normalmente era mi habitación.

Tal vez pasaron segundos, minutos u horas pero mi mente estaba al borde de la inconsciencia mientras oía la suave melodía de fondo. En algún punto me acerco más a Jeno, siendo envuelto por el calor de su cuerpo hasta quedar profundamente dormido.

🌊 🌊🌊

Por primera vez en mucho tiempo no desperté con el sol en la cara. La sensación de estar durmiendo demasiado apareció en medio de mi inconsciencia y desperté.

Medio atontado por haber recién despertado observe la ventana, por la cual usualmente entraba la luz del sol, pero esta vez no había más que un cielo repleto de nubes grises y el vidrio mojado con la lluvia que había caído. Aunque no era fuera de lo común que hubiera días de lluvia aquí, hacia bastante que el cielo no se encontraba de esa manera. Tan gris y frío que le quitaba todo el brillo usual al monótono amarillo de sus días.

Observe el pequeño reloj que había en mi habitación y marcaba cerca de las nueve treinta, siendo que usualmente papá solía levantarme más temprano. Cosa que me pareció extraña. Estaba a punto de salir de la cama, o intentar, cuando el brazo que se encontraba rodeando mi cintura se cerró más sobre esta y me jalo de vuelta.

Jeno tenía la cabeza enterrada en la almohada, con los cabellos rubios esparcidos sobre su rostro y la piel pálida brillando suavemente. Su pecho subió y bajó mientras respiraba y lo observé detenidamente; no era como yo, los marcados músculos de su espalda se curvaban cada vez que respiraba y al tener los brazos flexionados lucían más grandes y fuertes. Y luego estaba yo, demasiado delgado y escuálido a su lado.

— Vuelve a la cama Nana. — murmuró con la voz ahogada por la almohada, aunque aún podía notarse lo ronca que estaba por recién haberse despertado. — Tu padre dijo que podíamos dormir un poco más hoy.

— ¿Papá estuvo aquí? — pregunte, sin saber porque consternarme mas: si el hecho de que mi padre entró a la habitación y nos encontró a Jeno y a mi durmiendo en una posición demasiado comprometedora. O porque había decidido dejarnos más horas de sueño, cosa que en los años que había vivido con ese hombre nunca sucedió.

— Si, vino a despertarte pero cuando me vio aquí dijo que podíamos seguir descansando un rato más. — la voz ronca tomo fuerza cuando alzó el rostro y me vio por el rabillo del ojo. — Ahora vuelve a la cama, tampoco hay demasiado que hacer en un día como este.

Y sin más, uso su fuerza y me metió devuelta en ma cama; provocando que esta vez estuviéramos frente a frente. Me miró a los ojos por un momento para luego sonreír y dejar a la vista esa característica eyesmile suya. Una risilla se me escapó mientras exhalaba y mis ojos también se volvieron dos líneas.

Sin darme cuenta, suspire sonoramente y Jeno volvió a abrir sus ojos para verme. — ¿Sucede algo? — preguntó.

Negué levemente para ocultar mi rostro  en la almohada. — Todo está bien.

O eso creo.

🌊🌊🌊

Otra vez pido disculpas por haber tardado tanto en traer otro capítulo. Este último tiempo no la he estado pasando muy bien y se me hizo muy difícil escribir, pero ha este cap  le puse todo el cariño que le tengo a esta historia, así que espero que les guste 👀🙌

The Beach [Nomin]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora