࿐ ࿔ ⎙ ♡∘∴⋅
✎ 4.Trauma
Amanda sintió como sus mejillas ardían. Siguió con las manos en el rostro dejando que las lágrimas fluyeran, con la esperanza de que estas se llevaran parte de su dolor.
Mientras más lloraba, más dolor sentía. Estaba en un pozo del que no sabía si podría salir. No le importó que Valentín la viera llorando, no le importaba nada.
El recuerdo regresó a ella con la velocidad de la luz, como si hubiese estado oculto y estuviera esperando el momento justo para salir a desfilar y derrumbar la poca calma que había logrado.
La palabra “novio” no se relacionaba en lo absoluto con su recuerdo, pero una cosa llevaba a la otra y al final terminaba en “hombre”.
Su mente solo podía sacar los recuerdos de aquella vez en la secundaria cuando esos niños eclipsaron su inocencia infantil. Ese día cuando ese chico la besó a la fuerza.
Nunca se atrevió a escribirlo ni a decirlo, pero ese día también fue levantada su falda y manoseada su parte íntima. Se sintió sucia, y ni el jabón más efectivo, ni el agua más pura, pudieron quitarle esa inmundicia. La sensación seguía allí, el recuerdo vivía una y otra vez.
Intentó secarse las lágrimas con las manos, e inhaló tratando de recuperar los escrúpulos.
—¿Querés un pañuelo? —preguntó Valentín.
—No.
—¿Crees que podés responder otra pregunta?
Lo miró por un segundo aunque después volvió a bajar la mirada. No tenía ganas de nada, más que de llorar y dejar que el dolor la embargara.
Quería irse a los brazos de su hermana y que le dijera que todo estaría bien. Quería consuelo. Si Valentín hubiese sido mujer, no hubiese dudado en pedirle un abrazo, pero era hombre, y de solo pensar en abrazarlo, un escalofrío recorría su espalda y su pulso se aceleraba.
—Quiero irme —dijo con una lágrima emergiendo—. ¡Quiero irme ahora!
Volvió a llorar. Fue un acto estúpido de su parte pensar que una vez que empezaba podía detenerse.
—Está bien —dijo Valentín—, podés irte.
Amanda metió una mano en su bolsillo y buscó el celular para llamar a su hermana, pero no lo encontró. Pensó que de seguro lo había dejado en el comedor en la mañana. Largó un suspiró de fastidio y miró con timidez a Valentín.
—Se me olvidó traer mi celular…y..emm —miró a todos lados para evadir los ojos azules de su piscólogo.
—Tranquila, yo llamaré a tu hermana.
Valentín sacó su celular y llamó a Agustina.
—Está sonando —dijo Valentín.
Amanda se puso una mano en la cara, como si de repente hubiese recordado algo.
—No —dijo Amanda—. No va a contestar, ambas ol…olvidamos nuestros celulares.
—Yo te puedo llevar en mi auto, vos solo…
—No, yo pu-puedo irme caminando, gracias —dijo levantándose de la silla sin mirarlo.
Valentín también se levantó, y ella pensó como rayos caminaría todos esos kilómetros.
—Amanda no te dejaré ir caminando, está re lejos tu casa. No te voy a hacer daño, posta. No tenés opción, si te vas en el colectivo será peor.
Amanda deseaba tener una vida normal. Quería decirle que la llevara, que no existían problemas, pero su cuerpo le pedía huir; escapar, escabullirse, marcharse, Dios…ya no soportaba la situación.
Sus ideas la traicionaban. Era algo demasiado peligroso. Valentín podría besarla, violarla, descuartizarla…Me hará daño, pensó, es un maniático con pinta de psicólogo, lo sé, no me dejará salir, me…
—¿Nos vamos? —dijo Valentín con suavidad.
No tenía opción. Asintió avergonzada mientras él abría la puerta para que ella saliera primero.
Ante el pensamiento de ir SOLA en un auto con un HOMBRE, los nervios y el miedo venían como el sol en verano. Cualquier situación que involucrara HOMBRES eran un suplicio para ella.
Salió hacia el auto de Valentín mientras él se encargaba de avisar a su secretaria que tenía una emergencia. Por un momento pensó en escapar, pero apretó los puños y se obligó a quedarse quieta.
Valentín regresó y le abrió la puerta con una sonrisa. Subió dudosa y muerta de nervios. Cada instante en ese auto sería una verdadera tortura.
Valentín encendió el aire, pero Amanda sentía fuego en su interior.
La presencia de él, su silueta, su aroma masculino casi inoloro, eran tan solo algunas de las cosas que estaban haciendo que ella perdiera el control y quisiera huir. Cargaba con una desesperación asfixiante.
—¿Querés que ponga música? —preguntó Valentín con suavidad.
Asintió. Quería decir que sí, pero los nervios le privaban el habla.
—Voy a poner una que me encanta.
Amanda volvió a asentir. Estaba a punto de estallar. Sentía que en cualquier momento algo malo iba a ocurrir. No confiaba. Su corazón parecía estar saliendose de su pecho. Su cuerpo libraba una batalla para no abrir la puerta y lanzarse a la calle.
Me hará daño, me hará daño, Dios…me va a violar, a matar, tocarme, estoy segura de que…
La música comenzó a reproducirse:
I fount a love
for me…
Darling just drive right in
and follow my lead…
˚‧⁺.
*˚
✧
ೃ
˚✧
⸙͎
˚‧⁺
.*˚
✧
ೃ˚
✧
⸙͎
❱⌲ ˚‧⁺.*˚✧ ೃ˚✧⸙͎ ❬
¡Holis!
Esto se pone intenso
¿Les gusta Perfec?
Comenten un corazoncito si sintieron pena por la pobre Amanda.
Dejen su hermoso voto.
¿Les está gustando el fanfic?
¡Nos leemos pronto!
Cuídense❤️📌
ESTÁS LEYENDO
Androfobia-Wos
Fanfiction"Amanda no le había creado un problema, Amanda era el maldito problema" 📍 Sinopsis Valentín Oliva es psicólogo. Amanda flores es transferida a su consulta de manera parcial. El objetivo es enfrentarla a su mayor temor y curarla por compl...
