3:00am
Ya era madrugada, el cielo estaba oscuro y relámpagos alumbrar todo logrando desaparecer toda la oscuridad en un segundo. El sonido del agua caer, era tan placentario como relajante, y, a pesar del frío que hacía allí, un caliente entre mis piernas me hizo temblar y me llevó arrastras a la habitación de Nelson. El me había citado, yo no había parado de pensar en ello, hasta que... Llegué a su habitación que quedaba en la planta baja, estaba abierta y allí no había nadie, entré a echar un vistazo y nada.
Salí de allí encontrándome con el Nerd concentrado dibujando algo o eso parecía. Cerré mis ojos con frustración y solté las siguientes palabras:
—Hola Nerd.— saludé con censura, colocando mis dedos en mi boca y tocando mi pecho.
—No soy un Nerd, solo me gusta estudiar.
—Es un apodo que deriva de "Nelson".
—No soy estúpido, mi nombre en ninguna parte lleva "d"
—Es para darle mejor tono.— añadí recorriendo todo su cuerpo con mi mirada pícara que sabía dar.
Nelson se acercó a donde estaba y sin dejarme decir otra cosa más, estampó sus labios en los míos, nos besamos como locos, con deseo y más que deseo; pasión. De repente todo se intensificó.
Me cargó en sus brazos y me llevó a su habitación, cerró la puerta y me lanzó a la cama, las ropas volaban al suelo, nuestro cuerpos eran uno, logrando calentar las sábanas. Nelson llevó sus dedos a mi boca y los chupé con deseo.
Se separó de mí un instante y sentí un vacío en mi, uno que fue llenado cuando llevó su boca a mi vagina y empezó a lamerla y chuparla mientras me sujetaba con su mano izquierda, mientras yo me volvía loca. Mi cuerpo temblaba cada vez que Nelson pasaba su lengua y sabía que a tal ritmo el orgasmo no tardaría en llegar, me sostenía de su pelo mientras echaba mi cabeza hacia atrás, mordía mi labio inferior con desesperación, Nelson callaba mis gemidos con su mano hasta que llegó el rico orgasmo.
—Es tu turno.— añadió Nelson entre jadeos.
Logre calmar mi respiración y subí encima de él.
Tomé su polla entre mis manos, casi no cabía.
Empecé a dar masajes con mis manos en un solo ritmo; arriba y abajo. Nelson gruñó cuando llevé su polla al final de mi garganta con dificultad pero logré hacerlo. Pase mi lengua por enésima vez en un lento y sexual movimiento que lo estaba volviendo loco, él hizo una cola con mi pelo y empezó a tirar de el hacía bajo cada vez más rápido hasta que llegó el orgasmo y todo quedó en mi boca hasta que tragué todo lo que él había depositado ahí.
—Es mi mejor orgasmo.—Pronunció entre suspiros.
—Aún falta más.— respondí y dicho esto coloque su polla en mi vagina y fui deslizándola toda dentro de mi.
Al principio dolió tanto su entrada que no pude evitar soltar un grito, hasta que fui adaptando su tamaño poco a poco y cuando lo tuve todo dentro de mi, empecé a subir y a bajar sin parar, Nelson tocó mis piernas luego mis pechos mientras que yo meneaba mi cadera sin parar.
Aquella habitación se convirtió en gemidos, gruñidos y respiraciones aceleradas. Piel con piel. Un calor intenso a pesar de la fuerte lluvia que caía.
En aquella habitación, hicimos el amor hasta el cansancio.
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Una semana con el Nerd {+18}
RomanceAlgo pasa cuando dos personas de sexos opuestos se encuentran a solas, encerrados en una casa y, en cierto tiempo, cosas grandes tienden a suceder. Uno de los dos debe disponerse y hay casos en el que el hombre no es quien siempre toma la iniciativa...