-¡Hola amor!---saludó William a Nerea hipócritamente---.
-Hola cariño---respondió Nerea---. ¿Qué tal te ha ido el viaje?
-¡Genial! Es increíble de todo lo que te enteras en un viaje de negocios---mencionó él---.
-Me alegro mucho.
-Y yo también, no sabes cuánto---susurró---.
Ella lo miró confundida, mas siguió haciendo sus cosas.
William estaba pensando qué hacer con Nerea. Este decidió no hacer nada por ahora, actuaría más adelante y les daría su merecido a ambos traidores.
Nerea por su parte se encontraba absorta por todas las emociones vividas ese día.
Wow me iré con él y terminaré con esta farsa muy pronto. Por fin podemos dejar de ser actores y ser realmente nosotros, pensó ella.
-Cariño---llamó William---.
-Sí.
-No me esperes para cenar, estaré en mi despacho.
-¿Seguro?---preguntó ella no muy conforme por la decisión de su marido---.
-Sí.
Dicho esto el esposo de Nerea entró en su estudio.
Sacó la foto la miró con odio y la arrugó con sus propias manos.
Caminó hacia el teléfono muy convencido de lo que iba a hacer, marcó los números y sonó el primer toque.
-Al habla---se escuchó de fondo una voz varonil y ruda---.
-Bertrant, soy yo William.
-Oh.....hola William. ¿Qué quieres?
-Tengo un nuevo encargo para ti---le informó William---.
-Me muero por saber que trabajo me tienes reservado.
-Verás...............
-¿Eso es lo que tengo que hacer?---preguntó aquel hombre---.
-Sí.
-¡Interesante!
-Debo colgar---se despidió William---.
-Perfecto, haré mi trabajo bien.
-Eso espero.
Y terminó la conversación.
****
-Por fin es jueves---susurró Nerea con aquella dulce voz que poseía---.
Miró la hora y al ver que ya quedaba poco para ultimar los detalles de su huida su boca esbozó una gran sonrisa.
Ella se quedó varios minutos pensando en cómo sería su vida a partir de ese momento, cómo sería su vida junto a él.
Cuando volvió a la realidad se dio cuenta que si no partía de su casa ahora, llegaría tarde y eso era lo que menos quería.
Cogió el bolso y se apresuró a bajar las escaleras de su inmensa casa. Una vez que se despidió de su marido, emprendió camino hacia la cafetería.
Después de 10 minutos llegó a lugar acordado y entró.
Rafael al verla levantó su ceja derecha y empezó a hablar:
-Buenas tardes, señorita impuntualidad.
-Lo primero gracias, y segundo, sí, soy muy puntual no sé de qué te quejas si no he hecho nada---puso cara de inocente---.
-Jajaja---Rafael no pudo evitar reír---.
****
-¡Qué delicioso está el café!---comentó Nerea---.
-Sí mucho---forzó una sonrisa, la tomó de la mano y prosiguió---Nerea mi amor, tengo que decirte algo, mejor vamos a otro sitio---.
Ella asintió intrigada.
¿Qué me iba a decir? Esa pregunta recorrió la mente la de Nerea hasta que llegaron a una pequeña zona lejana de miradas indiscretas.
-Nerea---la llamó él---.
-Adelante Rafael, ¿qué tienes que decirme? ---respondió ella---.
-Nerea, ya he ultimado los detalles, nos vamos pasado mañana.
-¿Qué? Pensé que lo haríamos juntos---le reprochó ella---.
-Lo sé y lo siento, créeme de veras. Sin embargo, estimé mejor que cuánto antes nos marcharamos mejor, ya que si seguimos retrasando el viaje habrá más posibilidades de que William nos descubra---le explicó Rafael---.
Nerea se quedó pensativa y al par de minutos se decidió a hablar:
-Tienes razón mi vida y perdóname que te lo haya reprochado, solo que me cogió por sorpresa.
-No tienes que disculparte corazón, te entiendo perfectamente, mas cuánto antes acabemos esto antes podremos estar juntos.
-Sí---asintió ella---. Tengo ganas de dejar de fingir lo que siento.
-Pronto mi amor, muy pronto---mencionó Rafael---.
Ambos sonrieron y se besaron tiernamente.
****
Ring, ring.......sonó el teléfono del despacho de William.
Este se incorporó a cogerlo y contestó:
-Habla con William.
-Hola, William debo hablar contigo es algo muy pero que muy urgente.
¡¡¡¡Fin del capítulo!!!!
Espero que os haya gustado, comenten y voten. Ya sabéis que me encanta saber vuestra opinión:)
Besos Sara=)
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Como los trenes ©
RomanceComo los trenes, es una novela basada en una historia de amor, donde los sentimientos nunca se acaban, jamás desaparecen. "Miserable, ese es tu nombre; idiota, ese es tu apellido; desdichado, tu corazón y hundido, por fuera. " Un paseo común, unos s...
