TaeHyung y JungKook habían sido una linda pareja en sus primeros años.
Después de la ruptura, jungkook y taehyung nunca se habían cruzado, hasta esas importantes fechas de navidad.
Ambos topan en el aeropuerto de Incheon, sintiendo que todo lo qu...
—Lamentamos estar ausentes en la cena, tuvimos un inconveniente con los horarios y resultó imposible cenar con ustedes -Con sus grises cabellos por la edad, el Alfa se dirigió principalmente al Omega asustadizo que asomaba apenas su cabecita a un costado de JungKook— ¿Le ha gustado la cena a YeonJun? -El hombre a su lado carcajeo cómplice ante su pregunta, ambos jóvenes parpadearon sin entender.
—No come verduras pero hoy se las ha acabado todas -Musitó sorprendido el azabache, dejando más suelto el ambiente entre los cuatro no obstante TaeHyung se rehusaba a dejar su lugar seguro.
—TaeHyung le ha enseñado estos días, también a recoger sus juguetes y a ayudar en casa -Su padre Omega alzó sus cejas afirmando con la cabeza suavemente.
—Es lo menos que se espera de un Omega -Añadió el Alfa pasando su brazo por la espalda de su pareja, con una sonrisa en los labios.
JungKook sabía que comentarios de ese tipo lloverían en aquella charla, tal vez TaeHyung los pasara por alto al ser los padres de Kook o simplemente se haría el sordo, pero seguían siendo lanzados con la intención de hacerle ver al castaño una perspectiva diferente a su ideología.
Pasando al salón donde los cachorros jugaban entretenidos frente a la chimenea aun encendida brindándoles calor, vieron a YeonJun trazar líneas en un lienzo con un pincel fino y de color negro, aquellos materiales eran de JungKook y ahora sus dos pequeños dejaban volar la imaginación con los mismos. A Beom aquello no le atraía pero no había otro tipo de juguete con el cual matar el tiempo.
Más tranquilo pero indeciso TaeHyung siguió a los demás hasta sentarse en el sillón individual y frente a él, mostrándose mucho más demandante y serio, el padre Alfa de JungKook le observaba atento, encendiendo sus miedos.
No era sencillo saber que le juzgarían por lo que pasó hace años, él mejor que nadie conocía a trasfondo a su Omega, no únicamente fueron las secuelas del post parto y tener que enfrentarse a una nueva vida en compañía de su pequeño cachorro, era un lazo roto y un amor deteriorado lo que arrastraba con pesadez y pensaba que el Omega presente tendría simpatía.
Suponía de lo que hablarían y huía de ello viendo a los cachorros divertirse con los frasquitos de pintura y los pinceles tirados en la alfombra.
—Ha pasado mucho tiempo desde que terminaron su relación -Declarando el principio de la conversación, el Alfa fue quien tomó la voz, crispando hasta el último vello del Omega castaño presente- Los cachorros están muy crecidos como para imponerles una nueva imagen en sus vidas, ¿no lo crees, JungKook?
Enfatizando su pregunta posó su dura mirada sobre el menor de sus hijos, el rencor recorría su sangre y por muchos esfuerzos que haya hecho antes para sonar amable y serlo, aquella faceta estaba cayendo.
—Siempre me han dicho que a YeonJun le hace falta su mamá, ¿cuál es el problema ahora? -El Omega suspiró con una sonrisa inestable y viendo sus manos decoradas con abalorios negó suavemente.
—Hay muchos Omegas dispuestos a entregarse a ti, JungKook... He dicho muchas veces que deberías pasar pagina y tal vez, arrancar la anterior y quemarla... -Eso había hecho un hueco en el corazón del castaño, con su ceño fruncido quiso buscar ayuda en JungKook pero éste se mantenía cabizbajo- TaeHyung se ve un buen Omega, pero habéis roto un lazo antes, te hizo cargo de un cachorro y los abandonó, eso...
—Eso no es digno de un Omega -Completó el Alfa.
JungKook suspiró contra la soga que sus padres estaban poniendo al rededor de su cuello, al alzar la mirada los iris avellanos y deslumbrantes de su pareja le observaban temerosos, su labio inferior temblaba y sus manos sudaban pese a las bajas temperaturas.
—Buscar una nueva pareja es mejor, JungKookie...
—Dejar a TaeHyung con sus cachorros es lo que deberías haber hecho antes y puedes hacerlo ahora-
—¿Cómo? -Atónito se giró a su padre, éste forzaba una media sonrisa para calmarle- Papá...
El mayor de los Jeon se dejó caer al sillón resoplando molesto, una ceja se alzó y fulminó a TaeHyung en breves segundos.
—Un Omega con mejores pintas por lo menos, tiene ambas orejas perforadas y por sus brazos hay tinta permanente intoxicando su sangre, ¿eso lo permites, eh?
Tembló, mordió el interior de su mejilla y se obligó a bajar la mirada a la alfombra, el pequeño de sus hijos se giró a verle en cuanto notó el cambio de aroma en el ambiente, su pechito ardía.
—No he venido para que me digan eso -Les dijo negando con dolor en sus palabras- No vine a que me dieran su visto bueno-
—Son consejos que deberías tener muy en cuenta ahora porque más adelante volverás a ser un estúpido cachorro dolido por un Omega -Tragó duro saliva- Si tanto te duelen tus hijos, quédatelos tú. BeomGyu es un cachorro bonito y con buenos modales-
—Son nuestros cachorros -Interrumpió en un susurro, si metían al juego de matar a sus dos bebés, correría la sangre pero no de sus angelitos- Y que sean nuestros implica que solo nosotros podemos decidir sobre ellos.
Una risa socarrona y burlona se escuchó de parte del Alfa mayor.
—Admiro como sigues en pie, JungKook nunca te ha puesto en tu sitio, ¿cierto? -El nombrado no sabía si le regañaría por ello o le echaría en cara que nunca tocó en modo de hacer daño a su Omega.
—Si se refiere a que nunca me ha pegado -Musitó tranquilo- No, JungKook jamás me ha levantado una mano ni yo a él, no sé a qué viene eso.
—A que si él no lo ha hecho, yo lo haré si vuelves a interrumpirme.
Ups, habían tocado el límite de JungKookie.
dae&josh
Yo diciendo que YeonJun está chikito YeonJun:
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