Despertarse temprano fue un reto doloroso para el Omega, sus brazos rodeaban al Alfa de la misma manera en la que el Alfa le correspondía, un manojo de jadeos somnolientos salieron del más pequeño abriendo apenas sus luceritos.
No había escuchado a sus angelitos correr por los pasillos en dirección al salón y aquello era extraño, se estaba guiando por la claridad del día que lograba colarse por la ventana y aunque no quería levantarse, debía tener en cuenta que los cachorritos no le esperarían y abrirían todos los regalos que estaban debajo del árbol.
Moviéndose apenas visualizó el rostro tranquilo y bonito del Alfa, una sonrisa ligera decoró sus belfos, plantándolos en su mejilla para despertarlo.
Pero sus besitos mañaneros no fueron suficientes para romper las barreras de sueño pesado del Alfa, por más que sus labios presionaron sus mejillas, no había indicios de lo que quería lograr.
-JungKookie... -Susurró, sus belfos alzados en un piquito de pato rozando los del Alfa- Despierta... -Le movió un poquito, apenas moviéndose sobre sus cuerpos para quedarse encima de su pecho, pinchando sus mejillas.
Aguardó sus intenciones por segundos indescifrables, viéndole así de aquella manera y cercanía tan intima y tan típica en ellos, tener aquella honra de volver a sus brazos y que el sentimiento naciese en su corazoncito le ponía sensible, llorón y mimoso.
Las secuelas de la culpa que por muchos años pensó cargar aún rondaba en su cabeza, los punzantes e incesantes piquetes en su pecho habían desaparecido pese a ello, seguía dándole vueltas.
Ama a JungKook con su vida, le aterra tanto que el Alfa llegue un día a recriminarle cosas del pasado, que deja de lado sus bonitos momentos por anteponer ese tipo de pensamientos, en si está bien volver a empezar y si la solución está en manos de ambos.
Seguridad es lo escaso en él, las dudosas acciones salen, como atreverse a abrazarle sin pensar antes porque, joder, ya era hora de que pudiera sentir un poquito de paz y consuelo de aquella persona que tanto le sanó. Tenía amigos cercanos y contaba con el apoyo infalible de JiMin, pero no era igual.
El febril contacto, la burbuja indestructible que se forma al rededor de ambos, el sentimiento mutuo que admiran con destellos en sus ojos, aquello era especial y era solo de ellos dos. Su amor pertenecía al contrario, solo el otro podía encender tantas sensaciones y hacerlas brillar como una estrella en el firmamento.
Sin pensarlo, TaeHyung colocó sus manos a los lados de la cabeza del Alfa para afianzarse y poder acercarse a sus labios, los detalló lo suficiente como para crear el deseo de devorarlos sin piedad, así de salvaje era su relación sexual así que si no despertaba a las buenas y bonitas, despertaría adolorido en una parte específica del cuerpo la cual no porta hueso para alzarse.
Su lengua pasó por el labio superior, bajando al inferior para humedecerlo también, sus rodillas a cada lado de la cadera del mayor y sus feroces ganas de besarle hicieron que sin pensarlo le obligara a abrir su boca.
Su cavidad era adictiva y embriagante, aunque únicamente sus propios labios fueran los que danzaran, avivaba al Alfa, lo notó cuando las manos del mismo se posaron en sus muslos.
Introduciendo su lengua logró que le siguiera, despacitos y húmedos eran los besos que TaeHyung iniciaba, sus bocas unidas mediante hileras de saliva al separarse sin embargo no eran duraderas, desaparecían en cuanto sus labios volvían a rozarse.
-Buenos días... -Le oyó decir con la voz ronca y profunda pero en un tono meloso y tímido por la manera singular de hacerle abrir sus ojitos.
-Conejito mío, los niños tienen que abrir sus regalos -Recordó con entusiasmo en cada una de sus palabras, parecía un niño más emocionado por las fechas y las horas que pasaban sin ir al salón.
JungKook se rio de él mostrando una sonrisa pequeñita arrugando su naricita ante la ternura de su Omega, era tan lindo pero a la vez tan atractivo que no sabía si su pene erecto pensaba bajarse un poquito un ratito, el suficiente para acompañar a sus cachorros al salón y luego volver a la habitación.
-¿Solo los niños? -Inquirió después, una de sus manos se alzó hasta llegar a su rostro, sus ojuelos aún estaban hinchados por dormir pero no podía negar la impaciencia que recorría su cuerpo.
-BeomGyu se demora mucho en abrir los regalos, tiende a reciclar el papel para mi regalo de cumpleaños así que no le juzgues si le ves quitar con cuidado el envoltorio de sus regalos... -Jeon sonrió una vez más.
Qué bonitas eran esas mañanas.
-Vamos entonces, tú también tienes obsequios esperando a los pies del pino -Galaxias completas se reflejaron en su iris al mencionarlo.
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feeling blue | KookV
FanfictionTaeHyung y JungKook habían sido una linda pareja en sus primeros años. Después de la ruptura, jungkook y taehyung nunca se habían cruzado, hasta esas importantes fechas de navidad. Ambos topan en el aeropuerto de Incheon, sintiendo que todo lo qu...
