Acogedora y cálida, así definía TaeHyung la casa donde JungKook creció, llena de retratos y fotos familiares en cada una de las paredes, luces de tonos blancos iluminaban los largos pasillos y el salón se posicionaba como un lugar mágico e inigualable, JungKook le contó que la chimenea se encendía especialmente en las fechas de navidad y año nuevo.
Pero no pudo ver mucho del bonito salón decorado por objetos rústicos mezclados con algunos toques minimalistas, TaeHyung de verdad quería observar a detalle el espacio pero habían personas allí y el predominante aroma a Alfa le hacía retroceder a sus deseos, JungKook le sostenía con cuidado al pasar por la casa pero aún así tenía un mal presentimiento.
—¿Dónde están tus padres? -Tímidamente entrelazó su brazo con el del mayor, bajando al suelo de madera su brillante mirada y ansioso por conocer a aquellas dos personas.
Jeon vaciló lo necesario antes de asesorarse de lo inquirido, su mamá siempre estaba en la cocina por las comidas navideñas, platillos que ama con todo su ser y por ende se demora más tiempo dando detalles que casi no se notan, pese al elevado número de personas en la familia reunida, también se añade tiempo por la cantidad que debe realizar.
Y su padre es algo más despreocupado en este caso, únicamente se fija en las personas que llegan y en los cachorros que suben a la planta de arriba a jugar entre ellos, no tiene muchos nietos pero ama mucho a los niños. Las niñas son un pegue en sus gustos, siempre pensó que una niña jamás podría llegar a ser Alfa por su genética femenina, así que si Arin —hija de su ahijado HoSeok— llega a ser Alfa, se las verá en problemas con su abuelo.
—Supongo que están ocupados... -Limitó sonriéndole de vuelta- Te quiero mostrar algo... —TaeHyung le vio interesado con curiosidad, sus labios fueron presionados por breves segundos en un casto beso que le sorprendió, no le había dado tiempo ni a devolver aquella muestra de cariño cuando el azabache abrió una puerta a su costado.
Cerrando tras de sí, Jeon encendió la luz casi rezando porque aquellos bombillos viejos y empolvados siguieran cumpliendo su función, y como así lo hicieron pudo dejar libre al Omega castañito.
Lo primero que sus orbes captaron fue una pared rellena de pintarrajos, formas sin principio ni fin, coloridas a más no poder y algunas fotos pegadas al intento de formar un collage.
—Eso no, esto -Regañó sutil, tomándolo de los hombros para girarle lo suficiente como para que observara la pared contigua.
TaeHyung sintió su garganta seca en fugaces segundos cuando aquella enorme pintura fue reconocida, únicamente pudo parpadear atónito y sin pensarlo se acercó unos pasos hacia adelante. Si la pared que antes vio era sinceramente fea, entendía el porqué al ver esta otra.
JungKook siempre destacó en el arte y el pintar algunas veces era un pequeño escape a lo cotidiano y cansado, el retrato de YeonJun junto a un lobezno negro eran plasmados en una pared lisa y sin color. TaeHyung reconocía a su bebé de un par de meses en aquella pintura, estaba sonriendo y en las hileras de dientes solo se asomaban dos perlitas blancas sobre sus encías, sus regordetas mejillas rojizas y sus luceros desaparecidos por las mismas le trajo lindos recuerdos.
—Solíamos discutir mucho... Yeonnie tendría unos cinco meses en ese entonces, no lograba entenderte y por ello te dejaba solo en el departamento, venia aquí y empecé a desahogarme a base de pinceladas... -El castaño le escuchó pero aquello estrujó su renaciente corazón, rompiendo finalmente los pasos que le separaban de la pintura, rozó apenas la yema de sus dedos por la zona- Recuerdo que decías que sería un Omega por su pacífica forma de ser, así que traté de imitar el tatuaje que tienes en el brazo...
—Yeonnie era muy pequeñito... —Dijo entre dientes, sus luceros repasando cada detalle en la pared- Esto es muy hermoso...
JungKook sonrió enternecido y sutilmente avergonzado, no le gustaba alardear de sus dotes para el arte pero que su media Luna le dijese aquello le enorgullecía mucho.
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feeling blue | KookV
FanfictionTaeHyung y JungKook habían sido una linda pareja en sus primeros años. Después de la ruptura, jungkook y taehyung nunca se habían cruzado, hasta esas importantes fechas de navidad. Ambos topan en el aeropuerto de Incheon, sintiendo que todo lo qu...
