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Llovía demasiado aquella tarde, con el cambio de estación se desataban las fuertes tormentas y temporales catastróficos, TaeHyung no era fan de aquellas épocas aguadas, menos cuando tuvo que esperar fuera del colegio de su pequeño pelinegro puesto que había llegado antes de la hora.

Cúlpenlo si quieren pero no podía arriesgarse a tomar un autobús más tarde, el tráfico era de locos y por poco o nada se avienta del vehículo para llegar por su cuenta. Aunque tampoco era una opción muy favorable por la tormenta.

Aún así, se vio muy indignado cuando el profesorado le pidió que esperara fuera, el cielo podía estar cayéndose y tampoco le dejarían poner un solo pie dentro del edificio. Estaba apoyado en la pared de ladrillos anaranjados y húmedos, su bufanda ya parte de él le protegía del frío y bajo ella se alzaban sus labios en un puchero, estaba exhausto del trabajo y de su jefe, de sus compañeros y de todo aquel que le recordase su estado de ánimo.

Sí, estaba deplorable y evidentemente se notaba demasiado su falta de sueño en aquellas bolsas oscuras bajo esos ojuelos tristones.

Cuatro meses y contando, sin rastro aparente del Alfa y de su cachorro.

Y odia esas preguntas estúpidas y con respuesta evidente.

"¿Has llorado hace poco?"

"Te noto más delgado"

"Se te ve decaído"

"¿Duermes bien?"

Tal vez debía darse un tiempo, se estaba enredando en problemas con soluciones, esas soluciones que él no veía, tanta impotencia sentía cuando el contestador le atendía tras largos segundos de espera que contaba del 1 al 10 antes de rendirse e irse a su cama.

Con sus cabellos empapados bajó al suelo su mirada aguada, el pavimento llenito de charcos enanos y con chispeantes gotitas podían distraerle unos minutos más.

Muy adentro de sí mismo guardaba unas pocas esperanzas empolvadas y a nada de perderlas, quería —dentro de lo posible— mantener su compostura y esperar. Pero el tiempo presiona su pecho cada vez un poco más y siente que no podrá aguantar tanto, si por lo menos hubiera sabido que después de su última llamada con el azabache, no recibiría más, se hubiera quedado hablando con él toda la noche.

Pero esas madrugadas de consuelo al contrario se cortaron de forma brusca frente a su persona, dejándole con las manos atadas sin opción válida.

Muy triste se quedó tras los primeros días sin respuesta, las lágrimas en su almohada se fueron haciendo más normales tras la primera semana, y al pasar un mes ya era cotidiano verle deshacerse en llanto bajo sus sábanas.

Para cuando escuchó el timbre del edificio tras su espalda, ya habían corrido gotitas saladas por sus pomposas mejillas rojizas, retirando la humedad con rapidez, pudo visualizar a varios padres acercarse a la entrada, muchos de estos con un paraguas.

Irguiéndose en su sitio vio el gran portón abrirse y los niños buscando a su profesor para hacer una fila y poder irse con sus progenitores, fue tarea sencilla y divertida toparse con su cachorro, éste era el único que llevaba un gran chubasquero amarillo chillón con una capucha de pollito.

Sonrió enternecido cuando el pelinegro alzó una de sus manos para saludarle emocionado, pero la sonrisa del Omega se fue deshaciendo al chocar su mirada con la del profesor de su hijo; BoGum.

🦋

Tiempo después ya casi no habían infantes por la zona puesto que la mayoría se habían marchado ya a sus hogares, más bien, habían ido a refugiarse de la tormenta y no terminar más empapados que antes.

Sin embargo, BeomGyu y TaeHyung no se habían ido a su casa aún, pese a las insistentes quejas del menor, el Omega tuvo que acceder a hablar con el profesor porque según él, era un tema importante sobre su cachorro.

En el aula correspondiente a su hijo, TaeHyung paseaba sus luceros por las paredes coloridas repletas de dibujos y trabajos elaborados por los compañeros de Beom y algunos por él mismo, por los ventanas podía observar el empeoramiento de la tarde, como oscurecía y la lluvia aporreaba más a los transeúntes.

Y él allí, suspirando cansado frente al Alfa que sacaba carpetas de varios colores y los dejaba sobre el escritorio, todas aquellas fundas con el nombre de Beom escrito por el mismo, suponiendo que serían sus trabajos y parte de sus calificaciones.

—¿Pasa algo con BeomGyu? -Inquirió, ganando la preocupación en su cabeza pese a las ganas de marcharse. El Alfa alzó la mirada, sonriendo apenas para negar suavemente.

—BeomGyu es un buen niño, pero desde hace unos días he notado un rendimiento más bajo y flojo, antes entregaba todas sus tareas al día... -Musitó despacito, sacando por fin de las carpetas, libros finos y de pocas páginas- Me ha dicho que hacen la tarea juntos...

—Oh... -El castaño asumió la culpabilidad tras lo dicho- He estado algo liado en el trabajo y me ha impedido poder trabajar con él en casa... -Confesó algo avergonzado y con mucha culpabilidad al saber que su cachorro necesitaba de él.

—Ya... -Aspiró antes de verle algo más serio- Debe saber que los niños son como una esponja, absorben todo aquello que sus padres les inculcan en casa... -Dijo conectando sus miradas, provocando mucha incomodidad al menor de ambos- Y BeomGyu no es de menos. No sé muy bien su situación actualmente pero creo que debe arreglar el conflicto que tiene con su pareja -TaeHyung frunció su ceño, sin entender- BeomGyu me dijo que sus padres lo habían separado de su hermano y que usted le había prohibido hablar con su otro padre...

—Eso no es así... -Murmuró algo intimidado, no por lo dicho, sino por la dura mirada que le dedicaba el azabache.

—Según me ha dicho usted muchas veces, no goza de una relación desde que tuvo a BeomGyu y ahora resulta que tiene una relación y un hijo más-

—Perdón por interrumpir pero no creo que este tema sea sobre BeomGyu y su desempeño en las clases -Frenó fatigado.

—Solo digo que es algo insano mentir, señor Kim...

—No tengo por qué darle detalles de esa magnitud a nadie -Afirmó, notando como su Omega salía en defensa, no quedándose atrás por la faceta de un Alfa desconocido amenazante- Y agradecería que no esté interrogando a mi hijo en horario escolar para saber sobre mi vida personal...

—Está en lo correcto pero no soy yo quien le pregunta -Fingió empatía, alzando sus hombros- Pero BeomGyu acude a mí para contarme de su vida fuera de clase...

El castaño apretó los puños en los bolsillos de su abrigo.

—Me encargaré de que no vuelva a acudir a usted de ahora en adelante entonces... -Un suspiro fue forzado a salir, endureciendo su mirada y afianzándose en sus palabras para mantenerse firme frente a un Alfa que estaba tomando cartas para hacerle sentir de menos y ceder a sus palabras- ¿Hemos terminado?

—TaeHyung-

—Gustaría que guardara respeto, es el profesor de mi hijo, no un amigo con el cual puede tutearse.

Se quejó al instante, ocasionando rechazo en el contrario.

—Sabes que no le gusta hablarte de esa forma, hemos tenido encuentros fuera del colegio, TaeHyung.

—Todos ellos han sido a la fuerza, BoGum -El aludido se encogió de hombros culpable, sonriendo con malicia- Si has acabado, me voy...

—Si tu relación fracasa, estoy disponible para saciarte en una cama, TaeHyungnie...

feeling blue | KookVDonde viven las historias. Descúbrelo ahora