Soñé con este momento toda la preparatoria cuando Kim y yo veíamos peliculas y Gosspi Girl fascinadas con la vida que veíamos en la pantalla; moda, lujos, luces por todos lados y drama. Nos prometimos estudiar juntas la gran manzana, vivir un romance de película, pasear en central park y hacer un picnic, sin embargo, la vida nos jugó mal, pero no podía estar más feliz de saber que ella lo había logrado y que ahora me encontraba en el avión que se encargaría de llevarnos a Nueva York.
Moría por aterrizar pronto, llegar y ver a Kim, ir al Central Park, comer pretzels y ver las calles completamente iluminadas por la noche, sabía que sería aun más perfecto de cómo se veía en las películas. Kim siempre me mandaba fotos y vídeos de cada lugar que había conocido, hacíamos video llamada y me contaba cómo fue su semana y cada drama nuevo, lo agradecía bastante, aquello me recordaba que sin importar la distancia y los años separadas, aún era su mejor amiga y la confianza seguía intacta al igual que nuestro cariño.
—¿Nerviosa? —preguntó mi mamá a un lado de mi.
Llevaba una peluca color castaño que había insistido en que le comprara para el viaje. Se veía bien. Lo entendía, quizá así se sentía cómoda. Se había maquillado y sus ojos del mismo color que los míos se veían más grandes, ella seguía siendo hermosa, a diferencia de mi era alta, ahora mucho más delgada tanto que parecía frágil, pero nada de eso era impedimento, le encantaba arregalrse para verse mejor, y este día aún más.
—Emocionada más bien. —la miré y me abrazó besando mi frente.
—Ya no lo verás sólo en películas.
Esto sería real.
...
El clima era bueno al salir del aeropuerto. No sé si era la emoción de lo nuevo pero hasta el sol de Nueva York me parecía diferente al de Berryville.
Minutos después visualicé a Helen y Kim bajar de un taxi, sí, sí eran iguales a los de las películas, bueno, quizá me veía ridícula emocionándome por el sol y los simples taxis.
Kim corrió hasta donde me encontraba y se lanzó a mí abrazandome demasiado fuerte y con lágrimas en sus ojos. Siempre era así de sentimental. Aunque esta vez no lo pude evitar y lágrimas brotaron de mis ojos, también me alegraba estar aquí, con ella... la había echado tanto de menos. Sentí que una parte de mí regresaba, estaba completa
En el taxi camino al departamento de Kim y Helen quién no dejaba de conversar con mi mamá sobre lo bien que se sentía de que estuviéramos aquí, Kim me hablaba sobre cómo serí el vestido de su graduación y el elegante peinado que quería llevar... no recuerdo nada de lo que dijo sinceramente, no dejaba de ver las calles, tiendas, personas caminando a prisa, los puestos de hot dogs, pizza y demás.
—Claire, no estás escuchando nada de lo que estoy diciendo. —se cruzó de brazos y me miró arqueando una de sus cejas.
¿Cómo lograban hacer eso? Yo lo intentaba y parecía que estaba haciendo muecas raras. Kim había cortado su cabello a la mitad de su espalda dejando atrás el largo que siempre tuvo por años... se veía bien, llevaba puesto un vestido negro con una botas hermosas.
—Si escuché, vestido verde y...
—Dije... olvídalo, me alegra que estés aquí.—colocó su brazo alrdedor de mis hombros y me acercó a ella.
—Yo también me alegro.
...
El departamento era muy lindo, las paredes, sofás, cortinas y lámparas hacían juego con todo en tonos tierra. La vista era buena, me encantaba ver los edificios, y lo que pude observar es que no estábamos tan lejos del central park. La cocina era hermosa también, podría convencer a Kim de hacer un pastel cómo en los viejos tiempos.
Mamá dormiría con Helen y yo con Kim, me llevó arrastrando a su habitación en cuánto su mamá dio indicaciones. Kim seguía siendo un desastre con el orden, su ropa y zapatos estaban por todos, la cama era grande y de color morado, había pósters de bandas en una pared al lado de la cama, fotos en su espejo y stickers, pude ver que aún tenía una foto de ambas en un festival. Seguía siendo la misma.
Tomé una ducha para despejarme y descansar del vuelo para poder ponernos al corriente de lo sucedido en nuestras vidas la última semana y a lo mejor algún detalle que haya quedado fuera de conversación por la distancia en los últimos años y que no fue hablado en llamada.
Después de cenar pizza y conversar con nuestras madres por un buen rato regresamos a habitación de Kim, habló sobre el "increíble" chico con él que ahora salia, pero así era Kim, tenia montones de novios y todos eran increíbles hasta que rompía con ellos, después llegaba llorando a mi casa y nos encerrábamos en mi habitación comiendo helado de fresa y viendo películas.
Seguido de eso le hablé sobre cómo fue que me puse ebria hace dos días. Sólo de pensarlo el dolor de la resaca regresaba a mi.
—¡¿CLAIRE BROUSS EBRIA EN UN BAR DE MALA MUERTE EN BERRYVILLE!? —gritó Kim y tomé un cojín negro para cubrir su boca.
—Sh... por favor Kim, calla. No era tan de "mala muerte".
—Bueno, y después terminaste con un chico ardiente, eres una sucia Claire.
"Ardiente" Kim y sus palabras.
—No, no, no... él sólo me ayudó con mi pequeña crisis, lo había conocido la mañana de ese mismo día, oh... fue tan vergonzoso, hice el ridículo dos veces con el mismo chico en un sólo día —cubrí mi rostro con mis manos y Kim río. —Bueno, si era lindo, con buenos gustos en música.
Se dirigió al equipo de música y conectó su iPod a el, 'Call me back' sonó en la habitación, ¡SI! esto ya comenzaba a ser cómo antes.
—Claire... yo no sé si deba decirte esto.
—¿Sucede algo malo? Vamos Kim, somos mejores amigas.
Se tomó un par de minutos y el reproductor cambió a una canción de Queen, tómo aire animándose a soltar la pregunta.
—¿Ya lo superaste?
Supe a que se refería. Mi pecho se oprimió y miré hacia el piso. No, estaba claro que yo no lo había hecho, aún dolía... cuando estuve a punto de negarlo habló de nuevo.
—Yo lo vi Claire, estoy segura de que era él, traté de detenerlo pero subió a un auto... con una chica.
Quizá los rumores eran ciertos, algunos en el pueblo decían que todos se habían mudado a otra ciudad, también que él había embarazado a otra chica en una fiesta, nada se confirmaba y todo parecían ser solo chismes del pueblo.
¿Qué hacía en Nueva York?, su universidad estaba en Texas... ¿Se transfirió? ¿Quién era esa chica?
Kim sólo me miraba con cara de "No debí decir nada", mi corazón se había detenido por un segundo... entonces en lo único que pude pensar fue en él en la misma ciudad que yo, esperanza crecía en mí, quizá por fin tendría respuestas, podría verlo una vez más. O no, tal vez sólo debía dejarlo en mi pasado y por fin enterrarlo.
Claire Brouss ya no necesitaba depender de un hombre una vez más.
Sólo éramos Nueva York y yo.
______________________________________
Aquí está el cuarto capítulo, comenten y voten por favor♥ gracias por leer.
ESTÁS LEYENDO
Luz Roja #PGP2024
RomanceClaire Brouss ya no era la misma chica de hace tres años, el dolor y experiencias la habían cambiado. Tras luchar con su madre enferma de cáncer se vio obligada a abandonar forzosamente sus estudios para solventar todos aquellos gastos médicos y eco...
