Sus labios susurraban cerca de los míos: por favor no hagas esto. No te puedo perder.
Cerré mis ojos con fuerza obligandome a mi misma a tragar todas mis lágrimas, y hacer que mi corazón se calmara... que entendiera sólo una cosa; era el fin. Mis manos frías se posaron en su rostro haciendo contacto con su piel tan cálida, su barba apenas creciendo y las mejillas un tanto húmedas.
—No Adam, por favor vete —susurro apenas para mi. Lo noto negar rápidamente sujetando mis manos con fuerza.
—No, yo no pienso irme, tienes que escucharme, deja de evitarme por más tiempo.—su voz era anciosa y estaba cargada de tristeza.
Suspiro, conteniendo mis ganas de besar sus labios y hacer que callara, moría por decirle que estaría con él en todo momento, y que sería cómo una segunda madre para su hijo, pero no, estaba siendo completamente egoísta, y en éste momento me encontraba pensando sólo en mi, en mi ira, mi dolor, lo que yo quería para mi... y lo que él ya tenia sin mi.
—Sé que fui un idiota. Sé que debí contarte todo, pero yo creía que todo lo que me decía ella era una mentira cómo siempre...
—Pudiste haberlo dicho —no intenté ocultar mi molesta, lo interrumpo para evitar escuchar sus palabras con ánimo de decir todo lo que sentía—. Debiste confiar en mi, éramos una pareja.
—Estabas pasando por algo difícil, demasiado difícil..., no era el momento indicado. —Sus manos ahora son las que toman mi rostro, mi piel se eriza en el tacto y una sonrisa se asoma en sus labios.
—Entonces, ¿el momento indicado era enterarme de esa forma?
—Lo puedo arreglar. Dame la oportunidad.
Podía darle una oportunidad, porque de verdad me importa, porque su amor me hacia sentir viva de verdad, por el simple hecho de que era él, pero de nuevo, ese estúpido sentimiento de miedo que había en un principio estaba creciendo de nuevo en mi, y no podía decir que sí. Yo me iría, me iría lejos tal y cómo lo había planeado hace unas noches con mi padre... sí, yo tampoco creía que rompí mi orgullo y acepté toda ayuda que se ofreció a darme. Y sé que fue una buena decisión.
—Claire, escucha... —dejo de lado mis pensamientos y me centro de nuevo en él, pero no lo suficiente porque quizá podría caer de nuevo en sus brazos y dejar que el olor de su colonia me consuma y me pierda en él.
—Fuimos demasiado rápido... debimos esperar, quizá no es amor
Me mira confundido y suelta todo el aire que apostaba había retenido. Niega con la cabeza y de nuevo me aprieta más en su pecho.
—No Claire, no... ¿qué estás diciendo?
—Que quizá es cierto que muchas veces los humanos confundimos muchas cosas con amor. El que me sintiera cómoda contigo no significaba algo más...
Su rostro era total y rotunda confusión, sus ojos no dejaron los mios ni un segundo, y la verdad es que yo no tenia ni la menor idea de si lo que decía era correcto.
Pero sabía que en este momento solo deseaba una cosa, por lo menos lo besaría por última vez. Y eso hice, ahí, en medio de la sala ya casi vacía por la venta y mudanza, lo besé cómo nunca... queriendo que por un momento mi dolor se alejara. No permití que él hablara más... y mucho menos que yo siguiera haciéndolo.
...
No sabía que tan difícil sería dejar el hogar donde pasé tantas etapas de mi vida, que no podría volver a llamarlo de esa manera ya que sin mamá aquí, simplemente era una casa que dolía en cada rincón. Dave decidió ayudarme, lo apreciaba bastante, no me imaginaba haciendo esto yo sola, porque lo intenté y en cada caja me detenía una hora llorando.
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Luz Roja #PGP2024
RomanceClaire Brouss ya no era la misma chica de hace tres años, el dolor y experiencias la habían cambiado. Tras luchar con su madre enferma de cáncer se vio obligada a abandonar forzosamente sus estudios para solventar todos aquellos gastos médicos y eco...
