-Bien, Regina ya está lista para irse. -me acerco a mamá y la abrazo.
Aún había algo pendiente. Me alejé de ella y me acerqué a la Doctora Whright.
-Debo ir a pagar -susurro para ambas-. Ahora regreso.
-Claire, ya está pagado.
La miro sorprendida y una sonrisa ilumina su rostro, me abraza por los hombros y susurra en mi oído-: Ése chico Adam es muy bueno Claire.
Muerdo nerviosa el interior de mi mejilla, estaba sorprendida por el gesto tan amable de Adam. Pero... era demasiado.
-¿Adam pagó? -musito aún sin poder creerlo.
-Así es. No debes preocuparte.
Miro a mamá aún sentada en la camilla, esperando a que nos podamos ir.
-Vamos mamá. -camino hacia ella y entrelazo su brazo con el mio-. Hora de ir a casa.
Llegamos a la sala de espera. Adam seguía aquí, no pude evitar sonreír al verlo con el ceño fruncido mirando la pantalla de su celular.
Ése hombre ya era mío.
Y por un demonio, estoy comenzando a hablar como Debby y Kim.
-Mira quien está ahí -dice mamá.
-Ya somos novios.
-¿Qué? ¿Desde cuando? No estoy entendiendo nada.
-Hace... media hora, tal vez.
-Eres rápida. -me dio un leve empujón y reí. Adam levantó la vista del móvil y sonrió al vernos.
-Regina ¿cómo estás? -pregunta al llegar a nosotras.
-Bueno... ahora estoy bien al saber que mi hija está con alguien tan bueno como tú.
Intercambio miradas con Adam y éste sonríe iluminando todo el lugar, no podría cambiarlo por nada.
-Yo también estoy bien ahora que estoy con ella.
...
Llegamos a casa, Mildret y Debby nos esperaban en la entrada. Recibieron a mamá con abrazos y besos. Sólo fueron unas cuantas horas las que no estuvo con nosotras; pero se sentían como semanas.
Me detuve en el marco de la puerta con Adam.
-Gracias por pagar el hospital y...-
-Shh -susurra inclinándose hacia mi-. Haría cualquier cosa por ti.
-Es demasiado. -niego y siento el tacto de sus dedos en mi barbilla. Lo miro.
-Qué parte de: Cualquier cosa ¿no entendiste?
-Gracias. -llevo mis dedos fríos hasta su cálida piel de sus mejillas, hace un gesto y reímos.
-Estás helada. -toma mis manos entre las suyas y las lleva a su boca soplando un poco de su propio calor.
-Hola -dicen detrás de nosotros. Adam pone los ojos en blanco y aprieta la mandíbula.
-Hola Brad -digo por encima del hombro de Adam.
-¿Por qué nunca podemos estar solos? -reniega Adam y se gira hacia su hermano.
-¿Cómo está todo Claire? -pregunta Brad en un susurro acercándose más a nosotros.
No me sentía con muchos ánimos de responder a todo ése tipo de preguntas. No es fácil... es complicado y doloroso el saber que en cualquier momento; mi madre me faltará. Sólo de pensarlo dolía... y no me quiero ni imaginar lo que me va a doler lo que viene después.
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Luz Roja #PGP2024
RomanceClaire Brouss ya no era la misma chica de hace tres años, el dolor y experiencias la habían cambiado. Tras luchar con su madre enferma de cáncer se vio obligada a abandonar forzosamente sus estudios para solventar todos aquellos gastos médicos y eco...
