Capítulo 27

587 55 6
                                        

-Bien, Regina ya está lista para irse. -me acerco a mamá y la abrazo.

Aún había algo pendiente. Me alejé de ella y me acerqué a la Doctora Whright.

-Debo ir a pagar -susurro para ambas-. Ahora regreso.

-Claire, ya está pagado.

La miro sorprendida y una sonrisa ilumina su rostro, me abraza por los hombros y susurra en mi oído-: Ése chico Adam es muy bueno Claire.

Muerdo nerviosa el interior de mi mejilla, estaba sorprendida por el gesto tan amable de Adam. Pero... era demasiado.

-¿Adam pagó? -musito aún sin poder creerlo.

-Así es. No debes preocuparte.

Miro a mamá aún sentada en la camilla, esperando a que nos podamos ir.

-Vamos mamá. -camino hacia ella y entrelazo su brazo con el mio-. Hora de ir a casa.

Llegamos a la sala de espera. Adam seguía aquí, no pude evitar sonreír al verlo con el ceño fruncido mirando la pantalla de su celular.

Ése hombre ya era mío.

Y por un demonio, estoy comenzando a hablar como Debby y Kim.

-Mira quien está ahí -dice mamá.

-Ya somos novios.

-¿Qué? ¿Desde cuando? No estoy entendiendo nada.

-Hace... media hora, tal vez.

-Eres rápida. -me dio un leve empujón y reí. Adam levantó la vista del móvil y sonrió al vernos.

-Regina ¿cómo estás? -pregunta al llegar a nosotras.

-Bueno... ahora estoy bien al saber que mi hija está con alguien tan bueno como tú.

Intercambio miradas con Adam y éste sonríe iluminando todo el lugar, no podría cambiarlo por nada.

-Yo también estoy bien ahora que estoy con ella.


...

Llegamos a casa, Mildret y Debby nos esperaban en la entrada. Recibieron a mamá con abrazos y besos. Sólo fueron unas cuantas horas las que no estuvo con nosotras; pero se sentían como semanas.

Me detuve en el marco de la puerta con Adam.

-Gracias por pagar el hospital y...-

-Shh -susurra inclinándose hacia mi-. Haría cualquier cosa por ti.

-Es demasiado. -niego y siento el tacto de sus dedos en mi barbilla. Lo miro.

-Qué parte de: Cualquier cosa ¿no entendiste?

-Gracias. -llevo mis dedos fríos hasta su cálida piel de sus mejillas, hace un gesto y reímos.

-Estás helada. -toma mis manos entre las suyas y las lleva a su boca soplando un poco de su propio calor.

-Hola -dicen detrás de nosotros. Adam pone los ojos en blanco y aprieta la mandíbula.

-Hola Brad -digo por encima del hombro de Adam.

-¿Por qué nunca podemos estar solos? -reniega Adam y se gira hacia su hermano.

-¿Cómo está todo Claire? -pregunta Brad en un susurro acercándose más a nosotros.

No me sentía con muchos ánimos de responder a todo ése tipo de preguntas. No es fácil... es complicado y doloroso el saber que en cualquier momento; mi madre me faltará. Sólo de pensarlo dolía... y no me quiero ni imaginar lo que me va a doler lo que viene después.

Luz Roja #PGP2024Donde viven las historias. Descúbrelo ahora