Adam
No había sentido éste gran vacío desde hace mucho tiempo para ser sincero, cuando perdí a Ellie, sentía que todo mi mundo caía de golpe sobre mí, supongo debía pesar más mi decepción hacía ella acerca de todo lo que yo había estado enterado en ese entonces.
Aún en mi mente nada estaba del todo claro; cada mañana deseaba despertar y que todo lo que me sucedía era sólo parte de un mal sueño, pero la realidad era una perra y me golpeaba con fuerza cada mañana.
Seguía esperando algún mensaje de Claire, eso era realmente tonto sabiendo que lo único que ella deseaba era tenerme lejos. Mi corazón dolía como si cientos de espinas se clavaran de una en una al recordar mis días con ella y aún escucho sus últimas palabras. Fui rápido, no esperé, corrí en lugar de caminar despacio... todo fue por no querer perderla, y eso ya acababa de suceder.
Era muy tarde ya en Nueva York, tenía madrugadas como éstas en las que mi sueño desaparecía y mi mente trabajaba a mil por hora para solo pensar en ella. La taza de café que sostenía en mis manos me hacía recordar aquella noche bebiendo café juntos... Dios, no tenía idea de cómo sacarla de mi mente.
Había cajas por todos lados en mi departamento, me sentía invadido, no me molestaría si no se tratara de Ellie... pero ahora tenía un hijo, demonios, no tenia idea de cómo eso podía ser cierto. Pero, aquella noche ella lucía tan segura de sus palabras.
...
—Adam, tienes que creerme. —limpió sus lágrimas y el maquillaje negro de sus mejillas.
Mi mente daba vueltas tratando de procesar cada una de sus palabras y, que después de tanto, ella estaba frente a mí... sus ojos azules suplicaban que creyera cada una de sus palabras.
—Es que... -tragué en seco—. ¿Qué haces en Berryville? Por qué... demonios, ¿no podías esperar a que yo...
—No, no podía. Esto ya no podía esperar más.
—¿Por qué hasta ahora? ¿Por qué me engañaste?
Estaba realmente exaltado y sentía que mi voz sonaba mucho más fuerte, estaba furioso... todos mis planes estaban yendo directo al diablo.
—No... yo no sé. La noche de la fiesta en casa de Hunter, ¿recuerdas? —asiento y continúa—. Discutimos, tú te fuiste... me pasé de copas, y yo. —solloza—. Estaba ebria, molesta contigo y, ya sabes que pasó. Después de unas semanas supe de mi embarazo, y por esa noche dudé si era tuyo.
—¿Y bien?
—Me equivoqué, Adam —se acerca a mi y doy un paso atrás—. Lo juro... no merezco que me creas, pero no miento.
Sus lágrimas se hicieron presente de nuevo, sollozaba cubriendo su rostro y comenzaba a sentirme mal... oh, no.
—Quiero conocerlo.
Me miró confundida por un momento como si no creyera lo que acababa de decir, una sonrisa se asomó en sus labios y en segundos se encontraba en mis brazos.
No sentí nada... en ese momento sólo deseaba que a pesar de eso, Claire siguiera a mi lado, pero fui muy ingenuo con ese pensamiento.
...
—Despierta ya, Adam.
Escucho la voz de Ellie a lo lejos. Me retuerzo en el sofá y me enredo en las sabanas cubriendo mi cara por la luz de día.
—Te escuché despierto hasta tarde... ¿por qué no duermes?
—Vete, quiero dormir. —gruñí.
Sus tacones golpean contra el piso, y en cuestión de segundos aparta las sabanas de mi cuerpo, me quejo del frío haciendo contacto con mi piel.
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Luz Roja #PGP2024
RomanceClaire Brouss ya no era la misma chica de hace tres años, el dolor y experiencias la habían cambiado. Tras luchar con su madre enferma de cáncer se vio obligada a abandonar forzosamente sus estudios para solventar todos aquellos gastos médicos y eco...
