Ahí estaba él de nuevo con sus ojos fijos en los mios, nunca he entendido como dicen que ven mil y un expresiones en la mirada de las personas, yo nunca veía algo en los suyos, siempre tan inexpresivo.
Me observa mientras me muevo incómoda en el asiento frente a él, sus labios tiran de ambos lados y me muestra su perfecta sonrisa, sería más fácil para mi si tuviese sobras de comida entre los dientes. Trato de mostrarme lo más tranquila posible, y agradezco que llegue la mesera a tomar nuestro pedido, no me sorprende que haya elegido la misma malteada de siempre, pero sí me llegó más de un recuerdo a mi mente.
—Era nuestra mesa, ¿lo recuerdas? —dice jugando impaciente con las servilletas.
Sí, cómo olvidarlo.
—¿Por qué querías verme? —tomo las servilletas de su mano y las dejo en su lugar. Sonríe.
—Te extraño cómo no tienes idea Claire.
La mesera llega y deja nuestros pedidos sobre la mesa, centro mi mirada en mi panqué de nuez para así evitarlo, era capaz de darme escalofríos.
Toca mi mano haciendo que pare de desmoronar el panque y dice.
—¿Si escuchaste lo que dije? Te extraño, ha pasado tanto tiempo, no logro borrarte de mi mente y corazón. —levanta mi barbilla y nuestros ojos se encuentran de nuevo.
Yo también te he extrañado.
Como si en ese momento el haya podido leer mis pensamientos sonríe triunfante, ¿pero qué estaba pensando yo cuando acepté venir?
—Nunca he dejado de quererte —susurra cerca de mis labios.
¿Por qué no lo detenía?
¿Por qué después de tanto tiempo que se fue sin darme una explicación ahora dice que me extraña?
No sabía si las personas en el restaurante se encontraban ajenas a lo que sucedía o miraban atentamente...sólo no supe como pasó y los labios de Aaron se posaron en los mios. No puse ninguna objeción.
El timbre de alarma en mi celular hizo que me despertará de mi sueño; mi piel estaba erizada, mis manos sudorosas y un escalofrío recorría mi espina dorsal, hace mucho que no soñaba con él..., toqué despacio mis labios, se había sentido tan real que me ponía de nervios.
Me encontraba en casa de Dave ya que la conversación con Lena se alargó más de lo que había pensado, tenía que levantarme e ir a casa. Froté mis yemas de los dedos en mi sien para dejar de sentirme tan frustrada con el sueño que acababa de tener... ¿qué demonios me estaba pasando?
Me miré en el espejo del baño y mojé mi cara con agua fría para terminar de despertar... Dios, no podía dejar de pensar en él. La Claire que se reflejaba volvía a ser la misma de hace un año, cuando por fin creí que todo comenzaba a quedar atrás, regresó... y más fuerte.
Cuando estuve en el primer piso sólo se encontraba Dave tomando un café con una serie en la laptop, me reí cuando vi cual era y se percató de mi presencia.
—Vaya, no sabía que te encantaba ver a vampiros sensuales. —río y me mira entrecerrando sus ojos—. ¿Delena o Stelena? —pregunto y no puede evitar reír.
—Delena definitivamente —afirma.
—¿Qué? Stelena por siempre.
—Pero por supuesto que no Claire —contraataca y ambos reímos. Sirve una taza de café para mí y dice—. La podemos ver juntos si quieres.
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Luz Roja #PGP2024
RomansaClaire Brouss ya no era la misma chica de hace tres años, el dolor y experiencias la habían cambiado. Tras luchar con su madre enferma de cáncer se vio obligada a abandonar forzosamente sus estudios para solventar todos aquellos gastos médicos y eco...
