—¡¿Me estás diciendo que TÚ, o sea, CLAIRE BROUSS, por fin admites que te mueres por Adam?!
Kim de verdad estaba un poco -demasiado- sorprendida con el hecho de que acepté de que sí, definitivamente; me muero por Adam Wents. ¿Me tardé en aceptarlo? Si, si, demasiado.
—Bueno, sí, eso te estoy diciendo. Lo has preguntado más de tres veces.
—Ya sé... pero, es que no lo creo. Eres tan impredecible.
—Sólo estoy haciendo un intento de dejar el pasado atrás..., espero no arrepentirme.
—Claire, no te precipites, por favor. Disfruta y punto.
Renegué para mis adentros y puse el celular en alta voz para cambiarme e ir a la cafetería, Debby no tardaba en llegar.
—¿Cómo va todo con Drake?, ¿No ha hecho estupideces? —pregunté colocandome mis jeans.
—Todo va mejor.—suspiró—, Es tan perfecto.
—Nadie es perfecto Kim.—busqué mi playera de The Strokes y un par de calcetas.
—Eres perfecta en arruinar momentos cursis —chilló al otro lado de la linea—. ¿Ni si quiera Adam lo es?
Resoplé buscando mis botas debajo de la cama, una vez que las encontré, respondí a Kim y me las coloqué rápido.
—Adam sí lo es.
—Dijiste que nadie lo es...—rió y rodé los ojos comenzando a cepillar mi cabello.
—Adam es punto y a parte, él sí lo es.
—Pobre niña Claire, está cayendo lentamente en las redes del amor. Ya te quiero ver cantando All you need is love.—soltó una carcajada.
—Eso no lo verás muy pronto.
Mamá gritó desde las escaleras para avisar que Debby ya se encontraba aquí.
—Debo irme, manda saludos de mi parte a Hellen y Simmons, espero vengan pronto.
—Yo también espero ir pronto. Ya sabes Claire, lluvia de corazones y canciones de amor...—rió y antes de que siguiera terminé la llamada. Si ya sé, fui grosera.
Bajé a la sala de estar donde se encontraba mamá, Mildred y Debby.
Observé detenidamente a mamá, no sé si eran ideas mías; pero se veía aún más delgada, tan frágil y cansada. Mi pecho se oprimió y las lágrimas ya querían hacer su acto de presencia. Respiré hondo. Ella tiene que estar bien, sé que lo estará.
—Ya estás aquí por fin, ¿nos vamos? —pregunta Debby encaminándose a la puerta, asentí y me dirigí antes a mamá para despedirme, seguido de esto salimos camino a la cafetería.
Mi mente no dejaba de dar vueltas con el asunto del cáncer.
Tienes que ser fuerte Claire.
Siempre me repetía eso todos los días. No siempre funciona.
Llegamos al café y como siempre, el señor Greg se encontraba cocinando algún postre; él ama cocinar, Ángela era todo lo contrario.
Llegué detrás del mostrador aún sumida en mis pensamientos. Me coloqué mi delantal sin ánimos y me senté en la silla con las manos en mi barbilla.
—¿Sucede algo Claire? —preguntó Debby y se acercó a mi acariciando mi espalda.
—No, todo está bien.
ESTÁS LEYENDO
Luz Roja #PGP2024
RomanceClaire Brouss ya no era la misma chica de hace tres años, el dolor y experiencias la habían cambiado. Tras luchar con su madre enferma de cáncer se vio obligada a abandonar forzosamente sus estudios para solventar todos aquellos gastos médicos y eco...
