Aarón se encontraba sentado en las sillas azules con las piernas estiradas y su cabeza recargada en las paredes blancas, seguía dormido y aferrado a su chaqueta café para cubrir sus brazos. Yo tampoco podía creer que de verdad se había quedado.
—No puedo creer que se haya quedado toda la madrugada —susurra Debby.
¿Por qué ahora hace esto? Antes hubiese hecho todo lo contrario.
—Ni siquiera sé por qué lo has permitido tú —añade Debby cruzándose de brazos.
—Yo tampoco lo sé.
Las puertas color gris se abren y una enfermera de mediana edad se dirige a nosotras.
—Regina ha despertado —anuncia y al instante me pongo de pie con brusquedad.
—¿Puedo pasar a verla?
—Claro. Ven conmigo.
Caminamos por el pequeño pasillo pasando por varias habitaciones, la enfermera me ayudó a colocarme un cubre bocas de gasa y seguido de esto, entramos a la habitación donde mamá ya se encontraba despierta. Un suero se encontraba en la vena de su mano derecha, se veía un poco pálida y más delgada. Mi corazón se oprimió.
—Hola mamá .—me acerqué a ella y al instante una sonrisa se dibujo en sus labios.
—Hola cariño —estira su mano izquierda, me acerco a ella y la estrecho con la mía—. Te ves horrible, se supone que la enferma aquí soy yo.
—Oh mamá, por favor .—niego momentáneamente y ella ríe a la vez tosiendo un poco—. ¿cómo te sientes?
Suspira y mira hacia otra dirección unos segundos para volverse a mi.
—Creo que ya va a llegar el momento Claire.
Muerdo mi labio y siento mis ojos comenzar a humedecerse, aprieto su mano y me forzo a tragar mis lágrimas. No puedo permitir que me vea así por más doloroso que sea, ella me necesita en éste momento, de hecho, ambas nos necesitamos.
—Mamá...
—Sabes que yo siempre te cuidaré, desde donde sea que yo esté.
—No te despidas —susurro y una lágrima rueda por mi mejilla.
En estos momentos es tan difícil ser fuerte.
—¿Estás tú sola? —pregunta. Visualizo una silla y la llevo al lado de donde se encuentra mamá.
-Mildred y Debby están aquí, y... bueno, Aarón también.
Mamá me mira con aquella mirada que cada vez me lanzaba cuando comía las galletas antes de la cena o no hacia la tarea, frunce el entrecejo y deja escapar un bufido.
—Pero tú si que eres tonta hija.
—Mamá -alargo y cubro mi rostro con mis manos—. Él... bueno, lo encontré por coincidencia, quiso quedarse, en mi defensa: yo le pedí que se fuera.
—Adam es un buen chico.
—Lo sé.
-Parece que no del todo...
—Mamá..., por favor ¿podemos hablar de otra cosa?
—Bien. Quiero pedirte algo, acepta la ayuda de Dave.
—Todo menos eso.
—Claire, es una oportunidad para retomar tus estudios.
Ruedo los ojos y muerdo mis uñas.
De la última persona a la que pediría o aceptaría algo, seria de Dave Finlay. Miro a mamá, sus ojos demuestran que de verdad quiere que yo lo acepte, pero sin embargo, algo dentro de mi se niega a aquello.
ESTÁS LEYENDO
Luz Roja #PGP2024
RomanceClaire Brouss ya no era la misma chica de hace tres años, el dolor y experiencias la habían cambiado. Tras luchar con su madre enferma de cáncer se vio obligada a abandonar forzosamente sus estudios para solventar todos aquellos gastos médicos y eco...
