III

91 12 0
                                        

ADRIEN:

Llevo un día encerrado en este lugar.

Seguía vivo, eso era ganancia, además, con el medicamento y cuidado de esa chica ya no me dolía tanto el hombro.

Tenía un plan para al menos intentar salir de aquí, y lo llevaría a cabo hoy mismo.

Por suerte había dormido lo suficiente y había desayunado una tostada con mermelada, eso fue lo único que esa chica me trajo antes de irse a la universidad seguramente.

Estaba aburrido, frustrado y molesto con todos.

Y mis alertas se encendieron cuando escuche la puerta abrirse. Espere con paciencia a que bajara las escaleras y se situara frente a mí como lo hace comúnmente.

Pareciera que era la única que podía bajar a verme.

Hay algo extraño en ella, parecía ausente y tal vez eso estaría a mi favor.

−Te traje esto. 

Anuncia en cuanto entra a mi campo de visión, dejando el plato de comida sobre la mesa y poniendo sus manos sobre la misma antes de girarse para verme.

Y veo en ese momento mi oportunidad.

Me levanto del catre y avanzo lo más rápido que puedo hasta las escaleras, empujando a la chica cuando intenta cerrarme el paso.

Y de forma inesperada caigo al suelo, ella torciendo mi brazo hacia atrás y subiéndose sobre mi espalda.

-Buen intento rubio- se burla de mí, aplastando un poco mi cabeza contra el suelo antes de levantarse y ofrecerme su mano para que yo también lo haga.

La acepto de mala gana antes de mover mi brazo, por un momento pensé que me lo fracturaría.

−Debiste haberme informado que sabias alguna clase de arte marcial −le reclamo, volviendo a sentarme frente a la mesa.

−Preferí demostrártelo.

Responde de con cierto desinterés, encogiéndose de hombros mientras mira el suelo con detenimiento.

Al menos lo había intentado, ni siquiera estaba en condiciones para defenderme. Aunque ahora que lo pensaba, quizá no lograría pasar de la puerta.

Gruño en voz baja antes de desviar la vista al plato de comida frente a mí.

−Tu novia está preocupada por ti.

Dice después de varios segundos de silencio. La miro con extrañeza y sorpresa por su cinismo.

−No tengo novia −respondo sin mucho interés.

−¿Entonces que es de ti Chloé Bourgeois?

Pregunta, cruzándose de brazos mientras se sienta en la silla a mi lado.

−Te lo diré si tú me dices cómo te llamas.

Esta chica es hermosa, tiene cierta gracia y un toque de inocencia que por más que me amenace no me da miedo. Y tenía le necesidad de saber quién era realmente detrás de esa falsa personalidad dulce y gentil.

−¿Me estas condicionando tu a mí? −pregunta con asombro mientras ríe levemente, mirándome con incredulidad.

−Se me hace un trato justo

Ella me mira con detenimiento un par de segundos, bajando la vista a sus manos antes de volver a mis ojos.

−Marinette −responde por lo bajo, pero aun así la escucho.

Lindo nombre, debía admitirlo.

Cuando veo que me mira expectante, sé que está esperando a que responda lo que ella había preguntado.

BAD LIFE//FINALIZADADonde viven las historias. Descúbrelo ahora