Había una vez, una pobre mujer que vivía en una casa muy humilde cerca del bosque del reino. Ella siempre estaba malhumorada y triste porque decía que todos los días eran iguales, uno tras otro, sin importar qué pasara.Siempre había que levantarse, cocinar, lavar, fregar, limpiar la mugre, echarle comida a los animales, y jamás había dinero ni tiempo para divertirse, pasear, apenas si podía comprarse un vestido cada año, bueno, una vida aburridísima y miserable.
Un día, al levantarse como siempre y abrir la puerta para barrer la tierra de su portal, vio el bosque algo diferente, como más brillante, parecía tener cristales o estrellas.
_¡Qué raro! _pensó _pero continuó barriendo el portal.
Y justo cuando iba a entrar, se detuvo en la puerta, pues la curiosidad la estaba "matando", y sintió la necesidad de ir al bosque a ver qué había de diferente. Así que se levantó el vestido y caminó hasta las afuera del boscaje.Solo que mientras caminaba notó que algo brillaba en la hierba, lo tomó, y se quedó estupefacta al notar que se trataba de un diamante, tan grande como una piedra mediana. ¡No podía creerlo! ¡Era rica!
Siguió caminando y encontró otro, y otro más. Entonces miró hacia todos lados y se dio cuenta de que el bosque estaba lleno de ellos. Se quitó su delantal y comenzó a recoger todo lo que pudiera abarcar. Fue cuando escuchó unos gritos de su esposo:
_ ¡Mujer! ¡Que estás haciendo! ¿Por qué recoges piedras?
_¡Corre! ¡Coge un saco, cualquier cosa con lo que puedas cargar y tráelo! ¡Somos ricos!
_ ¡De qué hablas!
_¡Hazme caso! ¡Corre!
Por suerte el esposo le hizo caso y cogió un saco de tela, y cuando iba llegando a donde estaba su esposa, vio los diamantes y comenzó a reír de la emoción.Ambos se miraban, se abrazaban, reían, ¡Somos ricos! Decían. Y a sus gritos, otros aldeanos comenzaron a venir y hacer lo mismo. Y pronto se veían multitudes corriendo hacia el bosque para recoger diamantes, hasta que los guardias del rey llegaron y prohibieron la entrada.
En la intimidad de su hogar, la señora, su esposo y su hija, una joven de 20 años, se bañaban en diamantes. Habían cerrado cada agujero de su casa, para evitar "mirahuecos", y ahora se regocijaban en su fortuna.
Luego de que el rey cerrara el bosque, ellos cogieron su carretilla vieja y su burro y se fueron a otro reino mucho más pequeño, donde aún no llegaban los rumores del bosque mágico y sus diamantes, allí buscaron al tesorero del rey y les vendieron algunos de sus tesoros, lo mismo hicieron con otros comerciantes más ricos, y poco a poco, fueron amasando un pequeña fortuna con la que levantaron una gran mansión, tierras, trajes elegantes, todo tipo de riquezas.Su hermosa hija estaba lista para casarse, pero su padre celoso, aún no estaba listo para dejarla ir. Así que no le permitía salir a ninguna parte, ni conversar con ningún hombre, nada. Incluso la gente del pueblo, apenas sí sabían que en esa gran mansión de recién llegados, había una joven casadera.
Un gran día, un conde de ese pequeño reino, quiso hacer una fiesta y para eso invitó a los ricos más elegantes de el lugar. A esta fiesta irían nuestros protagonistas, pero no su hija.
_ ¿Y por qué el papá no quería que su hija fuese a la fiesta?_ preguntaba la más pequeña de los ahijados de Flora.
_ Porque era muy celoso con ella. No quería que ningún hombre se le acercara.
_¿Y por qué?
_ Porque la veía muy joven.
_ ¿Y por qué?
_ Porque los padres siempre ven a sus hijos pequeños, pero hay que dejarlos ir.
_¿Y por qué?
_ Bueno, puedo continuar el cuento.
_ Si.......... ¿Y Por qué?Ya que su padre no la dejaría ir, ella decidió escaparse. No podía seguir sus pasos, pues se quedaría solterona. Así que se fabricó su propio vestido.
Llegó el día del baile, todos los invitados asistieron a la fiesta, el conde alzó su copa y todos comenzaron a bailar, menos él; Jamás bailaba, siempre estaba serio, tomando, disfrutando ver a otros bailar, pero él, jamás lo hacía.
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Cuentos del Hada Madrina
FantasyFlora es un joven hechicera que salva a unos niños de una bruja de magia de negra, convirtiéndose en su Hada Madrina. Y es así, noche tras noche, ella los visita y les cuenta historias para dormir. Cuentos de hadas, dragones, brujas, princesas y ca...