"Nunca confíes en el pobre e inocente corderito por que...puede esconderse detrás el lobo"
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Me bañé y cambie de ropa a otra seca y limpia, decidí que en el caso en que sea necesario le diré a Hades sobre el pequeño extraño, o tal vez...cuando acabe con Alfredo simplemente los dos nos iremos por caminos separados, no lo sé.
-Hola - digo entrando a la oficina de Hades quien está sentado en uno de los sillones de cuero bebiendo whisky.
-Hola - dice mirando la chimenea que tiene enfrente.
-Lamento haberme metido en temas que no son de mi incumbencia - digo sentandome a su lado.
-Te ganó la curiosidad Kiara, a veces...la curiosidad es mala, te trae problemas.
-Lo sé, y lo lamento, créeme que no volveré a meterme en tus asuntos.
Pasan algunos minutos de total silencio y estoy lista para irme cuando...
-Jennifer era mi prometida - suelta con una mueca de dolor
-Ooh
-Y un día antes de la boda la encontré...follando con el hijo de puta de Alfredo - ríe irónicamente y una pequeña pizca de dolor atraviesa su rostro - la muy maldita intentó mentirme diciendo que no era lo que parecía.
-Lo lamento - le digo mirándolo.
-No, no lo lamentes, por que gracias a ello pude ver la verdadera mujer que se escondía detrás de toda su belleza - voltea a mirarme, sus ojos cafés penetrando mis ojos verdes - cuándo me enteré de que Alfredo tenía a una nueva amante no me importó pero al darme cuenta que no eras como las demás, eras algo para él, quise quitárselo, pero luego te vi tan...vulnerable, y tus ojos...tus ojos solo derrochaban odio cuando lo veías.
Luego te permití entrar a mi mansión, a mi vida...y el que ahora tengas el poder, el maldito poder de destruirme me aterra y me enoja, por que me prometí que no dejaría entrar a nadie más pero lo jodiste, me enoja mucho, el que solo una cría loca como tu me tenga en sus manos, a mi, al gran Hades Berlusconi.
-Hades estas borracho, lo más probable es que mañana no te acuerdes de lo que estás diciendo.
-¿Para algo sirve el alcohol no?, supongo que después de todo soy un cobarde, un maldito cobarde que no tiene la valentía de darte algo mejor, lo que te mereces, no está mierda, y soy egoísta por que no quiero que te vayas, me eh acostumbrado ha tener a alguien a mi lado a la hora de la comida, a alguien que me observa y cree que no la veo hacerlo, o...a alguien que me extrañe.
-Hades...no me voy a ir - por ahora-.
-¿Me quieres?
-Hades, estas borracho lo mejor es que...
-Dilo, responde, quiero la verdad, por una maldita vez en mi vida quiero la puta verdad.
-Si...
-¿Si que?
-Te quiero Hades
-Gracias
-¿Porqué?
-Por decirlo aunque no sea verdad
-Lo digo de verdad
-Cásate conmigo - suelta sin pensarlo y yo lo miro como si le hubiera salido dos cabezas.
-¿Qué? - pregunto sorprendida
-Sé mi dama, la dama Berlusconi
-Pero tu me dijiste que...
-Al carajo lo que yo dije antes, si me destruyes te destruyo y si me adoras te adoro - dice estampando sus labios contra los míos en un beso.
La dama Berlusconi, muy pero muy mala idea Hades...
-Creo que tienes que subir a dormir - le aconsejo a Hades quien me mira con ojos adormilados.
-No tengo sueño
-Descansa, mañana seguirás con tu trabajo - le sonrío a la vez que me levanto del sillón para ofrecerle mi mano y la toma para salir de la oficina, lo dirijo hacia su habitación, camina tambaleándose un poco, llegamos y lo dejo caer un su cama, Hades al instante empieza a dormir, queda medio cuerpo por fuera de la cama pero no me importa la verdad su comodidad, ahora si empiezo a buscar lo que necesito.
Busco en total silencio en los cajones del cuarto de Hades, entre papeles, ropa y demás cosas.
Maldigo para mis adentros al no encontrar nada en su habitación, su oficina ya la revise y no hay nada, así que empiezo a revisar las paredes como me enseñaron, me doy cuenta que hay una puerta igual que la de mi habitación pero al igual que la mía esta cerrada, sigo con lo mío hasta llegar a un cuadro de Hades con un Tigre, bajo el cuadro lentamente, a la vista de cualquiera no hay nada más que una hermosa pared, pero el problema es que yo no soy cualquiera, yo si veo los pequeños detalles que la gente común ignora, empiezo tocando los bordes de la pared, esta protegida por el cemento, y supongo que algo como esto debe estar más protegido que Donald Trump, miro a Hades quien sigue dormido, vuelvo a colocar el cuadro en su lugar cuando el celular que tengo en el bolsillo del pantalón vibra, lo tomo y contesto ya se quien es.
-Pensé que no le importaba a mi padre.
-El señor Álvaro ha estado ocupado pero al pendiente de usted - suelto una pequeña risa sarcástica.
-Por supuesto, tanto que permitió que un maldito Berlusconi abusara de su hija.
-Son daños colaterales señorita, y usted lo sabía.
-He avanzado, seré la dama Berlusconi.
-Necesitamos que lo mate.
-Ese no era el plan.
-Ahora lo es ¿algún problema para hacerlo?
-Hades...él no creo que sea tan malo como Alfredo, podemos solo matar a Alfredo y dejarlo vivo a Hades - Hades se ha portado muy bien conmigo y la verdad odio a los Berlusconi por toda la mierda que le hicieron a mi padre.
-Solo siga las malditas órdenes, o es que al caso ¿la señorita Kiara no puede con el trabajo?
-Con quien te crees que hablas maldito inútil, controla muy bien tus palabras sobre mi, por que no dudaré en cortarte la lengua idiota.
-Por supuesto señorita.
Doy por terminada la llamada y cuelgo, Hades sigue en la misma posición boca abajo con su cuerpo casi cayendo.
No puedo creer que él, el gran Hades Berlusconi sea tan inteligente en los negocios pero no sabe que a la persona que está protegiendo lo traicionara.
Tomo sus pies y hago uso de toda mi fuerza para subir la mitad de su cuerpo que quedaba colgando de la cama, se ve tan débil tan desprotegido, podría matarlo aquí mismo, sería tan fácil.
Por más que quiera negarlo, sus palabras en su oficina si me parecieron sinceras, yo he crecido en mentiras, engaños y traiciones.
Tal vez después de todo no somos tan distintos, somos unos monstruos con sentimientos, que tontos monstruos.
Negar que no siento nada por el sería una vil mentira, es un Berlusconi nuestras familias siempre estarán en guerra continua, sus palabras vienen a mi mente recordando aquel momento.
"si me destruyes te destruyo y si me adoras te adoro"
Lo siento Hades pero seré otra mentira en tu vida.
Que empiece el juego...
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Dulce Perdición
Teen Fiction[EN PROCESO] El dolor del alma que invade a Kiara desde su nacimiento, cada día soportando el menosprecio de su madre y hermana, cree encontrar el amor en Stefan el "chico perfecto" pero la vida es amarga, cuando Kiara encuentra a su hermana Irina c...
