Kiara
El agua fría hace que despierte del todo, me debería de sentir mejor por estar en la casa de mi padre pero no es así, no he pensado como decirle lo del extraño, el que su única hija tenga un hijo del enemigo no se lo tomará nada bien, por otro lado no me perdono el que haya sido tan manipulable a la hora en que Álvaro me pidió matar a Hades, todo lo que pasé y a él solo le importó el que no maté a Hades.
Según Ricardo tengo un mes y una semana de embarazo, acaricio mi vientre, es mio...mi hijo, no quiero que el niño o niña que venga a la vida sufra, no merece vivir en este mundo cruel, ni en todo esto, rodeado de muerte.
Alessandro es otro tema que no me deja descansar, él y yo nos conocemos desde la niñez, aunque nuestro matrimonio no fue propuesto por nosotros, fue un acuerdo entre nuestros padres, el cariño entre nosotros vino después, él no sabe lo que pase con Alfredo, supongo que no se lo informaban.
Me visto con unos jeans, zapatillas, una blusa de encaje blanco y un blazer negro, el cabello lo ato en una coleta alta.
Bajo las escaleras y me dirijo al comedor, en comparación con el de Hades este es pequeño.
Mi padre ya está comiendo, me siento en mi lugar y empiezo a comer, el silencio inunda la mansión, nunca he podido decir que tengo una buena relación con mis padres, Lucía...bueno Lucía es Lucía, Álvaro, él al principio se porto como el padre que siempre quise tener, eso fue al principio, después se convirtió en un exigente que no se podía hacer nada mal por que no eras digno de su apellido.
- Hades Berlusconi, ha mandado una advertencia para ti - alzo la vista.
- ¿Y cuál fue? - pregunto.
- Puso una recompensa al que te lleve hasta él.
-¿Me quiere muerta?
-No, supongo que pensara castigarte como a los traidores, ya sabes.
-Cada uno de los Berlusconi cortará hasta morir desangrada - se como funciona esto en la mafia, y sé que tengo afrontar las consecuencias de mis actos, pero el que te corten y mueras no es algo muy apetitoso que quiera hacer.
-Espero y te encargues Kiara, no pudiste matarlo estando "encubierta" - toma un último trago de su jugo - espero y si puedas hacerlo ahora que sabe quien eres.
-Gracias por preocuparte por los daños colaterales, padre. - le digo sarcásticamente.
-Fue tu culpa no haberte defendido, así que a mi no me vengas con tonterías, que sabias muy bien los daños que podrían pasar. - Se va dejándome sola en la mesa.
Limpio la lagrima que resbala por mi mejilla, tal vez lo que les dije al principio es verdad, desearía cambiar de vida, los pasos de alguien me saca de mi transe.
Es Alessandro, su cabello rubio resplandece en el sol, al igual que sus ojos azules, siempre ha sido un caballero conmigo, él es todo lo que se supone que está "bien", su familia es aliado de los Bianchi, es educado es "perfecto".
- Hola - le digo mientras sigo comiendo.
-Hola, Kiara respecto a lo del otro día yo...
- Hay que olvidarlo - él siempre se ha portado muy bien conmigo pero el que diga el nombre de otro estando con él supongo que no es algo muy agradable para nadie.
- Hay una exposición de arte en unas de nuestras galerías favoritas, ¿quieres ir? - pregunta sonriente.
- La verdad no tengo ánimos - sé lo tanto que a él le gusta el arte y no quiero que se lo pierda por mi culpa - pero tú puedes ir, y me cuentas como estuvo.
ESTÁS LEYENDO
Dulce Perdición
Novela Juvenil[EN PROCESO] El dolor del alma que invade a Kiara desde su nacimiento, cada día soportando el menosprecio de su madre y hermana, cree encontrar el amor en Stefan el "chico perfecto" pero la vida es amarga, cuando Kiara encuentra a su hermana Irina c...
